\id EZK spa Biblia en Español Sencillo
\h Ezequiel
\toc1 Ezequiel
\toc2 Ezequiel
\mt1 Ezequiel
\c 1
\p
\v 1 Sucedió en el año treinta, en el cuarto mes, el quinto día del mes, mientras estaba junto al río Quebar, entre los que habían sido hechos prisioneros, que los cielos se abrieron y vi visiones de Dios.
\p
\v 2 El quinto día del mes, en el quinto año después de que el rey Joaquín fue hecho prisionero,
\p
\v 3 La palabra del Señor vino a mí; el sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar; y la mano del Señor estaba sobre mí allí.
\p
\v 4 Y, mirando, vi una tormenta de viento que venía del norte, una gran nube con llamas de fuego que se seguían una a la otra, y una luz brillante que la rodeaba y en su centro había algo refulgente como el ámbar.
\p
\v 5 Y en el corazón de ello estaban las formas de cuatro seres vivientes. Y su semejanza; tenían la forma de un hombre.
\p
\v 6 Y cada uno tenía cuatro caras, y cada uno tenía cuatro alas.
\p
\v 7 Y sus pies eran pies rectos; y los lados inferiores de sus pies eran como los pies de los becerros; y brillaban como bronce pulido.
\p
\v 8 Y tenían las manos de un hombre debajo de sus alas; Los cuatro tenían caras en sus cuatro lados.
\p
\v 9 Fueron sin volverse, cada uno siguió derecho.
\p
\v 10 En cuanto a la forma de sus rostros, tenían el rostro de un hombre, y los cuatro tenían el rostro de un león en el lado derecho, y los cuatro tenían el rostro de un buey a la izquierda, y los cuatro tenían cara de águila.
\p
\v 11 Y sus alas estaban separadas en la parte superior; dos de las alas de cada una estaban unidas, y dos cubrían sus cuerpos.
\p
\v 12 Cada uno de ellos fue directo; dondequiera que iba el Espíritu iban ellos; cuando andaban no se volvían.
\p
\v 13 Y los seres vivos tenían la apariencia como brasas de fuego, o como si las llamas iban una tras otra entre los seres vivos; y el fuego era brillante, y del fuego brotaban truenos.
\p
\v 14 Y los seres vivos salieron y regresaron tan rápidamente como un fulgor de relámpago.
\p
\v 15 Ahora, mientras miraba a los cuatro seres vivientes, vi una rueda en la tierra, al lado de los seres vivientes, para los cuatro.
\p
\v 16 La forma de las ruedas y su trabajo era como un berilo; los cuatro tenían la misma forma y diseño, y eran como una rueda dentro de una rueda.
\p
\v 17 Los cuatro avanzaron en línea recta sin volverse hacia un lado.
\p
\v 18 Y vi que tenían ruedas y eran altos e imponentes, y sus bordes, incluso de los cuatro, estaban llenos de ojos alrededor.
\p
\v 19 Y cuando los seres vivientes avanzaban, las ruedas iban a su lado; y cuando los seres vivos fueron levantados de la tierra, las ruedas fueron levantadas.
\p
\v 20 Dondequiera que iba él Espíritu, iban ellos; y las ruedas se levantaron a su lado, porque el espíritu de los seres vivos estaba en las ruedas.
\p
\v 21 Cuando ellos continuaron, ellos iban; y cuando ellos se detenían, ellos se detenían; y cuando ellos se levantaron de la tierra, las ruedas se levantaron a su lado; porque el espíritu de los seres vivos estaba en las ruedas.
\p
\v 22 Y sobre las cabezas de los seres vivos había una forma de arco, que parecía hielo, extendido sobre sus cabezas en lo alto.
\p
\v 23 Bajo el arco, sus alas eran rectas, una estirada a la otra: cada una tenía dos alas cubriendo sus cuerpos en este lado, y dos cubriendo sus cuerpo por él otro.
\p
\v 24 Y cuando se fueron, el sonido de sus alas fue como el sonido de las grandes aguas a mis oídos, como la voz del Todopoderoso, un sonido como el correr de un ejército; cuando se detuvieron, bajaban sus alas.
\p
\v 25 Y desde la parte superior del arco había una voz sobre sus cabezas: cuando se detuvieron, bajaron las alas.
\p
\v 26 Y en la parte superior del arco que estaba sobre sus cabezas tenía la forma de un asiento de rey, como una piedra de zafiro; y en la forma del asiento estaba la forma de un hombre sentado en él en lo alto.
\p
\v 27 Y lo vi un color como ámbar, con la mirada de fuego que lo rodeaba y que ascendía desde lo que parecía ser la mitad de su cuerpo; y bajando de lo que parecía ser la mitad de su cuerpo, vi lo que era como el fuego, y había una luz brillante brillando a su alrededor.
\p
\v 28 Al igual que el arco en la nube en un día de lluvia, así era la luz que brillaba a su alrededor. Y así es como era la gloria del Señor. Y cuando lo vi, me puse boca abajo, y la voz de uno que hablaba llegó a mis oídos.
\c 2
\p
\v 1 Y me dijo: Hijo de hombre, levántate, para que te hable.
\p
\v 2 Y mientras hablaba el espíritu entró en mí y me puso en mis pies; Y oí su voz que me hablaba.
\p
\v 3 Y me dijo: Hijo de hombre, te enviaré a los hijos de Israel, a una nación rebelde que se ha rebelado contra mí; ellos y sus padres han sido pecadores contra mí hasta este mismo día.
\p
\v 4 Y sus hijos son duros y tercos; a quienes te envio, y tienes que decirles: Estas son las palabras del Señor.
\p
\v 5 Y ellos, si te escuchan o no te escuchan porque son un pueblo rebelde, verán que ha habido un profeta entre ellos.
\p
\v 6 Y tú, hijo de hombre, no tengas miedo de ellos ni de sus palabras, aunque las espinas afiladas te rodeen y estés viviendo entre escorpiones; no temas a sus palabras y no seas vencido por su apariencia, porque son un pueblo rebelde.
\p
\v 7 Y debes darles mis palabras, si te escuchan o no, porque son muy rebeldes.
\p
\v 8 Pero tú, hijo de hombre, escucha lo que te digo y no seas rebelde como esa gente rebelde; abre tu boca y come lo que te doy.
\p
\v 9 Y mirando, vi una mano extendida hacia mí, y vi el rollo de un libro en ella;
\p
\v 10 Y lo abrió delante de mí, y tenía escrito en el frente y en la parte posterior; palabras de dolor, y ayes y gemidos.
\c 3
\p
\v 1 Y me dijo: Hijo de hombre, toma este rollo para tu comida, y ve y di mis palabras a los hijos de Israel.
\p
\v 2 Y al abrir mi boca, me hizo comer el rollo como alimento.
\p
\v 3 Y él me dijo: Hijo de hombre, que tu estómago lo coma y que tus entrañas se llenen de este rollo que te doy. Luego lo tomé, y fue dulce como la miel en mi boca.
\p
\v 4 Y me dijo: Hijo de hombre, ve ahora a los hijos de Israel, y diles mis palabras.
\p
\v 5 Porque no eres enviado a un pueblo cuyo idioma es extraño y cuyo lenguaje es difícil de entender, sino a los hijos de Israel;
\p
\v 6 No a un número de personas cuyo idioma es extraño y cuyo lenguaje es difícil cuyas palabras no son claras para ustedes. Verdaderamente, si te envíara a ellos, ellos te escucharían.
\p
\v 7 Pero los hijos de Israel no te oirán; porque no les importa oírme a mí, porque todos los hijos de Israel son tercos y de duro corazón.
\p
\v 8 Mira, he endurecido tu rostro como sus rostros, y te hecho terco como ellos.
\p
\v 9 Como un diamante más duro que una roca, te he hecho la frente; no tengas miedo de ellos y no te dejes vencer por su apariencia, porque son personas que son rebeldes.
\p
\v 10 Entonces me dijo: Hijo de hombre, toma en tu corazón todas las palabras que te voy a decir, y escúchalas atentamente.
\p
\v 11 Ahora ve a los que han sido llevados prisioneros, a los hijos de tu pueblo, y diles: Esto es lo que el Señor ha dicho; Si dan oído o si no lo hacen.
\p
\v 12 Entonces fui levantado por el viento, y en mi espalda el sonido de una gran estruendo que decía: Bendita sea la Gloria del Señor desde su lugar.
\p
\v 13 Y se escuchó el sonido de las alas de los seres vivos tocándose unos a otros, y el sonido de las ruedas a su lado, el sonido de un gran terremoto.
\p
\v 14 Y el viento, me levanto, me llevó, y fui con amargura y enojo de mi espíritu, y la mano del Señor me llevo fuerte.
\p
\v 15 Luego, llegué a los que habían sido llevados como prisioneros, que estaban en Telabib, junto al río Quebar, y me senté entre ellos lleno de asombro durante siete días.
\p
\v 16 Y al cabo de siete días, vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 17 Hijo de hombre, te he hecho vigilante para los hijos de Israel; escucha la palabra de mi boca y dales a ellos una palabra, para que estén advertidos.
\p
\v 18 Cuando le diga al malvado, la muerte será tu destino; y no le dices nada de eso y no le hablas para aclarar a los malhechores el peligro de su mal camino, para que él esté a salvo; Ese mismo hombre malo morirá en su maldad; Pero te haré responsable de su sangre.
\p
\v 19 Pero si le adviertes al malvado de su peligro, y él no se aleja de su pecado ni de su mal camino, la muerte lo alcanzará en su maldad; Pero tu vida estará a salvo.
\p
\v 20 Nuevamente, cuando un hombre justo, que se aparta de su justicia, hace el mal y yo pongo una causa de caer en su camino, la muerte lo alcanzará; porque no le has dado ninguna palabra de su peligro, la muerte lo alcanzará a él en su maldad, y no habrá memoria de los actos rectos que ha hecho; Pero te haré responsable de su sangre.
\p
\v 21 Pero si le dices al hombre justo que no debe hacer el mal, ciertamente conservará su vida porque tomó nota de tu palabra; y tu vida estará a salvo.
\p
\v 22 Y la mano del Señor estaba sobre mí allí; y él dijo: Levántate, sal al valle y allí hablaré contigo.
\p
\v 23 Entonces me levanté y salí al valle; y vi la gloria del Señor descansando allí como la había visto junto al río Quebar; y caí al suelo.
\p
\v 24 Entonces el espíritu entró en mí y me puso sobre mis pies; y él habló conmigo y me dijo: Ve y mantente callado dentro de tu casa.
\p
\v 25 Pero mira, oh hijo de hombre, te van atar con cuerdas, de manera que no podrás salir, y no saldrás entre ellos:
\p
\v 26 Y pondré tu lengua fija en el paladar, para que no tengas voz y no puedas reprenderlos; porque son un pueblo rebelde.
\p
\v 27 Pero cuando hable contigo, te abriré la boca, y debes decirles: Esto es lo que el Señor ha dicho: Dejen que el oyente oiga; y en cuanto al que no quiere, que cierre los oídos, porque son personas rebeldes.
\c 4
\p
\v 1 Y tú, hijo de hombre, toma un ladrillo, ponlo delante de ti y diseña la imagen de un pueblo, incluso Jerusalén.
\p
\v 2 Rodéala de un ejército, construye una barda y una rampa también; y coloca carpas contra él, colocando arietes a su alrededor para derribar sus paredes.
\p
\v 3 Y toma una plancha de hierro plana, y pónla por una pared de hierro entre tú y el pueblo; y gira tu cara hacia ella, como si la atacaras. Esto será una señal para los hijos de Israel.
\p
\v 4 Luego, echándote sobre tu lado izquierdo, toma el pecado de los hijos de Israel sobre ti mismo, porque mientras estés extendido, el pecado de los hijos de Israel estará sobre ti.
\p
\v 5 Porque te he dado los años de su pecado, igual a los años de su iniquidad; trescientos noventa días. Llevarás sobre ti el pecado de los hijos de Israel.
\p
\v 6 Y cuando hayas cumplido estos días, gira hacia tu lado derecho, debes asumir el pecado de los hijos de Judá: cuarenta días, un día por un año, lo tengo arreglado para ti.
\p
\v 7 Y sea tu rostro hacia donde está sitiada Jerusalén, con tu brazo descubierto, y profetiza contra él.
\p
\v 8 Y mira, te atare con cuerdas; y te quedarás sin voltearte de un lado a otro hasta que finalicen los días de tu sitio.
\p
\v 9 Y toma para ti trigo, cebada y diferentes tipos de grano, y ponlos en un recipiente y haz de ellos pan para ti; Todos los días que estarás acostado de lado izquierdo será tu comida.
\p
\v 10 Y debes tomar tu comida por peso, un cuarto de kilo por día: debes tomarla a horas regulares.
\p
\v 11 Y debes tomar agua por medida, la sexta parte de un hin: debes tomarla a horas regulares.
\p
\v 12 Y que tu comida se convierta en pasteles de cebada, cocinándolos, ante ellos, con estiércol humano.
\p
\v 13 Y el Señor dijo: Así, los hijos de Israel tendrán pan inmundo para su alimento entre las naciones a donde yo los voy a desterrar.
\p
\v 14 Entonces dije: ¡Ah, Señor! mira, mi alma nunca ha sido inmunda, y nunca he tomado como mi alimento nada que haya llegado a una muerte natural o haya sido destruido por bestias, desde que era joven hasta ahora; ninguna carne asquerosa ha entrado en mi boca.
\p
\v 15 Entonces él me dijo: Mira, te permito que uses él estiércol de vaca en lugar de los desechos del hombre, para cocer tu pan.
\p
\v 16 Y él me dijo: Hijo de hombre, mira, quitaré de Jerusalén la provisión de pan: tomarán su pan por ración, tomando su agua con temor y aflicción.
\p
\v 17 Para que al escasear el pan y agua y se aterren unos a otros, destruyéndose en su pecado.
\c 5
\p
\v 1 Y tú, hijo de hombre, toma un cuchillo afilado, usándolo como la cuchilla de un cortador de cabello, y haciéndolo pasar por encima de tu cabeza y el cabello de tu barbilla como lo hace un barbero; y toma una balanza para separar el cabello por peso.
\p
\v 2 Debes quemar una tercera parte con fuego dentro de la ciudad, cuando terminen los días del ataque; y una tercera parte debes tomar y dar golpes con la espada alrededor de ella; y da una tercera parte para que el viento se lleve, y yo desenvainaré una espada tras ellos.
\p
\v 3 Y toma un poco de pelos, doblándolos en tu manto.
\p
\v 4 Y de nuevo toma algunos de estos y ponlos en el fuego, quemándolos en el fuego; y de allí saldrá el fuego para la casa de Israel.
\p
\v 5 Esto es lo que el Señor ha dicho: Esta es Jerusalén. La he puesto entre las naciones, y los países la rodean por todos lados;
\p
\v 6 Y ella ha ido en contra de mis órdenes haciendo más mal que las naciones, y en contra de mis reglas más que los países que la rodean. Porque han renunciado a mis órdenes, y en cuanto a mis reglas, no han ido al camino de ellas.
\p
\v 7 Por esta causa, el Señor ha dicho: Porque has estado más rebelde que las naciones que te rodean, y no has sido guiado por mis reglas ni has cumplido mis órdenes, sino que has mantenido las órdenes de las naciones a tu alrededor;
\p
\v 8 Por esto ha dicho el Señor: Mira, Yo, yo también, estoy contra ti; y ejecutaré juicios entre ti delante de los ojos de las naciones.
\p
\v 9 Y haré en ti lo que no he hecho y no lo haré otra vez, a causa de todas tus acciones repugnantes.
\p
\v 10 Por esta causa los padres se comerán a sus hijos, y los hijos se comerán a sus padres; y seré juez entre ustedes, y a los que queden los esparciré a todos los vientos.
\p
\v 11 Por esta causa, según mi vida, dice el Señor, porque has dejado mi lugar santo inmundo con todas tus cosas odiadas y todos tus caminos repugnantes, serás repugnante para mí; mi ojo no perdonará; no tendrá misericordia, no tendré piedad.
\p
\v 12 Un tercio de ustedes morirá de la enfermedad; un tercio morirá de hambre, un tercio será puesto a la espada a tu alrededor; y un tercero enviaré a los cuatro vientos, soltando una espada tras ellos.
\p
\v 13 Entonces mi ira estará completa y mi furor se detendrá sobre ellos; y estarán seguros de que yo, el Señor, he dado la palabra de decisión cuando mi ira contra ellos se desahogo.
\p
\v 14 Y te haré un desolación y un nombre de vergüenza entre las naciones que te rodean, a los ojos de todos los que pasan.
\p
\v 15 Y serás un ejemplo de aprobio, deshonra y espanto, y de escarmiento terrible para las naciones que te rodean, cuando haga efecto mi juicio entre ustedes en ira, en furor y en ardientes represiones, Yo el Señor lo he dicho:
\p
\v 16 Cuando te envío las flechas malignas de la enfermedad, causando destrucción, que enviaré para ponerte fin; Y, además, tendrán hambre y romperé la provisión de pan.
\p
\v 17 Y te enviaré en hambre, enfermedad y bestias salvajes, y te dejarán sin hijos; y la enfermedad y la muerte violenta pasarán por ti; Y te enviaré la espada. Yo, el Señor, lo he dicho.
\c 6
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, vuélve tu rostro a los montes de Israel, y sé profeta para ellos, y di:
\p
\v 3 Ustedes, montañas de Israel, escuchen las palabras del Señor: esto es lo que el Señor ha dicho a las montañas y los montes, a los arroyos de agua y los valles: He aquí, yo, incluso yo, les envío una espada para la destrucción de tus lugares altos.
\p
\v 4 Y tus altares serán destruidos, y tus imágenes del sol serán destruidas; y tus hombres muertos serán colocados delante de tus imágenes.
\p
\v 5 Y pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus imágenes, enviando sus huesos en todas las direcciones alrededor de tus altares.
\p
\v 6 En todos tus lugares que habiten, las ciudades se convertirán en muros derribados, y los lugares altos se desecharán; de modo que sus altares puedan romperse y destruirse, y sus imágenes se rompan y se terminen, y para que sus imágenes del sol se puedan cortar y sus obras sean desechadas.
\p
\v 7 Y los muertos caerán entre ustedes, y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 8 Pero aún así, mantendré un remanente a salvo de la espada entre las naciones, cuando seas enviado vagando entre los países.
\p
\v 9 Y aquellos de ustedes que están a salvo me tendrán en cuenta entre las naciones a las que fueron llevados como prisioneros, porque yo me quebranté a causa de su corazón fornicario que se apartó de mí, y en sus ojos que fueron dirigidos a sus falsos dioses, y estarán llenos de odio por sí mismos a causa de las cosas malas que han hecho en todas sus formas repugnantes.
\p
\v 10 Y sabrán de que yo soy el Señor: no por nada dije que les haría esta maldad.
\p
\v 11 Esto es lo que el Señor ha dicho: Da golpes con tu mano, golpeando con tu pie, y di: ¡Oh dolor! por todos los caminos malvados y repugnantes de los hijos de Israel: porque la muerte los alcanzará con la espada y por la necesidad de alimento y por enfermedad.
\p
\v 12 El que está lejos, morirá por enfermedad; el que está cerca será puesto a cuchillo; el que está encerrado morirá por necesidad de alimento; Y daré pleno efecto a mi furor contra ellos.
\p
\v 13 Y sabrán de que yo soy el Señor, cuando sus hombres muertos se estiren entre sus imágenes alrededor de sus altares en cada colina alta, en todas las cimas de las montañas, y debajo de cada árbol ramificado, y debajo de cada espeso roble, los lugares donde quemaban incienso a todas sus imágenes.
\p
\v 14 Y extenderé mi mano contra ellos, desechando la tierra desolada, haciéndola más desolada que él desierto hasta Diblat; en todas sus poblaciones y sabran de que yo soy Dios.
\c 7
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Y tú, hijo de hombre, di: Esto es lo que el Señor le ha dicho a la tierra de Israel: ha llegado el fin, el fin ha llegado a los cuatro extremos de la tierra.
\p
\v 3 Ahora ha llegado el fin, y enviaré mi ira sobre ti, juzgándote por tus caminos, enviaré un castigo sobre ti por todos tus actos repugnantes.
\p
\v 4 Mi ojo no tendrá piedad de ti, y no tendré piedad; pero enviaré el castigo de tus caminos sobre ti, y tus repugnantes obras estarán en medio de ti, y sabrás de que soy el Señor.
\p
\v 5 Esto es lo que el Señor ha dicho: un mal, un mal; Mira, ya viene.
\p
\v 6 Ha llegado el fin, ha llegado el fin; Mira, se te viene encima.
\p
\v 7 Ha llegado la hora, oh pueblo de la tierra: ha llegado la hora, el día está cerca; el día de aflicción y no de alegría en los montes.
\p
\v 8 Ahora, en poco tiempo, derramaré mi furor daré pleno efecto a mi ira contra ti, juzgándote por tus caminos y enviándote un castigo por todas tus obras repugnantes.
\p
\v 9 Mi ojo no tendrá misericordia, y no tendré piedad. Te enviaré el castigo de tus caminos, y tus repugnantes obras estarán en medio de ti; y verás que yo soy el Señor que castiga.
\p
\v 10 Mira, el día; Mira, ya viene la mañana; La vara ha florecido, el orgullo ha echado brotes.
\p
\v 11 El comportamiento violento se ha convertido en una vara del mal; nada quedará de ellos; ni de su multitud ni sus riquezas, no habrá quien los lamente.
\p
\v 12 Ha llegado el momento, se acerca el día; no se alegre el que compra bienes, ni el que vende; llore, porque él furor está en toda la multitud.
\p
\v 13 Porque el comerciante no volverá a las cosas que vendió, incluso mientras que aún viven; porque la visión sobre toda la multitud no se cancelará, y a causa de su iniquidad ninguno podrá amparar su vida.
\p
\v 14 Ellos han tocado la trompeta, y prepararon todas las cosas, pero nadie va a la batalla; porque mi furor está sobre toda la multitud.
\p
\v 15 Afuera está la espada, y dentro la enfermedad y la necesidad de alimento; el que está en el campo abierto será castigado; El que está en la ciudad llegará a su fin por necesidad de comida y enfermedad.
\p
\v 16 Y aquellos de los que escapen a salvo irán y estarán en lugares secretos como las palomas de los valles, todos ellos morirán, cada uno gimiendo por su pecado.
\p
\v 17 Todas las manos serán débiles y todas las rodillas sin fuerza, como el agua.
\p
\v 18 Y se vestirán de cilicio, y un profundo temor los cubrirá. y habrá vergüenza en todos los rostros, e irán con las cabezas rapadas.
\p
\v 19 Sacarán su plata a las calles, y su oro será como cosa inmunda. Su plata y su oro no podrán mantenerlos a salvo en el día de la ira del Señor; no saciarán su apetito ni tendrán alimento para su necesidad; porque ha sido la causa de su caída en el pecado.
\p
\v 20 Se enorgullecían de sus ornamentos, y las usaron y crearon las imágenes de sus repugnantes y odiadas cosas en él; por esta razón, les he hecho algo impuro.
\p
\v 21 Y lo entregaré todo en manos de hombres de tierras extranjeras que lo tomarán por la fuerza, y que los malhechores de la tierra tengan para sí mismos; y lo harán impuro.
\p
\v 22 Y mi rostro se apartará de ellos, y profanaran mi templo; hombres violentos entrarán en él y lo profanarán.
\p
\v 23 Prepara las cadenas; porque la tierra está llena de crímenes de sangre, y la ciudad está llena de actos violentos.
\p
\v 24 Por esta razón enviaré a los peores de las naciones y ellos tomarán sus casas para sí mismos: Pondré fin al orgullo de su fuerza; y sus lugares santos serán profanados.
\p
\v 25 La destrucción viene; y buscarán la paz, y no habrá paz.
\p
\v 26 Ruina tras ruina vendrá, y rumor tras rumor; y la visión del profeta será avergonzada, y el conocimiento de la ley llegará a su fin entre los sacerdotes, y la sabiduría entre los antiguos.
\p
\v 27 El rey se pondrá de luto, y el gobernante se envolverá en desolación, y las manos de la gente de la tierra temblarán; les daré castigo de acuerdo a su conducta, los juzgaré según sus acciones; y sabrán que yo soy el Señor.
\c 8
\p
\v 1 En el sexto año, en el sexto mes, en el quinto día del mes, cuando estaba en mi casa y los hombres responsables de Judá estaban sentados ante mí, la mano del Señor vino sobre mí.
\p
\v 2 Y mirando, vi una forma como el fuego; desde la mitad de su cuerpo y hacia abajo había fuego; y desde la mitad de su cuerpo brillaba, como un metal refulgente.
\p
\v 3 Y extendió la forma de una mano y me tomó por el cabello de mi cabeza; y él Espíritu, levantándome entre la tierra y el cielo, me llevó a las visiones de Dios a Jerusalén, al camino hacia la puerta interior que daba al norte; donde estaba el asiento de la imagen del celo, que provoca celos.
\p
\v 4 Y allí vi la gloria del Señor, como en la visión que vi en el valle.
\p
\v 5 Entonces me dijo: Hijo de hombre, ahora, levanta tus ojos en dirección al norte; y al mirar en dirección al norte, al norte de la puerta del altar, vi esta imagen de celo por el camino hacia adentro.
\p
\v 6 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿ves lo que están haciendo? Incluso las cosas muy repugnantes que los hijos de Israel están haciendo aquí, haciéndome alejarme de mi lugar santo; Pero verás otras cosas más repugnantes.
\p
\v 7 Y me llevó a la puerta del atrio; y mirando, vi un agujero en la pared.
\p
\v 8 Y me dijo: Hijo de hombre, haz un agujero en la pared; y después de hacer un agujero en la pared, vi una puerta.
\p
\v 9 Y él me dijo: Entra y ve las cosas malvadas y repugnantes que están haciendo aquí.
\p
\v 10 Así que entré y vi; y allí se representaba en la pared todo tipo de seres vivos que se posan sobre la tierra, y bestias inmundas, y todas las imágenes de los hijos de Israel pintadas alrededor.
\p
\v 11 Y delante de ellos, setenta de los hombres responsables de los hijos de Israel tomaron sus lugares, cada uno con un recipiente para quemar perfumes en su mano, y en medio de ellos estaba Jaazania, el hijo de Safán; y una nube de humo salió del incienso ardiente.
\p
\v 12 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto lo que hacen los hombres responsables de los hijos de Israel en la oscuridad, cada uno en su habitación de imágenes representadas? porque dicen: Él Señor no nos ve; El Señor se ha ido de la tierra.
\p
\v 13 Entonces él me dijo: Verás aún más cosas asquerosas que ellos hacen.
\p
\v 14 Luego me llevó a la puerta del camino hacia la casa del Señor mirando hacia el norte; Y allí las mujeres estaban sentadas llorando a Tamuz.
\p
\v 15 Y me dijo: ¿Has visto esto, oh hijo de hombre? Verás aún más cosas asquerosas que estas.
\p
\v 16 Y me llevó a la plaza interior de la casa del Señor, y en la puerta del Templo del Señor, entre el camino cubierto y el altar, había unos veinticinco hombres de espaldas al Templo del Señor y sus rostros se volvieron al oriente; y adoraban al sol, volviéndose al oriente.
\p
\v 17 Entonces me dijo: ¿Has visto esto, oh hijo de hombre? ¿Es algo ligero para los hijos de Judá que hagan las cosas repugnantes que están haciendo aquí? porque han llenado la tierra de violencia, que me enoja una y otra vez; y mira, ponen la rama en su nariz.
\p
\v 18 Por esta razón soltaré mi ira: Mi ojo no tendrá misericordia, y no tendré piedad; gritarán a mi oído y no los oiré.
\c 9
\p
\v 1 Entonces, gritando a mi oído, en voz alta, dijo: Dejen que la guarnición de la ciudad se acerque, cada uno armado para destruir.
\p
\v 2 Y seis hombres vinieron del camino de la puerta superior mirando hacia el norte, cada uno con su hacha en la mano; y uno de ellos estaba vestido de lino, con un tintero de escritor a su lado. Y entraron y tomaron sus lugares junto al altar de bronce.
\p
\v 3 Y la gloria del Dios de Israel había subido desde los querubines sobre los cuales estaba descansando, hasta el umbral de la casa. Y gritándole al hombre vestido de lino que tenía el tintero de escritor a su lado,
\p
\v 4 El Señor le dijo: Pasa por el pueblo, por el centro de Jerusalén, y marca la frente de los hombres que están tristes y llorando por todas las cosas repugnantes que se hacen en ella.
\p
\v 5 Y oí que a los otros les dijo: Pasen por el pueblo después usando sus hachas; no dejen que sus ojos tengan piedad, y no tengan compasión.
\p
\v 6 Mata a los ancianos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres; pero no te acerques a ningún hombre que tenga la marca; y comienza en mi lugar santo. Así que comenzaron con los ancianos que estaban delante de la casa.
\p
\v 7 Y él les dijo: Profanen el templo, llenen los atrios de muertos; avanza y envía destrucción al pueblo.
\p
\v 8 Ahora, mientras lo hacían, y yo estaba sin tocar, postré mi rostro y, gritando, dije: ¡Ah, Señor! ¿Darás al resto de Israel a la destrucción al soltar tu ira sobre Jerusalén?
\p
\v 9 Entonces me dijo: El pecado de los hijos de Israel y de Judá es muy, muy grande, y la tierra está llena de sangre y la ciudad está llena de malos caminos; porque dicen: “El Señor se ha ido de La tierra, y el Señor no ve.
\p
\v 10 Y en cuanto a mí, mi ojo no tendrá piedad, y no tendré misericordia, pero enviaré el castigo de sus acciones sobre sus cabezas.
\p
\v 11 Entonces el hombre vestido de lino, que tenía el tintero al nivel de su cintura, volvió y dijo: “He hecho lo que me ordenaste hacer”.
\c 10
\p
\v 1 Al mirar, vi que en el arco del cielo que estaba sobre la cabeza de los querubines se veía sobre ellos lo que parecía una piedra de zafiro, con la forma de un trono.
\p
\v 2 Y dijo al hombre vestido de lino: Ve entre las ruedas, debajo de las alas, y agarra en tus dos manos de carbones ardientes entre las alas y esparcelas sobre la ciudad. Y entró ante mis ojos.
\p
\v 3 Ahora los alados estaban estacionados en el lado derecho del templo cuando el hombre entró; y él atrio interior estaba lleno de la nube.
\p
\v 4 Y la gloria del Señor se levantó del querubin y se detuvo en el umbral de la casa; y la casa estaba llena de la nube y él atrio abierto estaba llena del brillo de la gloria del Señor.
\p
\v 5 Y el sonido de las alas de los querubines era claro incluso en el atrio exterior, como la voz del Dios Todopoderoso cuando habla.
\p
\v 6 Y cuando dio órdenes al hombre vestido de lino, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, luego entró y tomó su lugar al lado de una rueda.
\p
\v 7 Y extendiendo su mano hacia el fuego que estaba entre los querubines, tomó algo y salió.
\p
\v 8 Y vi la forma de las manos de un hombre entre las alas debajo de sus alas.
\p
\v 9 Y mirando, vi cuatro ruedas al lado de los querubines, una rueda al lado de un querubín; una rueda para cada querubín; y las ruedas eran como el color de una piedra de berilo, tal vez jaspe amarillo.
\p
\v 10 En su forma, los cuatro eran todos iguales, parecían una rueda dentro de una rueda.
\p
\v 11 Cuando se estaban moviendo, iban por sus cuatro lados sin volverse; Fueron tras la cabeza en la dirección en que miraba; Fueron sin volverse.
\p
\v 12 Y todo su cuerpo, espaldas, manos, alas y aun los bordes de las cuatro ruedas estaban llenos de ojos alrededor.
\p
\v 13 En cuanto a las ruedas, alcancé a oír se les decía: torbellino.
\p
\v 14 Y cada uno tenía cuatro caras: la primera cara era la cara de un toro, y la segunda era la cara de un hombre, y la tercera la cara de un león, y la cuarta la cara de un águila.
\p
\v 15 Y los querubines se elevaron: este es el ser vivo que vi junto al río Quebar.
\p
\v 16 Y cuando los querubines se fueron, las ruedas se fueron por su lado: y cuando sus alas fueron levantadas para sacarlas de la tierra, las ruedas no se apartaban de su lado.
\p
\v 17 Cuando estaban descansando en su lugar, estos estaban en reposo; cuando fueron levantados, éstos subieron con ellos, porque el espíritu de vida estaba en ellos.
\p
\v 18 Entonces la gloria del Señor salió por la puerta de la casa y se posó sobre los querubines.
\p
\v 19 Y los querubines, levantando sus alas, subieron de la tierra delante de mis ojos, con las ruedas a su lado; y se detuvieron en la entrada este de la casa del Señor; y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos en lo alto.
\p
\v 20 Este es el ser vivo que vi bajo el río Quebar bajo el Dios de Israel; y me quedó claro que eran los querubines.
\p
\v 21 Cada uno tenía cuatro caras y cada uno tenía cuatro alas; Y las manos como las de un hombre estaban debajo de sus alas.
\p
\v 22 En cuanto a la forma de sus rostros, eran los rostros cuya forma vi por el río Quebar; cuando se fueron, cada uno avanzaba de frente.
\c 11
\p
\v 1 Y el Espíritu, me levanto, me llevó a la puerta este de la casa del Señor, mirando hacia el este; y a la puerta vi veinticinco hombres; y entre ellos vi a Jaazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaía, gobernantes del pueblo.
\p
\v 2 Entonces me dijo: Hijo de hombre, estos son los hombres que están planeando el mal, que están enseñando los caminos del mal en este pueblo;
\p
\v 3 Quienes dicen: no será tan pronto: Este es el momento para construir casas: esta ciudad es la olla y nosotros somos la carne.
\p
\v 4 Por esta causa profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre.
\p
\v 5 Y vino sobre mí el espíritu del Señor, y él me dijo: Di: Estas son las palabras del Señor: Esto es lo que has dicho, oh hijos de Israel; Lo que viene a tu mente está claro para mí.
\p
\v 6 Has engrandecido el número de tus muertos en esta ciudad, has llenado sus calles de muertos.
\p
\v 7 Por esta razón, el Señor ha dicho: Tus muertos, a los que has echado en sus calles, son la carne, y esta ciudad es la olla para cocinar: pero te haré salir de dentro.
\p
\v 8 Has estado temiendo la espada, y yo te enviaré la espada, dice el Señor.
\p
\v 9 Te haré salir de dentro del pueblo y te entregaré en manos de hombres extranjeros, y seré juez entre ustedes.
\p
\v 10 Vendrás a tu muerte por la espada; y yo seré tu juez en la tierra de Israel; y sabras de que yo soy el Señor.
\p
\v 11 Este pueblo no será tu olla de cocina, y tú no serás la carne en su interior; Seré tu juez en el límite de la tierra de Israel;
\p
\v 12 Y reconocerán que Yo soy el Señor, porque no han sido guiados por mis reglas ni dado mis órdenes, sino que has estado siguiendo las órdenes de las naciones que te rodean.
\p
\v 13 Ahora, mientras decía estas cosas, la muerte llegó a Pelatias, el hijo de Benaias. Luego, cayendo sobre mi cara y gritando a gran voz, dije: ¡Ah, Señor! ¿Pondrás fin a todo el resto de Israel?
\p
\v 14 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 15 Hijo del hombre, tus compatriotas, tus hermanos y todos los hijos de Israel, todos ellos, son aquellos quienes habitan en el pueblo de Jerusalén han dicho: Aléjate del Señor; Esta tierra nos es dada por un patrimonio.
\p
\v 16 Por esta razón, diles: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Aunque los he alejado de las naciones, y aunque los he enviado a vagar entre los países, todavía he sido un santuario por poco tiempo para ellos en los países donde han ido.
\p
\v 17 Luego diga: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: los reuniré de entre los pueblos y los haré salir de los países a donde fueron dispersados, y les daré la tierra de Israel.
\p
\v 18 Y vendrán allí, y quitarán de ella todas las cosas odiadas y repugnantes.
\p
\v 19 Y les daré un nuevo corazón, y pondré un nuevo espíritu en ellos; y sacaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
\p
\v 20 Para que sean guiados por mis reglas, guarden mis órdenes y las cumplan; y serán para mí un pueblo, y yo seré para ellos un Dios.
\p
\v 21 Pero en cuanto a aquellos cuyo corazón persigue sus cosas odiadas y repugnantes, enviaré sobre sus cabezas el castigo de sus acciones, dice el Señor.
\p
\v 22 Entonces se alzaron las alas de los querubines, y las ruedas los siguieron; y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos en lo alto.
\p
\v 23 Y la gloria del Señor subió desde el interior de la ciudad, y se posó sobre la montaña en el lado este de la ciudad.
\p
\v 24 Y él Espíritu, alzándome, me llevó en las visiones de Dios a Babilonia, a los que habían sido llevados como prisioneros. Así que la visión que había visto se fue de mí.
\p
\v 25 Entonces les di cuenta a los que habían sido tomados prisioneros de todas las cosas que el Señor me había hecho ver.
\c 12
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, estás viviendo entre personas rebeldes, que tienen ojos para ver pero no ven, y oídos para escuchar pero que no escuchan; porque son un pueblo rebelde.
\p
\v 3 Y tú, oh hijo de hombre, de día, delante de sus ojos, prepara el equipaje para ir al destierro, y vete de tu lugar a otro lugar delante de sus ojos; puede ser que vean, aunque son un pueblo rebelde.
\p
\v 4 De día, ante sus ojos, saca tus cosas como los de uno que se los llevan al destierro, y sal por la noche ante sus ojos, como si fueras prisionero.
\p
\v 5 Haz un agujero en la pared, delante de sus ojos, y sal a través de él.
\p
\v 6 Y cuando oscurezca, ante sus ojos, toma tus bienes sobre tu espalda y; ve con el rostro cubierto, porque te he hecho una señal para los hijos de Israel.
\p
\v 7 E hice lo que se me ordenaba: saqué mis vasijas durante el día, como las de uno que va al cautiverio, y al atardecer hice un agujero en la pared con una estaca de tienda; y en la oscuridad salí, tomando mis cosas en mi espalda ante sus ojos.
\p
\v 8 Y en la mañana vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 9 Hijo de hombre, ¿no te ha dicho Israel, el pueblo rebelde, que estás haciendo?
\p
\v 10 Tú les debes decir: Esto es lo que el Señor ha dicho: Esta palabra tiene que ver con el gobernante en Jerusalén y todos los hijos de Israel en ella.
\p
\v 11 Diles, yo soy tu señal: como he hecho, así se les hará a ellos; se irán al destierro, como prisioneros.
\p
\v 12 Y el gobernante que está entre ellos tomará sus bienes sobre su espalda en la oscuridad y saldrá; hará un agujero en la pared por donde saldrá; cubrirá su rostro para que no pueda ser visto.
\p
\v 13 Y mi red se extenderá sobre él, y él será tomado en mis cuerdas; y lo llevaré a Babilonia a la tierra de los caldeos; pero él no la verá, y allí la muerte vendrá a él.
\p
\v 14 Y a todos sus ayudantes que lo rodean y a todos sus ejércitos esparciré a todos al viento; y desenvainaré una espada tras ellos.
\p
\v 15 Y sabrán que yo soy el Señor, cuando los envíe en fuga entre las naciones, expulsándolos de los países.
\p
\v 16 Pero a un pequeño número de ellos los mantendré alejados de la espada, de la necesidad de alimento y de la enfermedad, para que cuenten y aclaren todas sus formas repugnantes entre las naciones de donde vienen; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 17 Entonces vino a mí la palabra de Señor, diciendo:
\p
\v 18 Hijo de hombre, toma tu comida con temor tembloroso, y tu agua con aflicción y cuidado;
\p
\v 19 Y diga a la gente de la tierra: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho acerca de la gente de Jerusalén y la tierra de Israel: Ellos tomarán su comida con cuidado y su bebida con aflicción, por que toda la riqueza de su tierra será tomada de ella debido a las acciones violentas de las personas que viven en ella.
\p
\v 20 Y los pueblos poblados serán destruidos, y la tierra se convertirá en un desierto; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 21 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 22 Hijo de hombre, ¿qué dice este dicho que tienes sobre la tierra de Israel, el tiempo es largo y toda visión se reduce a nada?
\p
\v 23 Por esta causa, díles: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: he terminado este dicho, y ya no se usará como un dicho común en Israel; Pero diles: Los días están cerca, y el efecto de toda visión.
\p
\v 24 Porque no habrá más visiones falsas o adivinación lisonjera en Israel.
\p
\v 25 Porque yo soy el Señor; Voy a decir la palabra y lo que digo haré; no se tardará; porque en tus días, oh pueblo rebelde, diré la palabra y lo haré, dice el Señor Dios.
\p
\v 26 Nuevamente vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 27 Hijo de hombre, mira, los hijos de Israel dicen: La visión que él ve es para los días de largo plazo, y sus palabras están aún muy lejos.
\p
\v 28 Díles entonces: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: ninguna de mis palabras se tardará por más tiempo, pero lo que digo, haré, dice el Señor Dios.
\c 13
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel, y di a aquellos profetas cuyas palabras son la invención de sus corazones: Presta atención a la palabra del Señor;
\p
\v 3 Esto es lo que el Señor ha dicho: ¡Una maldición sobre los profetas necios que persiguen al espíritu que está en ellos y no han visto nada!
\p
\v 4 Israel, tus profetas han sido como chacales en los lugares desolados.
\p
\v 5 No has subido a las brechas ni has amontonado el muro para que los hijos de Israel ocupen su lugar en la lucha en el día del Señor.
\p
\v 6 Han visto visiones sin sustancia y su adivinación es falsa; El Señor dice; y el Señor no los ha enviado: sin embargo esperan que la palabra tenga efecto.
\p
\v 7 ¿No has visto una visión sin sustancia y has hablado una adivinación falsa, cuando dices: El Señor ha dicho; aunque no he dicho nada?
\p
\v 8 Así que esto es lo que el Señor Dios ha dicho: “Porque tus palabras no tienen sustancia y tus visiones son falsas, mira, estoy contra ti”, dice el Señor Dios.
\p
\v 9 Y mi mano estará contra los profetas que ven visiones sin sustancia y sus profecías son falsas; no estarán en la congregación de mi pueblo, y no serán inscritos en la lista de los hijos de Israel, y no entrarán en la tierra de Israel; y sabrán que yo soy el Señor Dios.
\p
\v 10 Porque, incluso porque han estado guiando a mi gente al engaño, diciendo: Paz; cuando no hay paz; y cuando alguien construye un muro, alguien la cubre con lodo suelto.
\p
\v 11 Dile a los que blanquearon la pared, que caerá; habrá una lluvia desbordante; piedras de granizo, y se caerá; y será rota en dos por el viento huracanado.
\p
\v 12 Y cuando el muro se derrumbe, ¿no te dirán dónde está el lodo suelto que lo pusiste?
\p
\v 13 Por esta razón, el Señor Dios ha dicho: Lo romperé en dos por una tormenta de viento en mi furor; y habrá una lluvia desbordante en mi ira, y piedras de granizo, vendrás lloviendo airadamente para consumirlo.
\p
\v 14 Así que dejaré que se destruya la pared que cubrían con lodo suelto; Lo tendré nivelado a la tierra para que se descubra su base; descenderá, y la destrucción vendrá sobre ustedes con ella; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 15 De modo que voy a descargar mi furor en la pared en toda su extensión, y en aquellos que la blanquean; y les diré: ¿Dónde está la pared y dónde están los que la blanquearon?
\p
\v 16 Incluso los profetas de Israel que dicen palabras a Jerusalén, que ven visiones de paz para ella cuando no hay paz, dice el Señor Dios.
\p
\v 17 Y tú, hijo de hombre, vuelve tu rostro contra las hijas de tu pueblo, que están actuando como profetas en su placer; profetiza contra ellos, y di:
\p
\v 18 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: ¡Hay una maldición sobre las mujeres que están cosiendo almohadillas para los codos y colocando velos en las cabezas de las personas de toda talla, para que puedan cazar las almas! ¿Irás tras las almas de mi pueblo y te mantendrás a salvo de la muerte?
\p
\v 19 Y me avergüenzan, me deshonran delante de mi pueblo por un poco de cebada y algunos trozos de pan, enviando muerte a las almas para las que no hay causa de muerte, y manteniendo a esas almas viviendo que no tienen derecho a la vida, por las palabras falsas que dices a mi gente que escucha lo que es falso.
\p
\v 20 Por esta razón, el Señor ha dicho: Mira, estoy en contra de tus almohadillas con las que vas tras las almas, y las quitaré violentamente de sus brazos; y soltaré las almas, incluso las almas a las que dejaré volar libremente.
\p
\v 21 Y separaré tus velos violentamente en dos, y liberaré a mi pueblo de tus manos, y ya no estarán en tu poder para que vayas tras ellos y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 22 Porque con tus palabras falsas has entristecido a el hombre recto cuando no lo había entristecido; para hacer fuertes las manos del malvado para que no pueda ser apartado de su mal camino y preservar vida.
\p
\v 23 Por esta causa no verás más visiones tontas o harás un uso falso de las profecías; y liberaré a mi pueblo del poder de ustedes; y sabrán que yo soy el Señor.
\c 14
\p
\v 1 Entonces algunos de los hombres responsables de Israel vinieron a mí y tomaron sus asientos delante de mí.
\p
\v 2 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 3 Hijo de hombre, estos hombres han llevado a sus falsos dioses a sus corazones y han puesto ante sus rostros el pecado que es la causa de su caída: ¿voy a escuchar cuando vengan a mí en busca de instrucciones?
\p
\v 4 Por esto, díles: Estas son las palabras del Señor Dios: Todo hombre de Israel que ha tomado a su falso dios en su corazón, y ha puesto ante su rostro el pecado que es la causa de su caída, y viene al profeta Yo, el Señor, le daré una respuesta de acuerdo con el número de sus falsos dioses.
\p
\v 5 Con el propósito de alcanzar a los hijos de Israel en sus corazones, porque se han desviado de mí a través de sus falsos dioses.
\p
\v 6 Por esta causa, di a los hijos de Israel: Estas son las palabras del Señor Dios: regresa y abandona a tus dioses falsos y deja que tus rostros se desvíen de tus cosas repugnantes.
\p
\v 7 Cuando cualquiera de los hombres de Israel, o de aquellos de otras tierras que viven en Israel, se aparta de mí y lleva a sus falsos dioses a su corazón, y pone ante su rostro el pecado que es la causa de su caída, luego viene al profeta para que le dé instrucciones; Yo el Señor le daré una respuesta por mí mismo:
\p
\v 8 Y mi rostro se volverá contra ese hombre, y le haré una señal y proverbio, separándolo de entre mi pueblo; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 9 Y si el profeta, engañado por el engaño, dice algo, soy yo el Señor por quien ha sido engañado, y extiendo mi mano contra él, y él será separado de entre mi pueblo Israel.
\p
\v 10 Y el castigo de su pecado estará sobre ellos: el pecado del profeta será el mismo que el pecado del que va a él por consulta;
\p
\v 11 Para que los hijos de Israel ya no se alejen de mí, o se vuelvan impuros con todas sus malas acciones; pero ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios, dice el Señor Dios.
\p
\v 12 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 13 Hijo de hombre, cuando una tierra que peca contra mí, hace mal, y mi mano se extiende contra ella, y se rompe el sostén de su pan, y no le daré provisión de alimento, cortando al hombre y la bestia de ella.
\p
\v 14 Aun si estos tres hombres, Noé, Daniel y Job estuvieran en esto, solo ellos mismos se mantendrían a salvo por su justicia, dice el Señor Dios.
\p
\v 15 O si envío bestias malvadas a través de la tierra causando destrucción y desolación, para que ningún hombre pueda pasar a causa de las bestias.
\p
\v 16 Incluso si estos tres hombres estuvieran en ella, según mi vida, dice el Señor Dios, no mantendrían a salvo a sus hijos o hijas, sino sólo a sí mismos, y la tierra se convertiría en un desierto.
\p
\v 17 O si envío una espada contra esa tierra y digo: Espada, recorre la tierra, cortando de ella el hombre y la bestia:
\p
\v 18 Incluso si estos tres hombres estuvieran en ella, según mi vida, dice el Señor Dios, no mantendrían a salvo a sus hijos o hijas, sino a sí mismos.
\p
\v 19 O si envío enfermedad a esa tierra, suelto mi ira sobre ella con sangre, cortando de ella al hombre y la bestia:
\p
\v 20 Aunque Noe, Daniel y Job estuvieran en ella, por mi vida, dice el Señor, no mantendrían a salvo a su hijo o hija; solo ellos mismos se mantendrían a través de su justicia.
\p
\v 21 Porque esto es lo que ha dicho el Señor: ¿Cuánto más cuando envío mis cuatro castigos amargos a Jerusalén, la espada, hambre y bestias malvadas y enfermedades, exterminando al hombre y la bestia?
\p
\v 22 Pero en verdad, todavía habrá un remanente que estará a salvo, incluso los hijos y las hijas; y saldrán a ti, y verás sus caminos y sus acciones y serás consolado por el mal que he enviado a Jerusalén, incluso sobre todo lo que he enviado en ella.
\p
\v 23 Te darán consuelo cuando veas sus caminos y sus obras, y sabrán que no por nada he hecho todas las cosas que he hecho en ella, dice el Señor.
\c 15
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Profecía
\p
\v 2 Hijo de hombre, ¿En qué es mejor el árbol de la vid que cualquier árbol que se encuentre entre los árboles del bosque?
\p
\v 3 ¿Se usará su madera para cualquier trabajo? ¿Los hombres lo convierten en una estaca para colgar cualquier vasija?
\p
\v 4 Mira, se pone en el fuego para quemar; el fuego ha hecho una comida de sus dos extremos y la parte media del mismo se quema; ¿Es bueno para algo?
\p
\v 5 En verdad, antes de que fuera cortado, no se usaba para ningún propósito; cuánto menos, cuando el fuego lo ha consumido y se quema, ¿se convertirá en algo?
\p
\v 6 Por esto ha dicho el Señor: Como el árbol de la vid entre los árboles de los bosques que he dado al fuego para quemar, así daré a la gente de Jerusalén.
\p
\v 7 Y mi rostro se volverá contra ellos; y aunque hayan salido del fuego, serán quemados por él; y sabrán que yo soy el Señor cuando mi rostro se vuelva contra ellos.
\p
\v 8 Y haré de la tierra un desperdicio porque han cometido infidelidad, dice el Señor.
\c 16
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra deL Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo del hombre, deja en claro a Jerusalén sus caminos asquerosos.
\p
\v 3 Y di: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho a Jerusalén: Tu comienzo y tu nacimiento fue en la tierra de los cananeos; un amorreo era tu padre y tu madre una hitita.
\p
\v 4 En cuanto a tu nacimiento, el día de tu nacimiento no se cortó el cordón ni se lavó con agua para limpiarlo; ni te frotaron con sal, ni te fajaron.
\p
\v 5 Ningún ojo tuvo piedad de ti por hacerte ninguna de estas cosas o por ser amable contigo; pero fuiste expulsada al campo abierto, porque tu vida fue odiada en el momento de tu nacimiento.
\p
\v 6 Y cuando pasé junto a ti y te vi tirada en tu sangre, te dije: Aunque estés en tu sangre, Vive; Dije! Si, ¡Aunque estés en tu sangre: Vive!
\p
\v 7 Y aumentará en número como los brotes del campo; y aumentaste y te hiciste grande, y llegaste a la época del amor: tus pechos se formaron y tu cabello era largo; pero fuiste desnuda y sin ropa.
\p
\v 8 Ahora, cuando pasé junto a ti, mirándote, vi que tu tiempo era el tiempo del amor; y puse mis faldas sobre ti, cubriendo tu cuerpo desnudo, y te hice mi juramento e hice un acuerdo contigo, dice el Señor Dios, y te hiciste mía.
\p
\v 9 Luego te hice lavar con agua, lavando toda tu sangre y te ungí con aceite.
\p
\v 10 Y te hice vestir con bordados, y te puse zapatos de cuero, te ceñí de lino fino y te vestí de seda.
\p
\v 11 Y te hice hermosa con adornos, y te puse joyas en las manos y una cadena en el cuello.
\p
\v 12 Y puse un anillo en tu nariz y aretes en tus oídos y una hermosa corona en tu cabeza.
\p
\v 13 Así te hiciste hermosa con oro y plata; y tu ropa era de la mejor ropa de lino y seda y bordados; Tu comida fue la mejor comida y miel y aceite, y eras muy hermosa, prosperaste extremadamente hasta reinar.
\p
\v 14 Eras tan hermosa que tu historia se extendió a todas las naciones; Eras completamente hermosa por mi gloria que te había puesto, dice el Señor.
\p
\v 15 Pero confías en el hecho de que eras hermosa, actuando como una mujer prostituta, a causa de tu fama y ofreciendo tu amor barato a todos los que pasaron, sin importar quién fuera.
\p
\v 16 Y tomaste tus ropas y te colocaste en lugares altos adornados con todos los colores, actuando como una prostituta sobre ellos, sin vergüenza ni miedo.
\p
\v 17 Y tomaste las bellas joyas, mi plata y oro que te había dado, y te hiciste imágenes masculinas, actuando como una prostituta con ellas;
\p
\v 18 Y tomaste tu túnica de bordados para su ropa, y pones mi aceite y mi perfume delante de ellos.
\p
\v 19 Y mi pan que te di, la mejor comida, el aceite y la miel que te di para tu comida, lo pones delante de ellos para un dulce olor, dice el Señor.
\p
\v 20 Y tomaste a tus hijos y a tus hijas que tuve contigo, ofreciéndoles incluso esto para que sean su alimento. ¿Eran tus fornicaciones poca cosa?
\p
\v 21 ¿Que mataste a mis hijos y los entregaste para que pasaran por el fuego?
\p
\v 22 Y en toda tu asquerosa y falsa conducta no recordaste tus primeros días, cuando estabas desnuda y sin ropa, tirada en tu sangre.
\p
\v 23 Y sucedió que, después de todo tu maldad, Hay! Hay! De ti dice el Señor Dios:
\p
\v 24 Que te hiciste un santuario y un altar cada plaza.
\p
\v 25 Colocaste tus lugares altos en la parte superior de cada calle, e hiciste de la gracia de tu forma algo asqueroso, abriendo tus pies a todos los que pasaban, aumentando tu prostitución.
\p
\v 26 Y fuiste con los egipcios, tus vecinos, de cuerpos robustos; Incrementando tus fornicaciones, moviéndome a la ira.
\p
\v 27 Ahora, entonces, mi mano se extiende contra ti, reduciendo tu provisión, y te he entregado al deseo de tus enemigos, las hijas de los filisteos que se avergüenzan de tus fornicaciones.
\p
\v 28 Y fuiste con los asirios, debido a tu deseo que no tenía medida; Estabas actuando como una prostituta con ellos, y aún así no tenías suficiente.
\p
\v 29 Y seguiste con tus fornicaciones hasta la tierra de Caldea, y aún no tenías suficiente.
\p
\v 30 Qué enfermo es tu corazón, dice el Señor, al ver que haces todas estas cosas, el trabajo de una prostituta autoritaria;
\p
\v 31 Porque has hecho tu santuario en la parte superior de cada calle, y tu altar en cada plaza; al despreciar la paga, no eras como la prostituta.
\p
\v 32 ¡Sino como la mujer adúltera, que toma extraños amantes en lugar de su esposo!
\p
\v 33 Se paga a todas las prostitutas, pero tú das recompensas a tus amantes, ofreciéndoles un pago para que puedan llegar a ti de todas partes por tus prostituciones.
\p
\v 34 Y en tu prostitución eres diferente de otras mujeres, porque nadie te persigue para hacerte el amor; porque les pagas a ellos, ellos no te pagan a ti, en esto eres diferente de ellas.
\p
\v 35 Por esta causa, oh mujer ramera, oye la voz del Señor:
\p
\v 36 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Porque tu comportamiento inmundo se desató y tu cuerpo se descubrió en tu prostitución con tus amantes y con tus repugnantes imágenes, y por la sangre de tus hijos que les diste en sacrificio;
\p
\v 37 Por esta causa reuniré a todos tus amantes con quienes te has complacido, y a todos aquellos a quienes les has dado tu amor, con todos los que fueron odiados por ti; incluso haré que se junten contra ti por todos lados, y te haré descubrir ante ellos para que puedan ver tu vergüenza.
\p
\v 38 Y serás juzgada por mí como las mujeres que son juzgadas como adúlteras, y las mujeres que derraman sangre; Y voy a soltar contra ti sangre y furor de celo.
\p
\v 39 Te entregaré en sus manos, y tu santuario será derribado y tus lugares altos destruidos; te quitarán la ropa y te quitarán tus bellas joyas; y cuando hayan terminado, serás descubierta y desnuda.
\p
\v 40 Y se reunirán contra ti una multitud, te apedrearán y te herirán con sus espadas.
\p
\v 41 Y te quemarán tus casas, y te castigarán ante los ojos de gran número de mujeres; y pondré fin a tus prostituciones, y ya no pagarás a tus amantes.
\p
\v 42 Y el furor de mi ira contra ti tendrá fin, y mi celo se alejará de ti, y estaré callado y no estaré enojado más.
\p
\v 43 Porque no has tenido en cuenta los días en que eras joven, pero me has estado perturbando con todas estas cosas; por esta razón haré que el castigo de tus acciones llegue a tu cabeza, dice el Señor Dios, porque has hecho esto malo además de todos tus actos repugnantes.
\p
\v 44 Mira, en cada dicho común sobre ti se dirá: Como la madre es, también lo es su hija.
\p
\v 45 Eres la hija de tu madre, cuya alma aborreció a su marido y a sus hijos; y tú eres la hermana de tus hermanas que aborrecieron sus esposos y sus hijos; tu madre era hitita y tu padre amorreo.
\p
\v 46 Tu hermana mayor es Samaria, que vive a tu izquierda, ella y sus hijas: y tu hermana menor, que vive a tu derecha, es Sodoma y sus hijas.
\p
\v 47 Aún no has andado en sus caminos o has hecho las cosas repugnantes que han hecho; pero, como si eso fuera solo una pequeña cosa, has profundizado más en el mal que ellos en todos tus caminos.
\p
\v 48 Por mi vida, dice el Señor, Sodoma que tu hermana nunca hizo, ella o sus hijas, lo que tú y tus hijas han hecho.
\p
\v 49 En verdad, este fue el pecado de tu hermana Sodoma: el orgullo, una gran cantidad de comida y abundancia de ociosidad, se vieron en ella y sus hijas, y ella no brindó ayuda a los pobres ni a los demás en necesidad.
\p
\v 50 Estaban llenos de orgullo e hicieron lo que me repugnaba; y cuando lo vi, las aparte.
\p
\v 51 Y Samaria no ha cometido la mitad de tus pecados; pero has hecho que el número de tus actos repugnantes sea mayor que el de ellas, haciendo que tus hermanas parezcan más rectas que tú por todas las cosas repugnantes que has hecho.
\p
\v 52 Tú también, lleva tu vergüenza en tus pecados, juzgado a tus hermanas; a través de tus pecados que hiciste; son más asquerosos que los de ellas, son más rectas que tú; en verdad, serás avergonzada y abatida, porque has hecho que tus hermanas parezcan más justas.
\p
\v 53 Y dejaré que se vuelvan los cautivos, los cautivos de Sodoma y sus hijas, los cautivos de Samaria y sus hijas, y haré volver los cautivos de cautiverio entre ellas.
\p
\v 54 Para que lleves tu confusión y te avergüences por todo lo que has hecho, siendo tú motivo de consuelo.
\p
\v 55 Y sus hermanas, Sodoma y sus hijas, volverán a su primera condición, y Samaria y sus hijas volverán a su primera condición, y tu y tus hijas volverán a su primera condición.
\p
\v 56 ¿No fue tu hermana Sodoma un juramento en tu boca en el día de tu orgullo,
\p
\v 57 ¿Antes de que tu vergüenza fuera descubierta? Ahora te has vuelto como ella, una palabra de vergüenza para las hijas de Edom y todos los que te rodean, las hijas de los filisteos que te desprecian.
\p
\v 58 La recompensa de tus malvados propósitos y tus asquerosos caminos ha llegado a ti, dice el Señor.
\p
\v 59 Porque esto es lo que el Señor ha dicho: te haré como tú lo has hecho, tú que, haciendo el juramento a un lado, has dejado que se rompa el pacto.
\p
\v 60 Pero aún así tendré en mente el acuerdo hecho contigo en los días en que eras joven, y haré contigo un pacto eterno.
\p
\v 61 Entonces, al recordar tus caminos, te verás superado por la vergüenza, cuando recibas a tus hermanas, las mayores y las más jóvenes, y te las entregue por hijas, pero no por tu pacto.
\p
\v 62 Y haré mi pacto contigo; y sabrás que yo soy el Señor Dios.
\p
\v 63 Para que, en el recuerdo de estas cosas, te avergüences, nunca abras la boca por tu vergüenza; Cuando tengas mi perdón por todo lo que has hecho, dice el Señor Dios.
\c 17
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, emite una adivinanza, di una parábola para los hijos de Israel.
\p
\v 3 Y dirás: Esto es lo que ha dicho el Señor: Una gran águila con grandes alas, llena de largas plumas de diferentes colores, llegó al Líbano y tomó la parte superior del cedro.
\p
\v 4 Cogiendo él más alto de los brotes, lo llevó a la tierra de Canaán y lo puso en un pueblo de comerciantes.
\p
\v 5 Y tomó parte de la semilla de la tierra, plantándola en tierra fértil, colocándola junto a aguas abundantes y creció como un sauce.
\p
\v 6 Y su crecimiento continuó y se convirtió en una vid, baja y extensamente extendida, cuyas ramas se volvieron hacia él y sus raíces estaban debajo de él: así se convirtió en una enredadera, que sacaba ramas y nuevos brotes.
\p
\v 7 Y había otra águila con grandes alas y muchas plumas: y ahora esta enredadera, empujando sus raíces hacia él, envió sus ramas en su dirección desde los surcos donde estaba plantada, para que pudiera ser regada.
\p
\v 8 La plantó en un buen campo junto a aguas abundantes para que pudiera sacar ramas, tener fruto y ser una vid magnífica.
\p
\v 9 Di: Esto es lo que el Señor ha dicho: ¿Le irá bien? ¿no tendrá sus raíces arrancadas y sus ramas cortadas, para que todas sus hojas nuevas se sequen y puedan ser arrancadas por sus raíces?
\p
\v 10 Y si se planta, ¿lo hará bien? ¿No se secará del todo al tacto del viento del este, ni hará falta mucha gente para sacarla de su raíz; secándose en la tierra donde se plantó?
\p
\v 11 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 12 Di ahora a esta gente incontrolada: ¿No son claras estas cosas? Diles: Mira, el rey de Babilonia vino a Jerusalén y se llevó a su rey y sus gobernantes con él a Babilonia;
\p
\v 13 Tomó a uno de los hijos del rey y se puso de acuerdo con él. Lo puso bajo juramento y se llevó a los grandes hombres de la tierra.
\p
\v 14 Para que el reino pueda ser abatido, sin poder levantarse, pero guardando su pacto, mantenerse firmes.
\p
\v 15 Pero él fue en contra de su autoridad al enviar representantes a Egipto para obtener de ellos caballos y un gran ejército. ¿Tendrá éxito? ¿Estará seguro quien hace tales cosas? Si el acuerdo se rompe, ¿estará seguro?
\p
\v 16 Por mi vida, dice el Señor, verdaderamente en la tierra del rey que lo hizo rey, cuyo juramento puso de lado y dejó que se rompiera su acuerdo con él, incluso en Babilonia llegará a su muerte.
\p
\v 17 Y el Faraón, con su ejército fuerte y sus grandes fuerzas, no lo ayudarán en la guerra, cuando levanten rampas y hagan muros fuertes para cortar muchas vidas.
\p
\v 18 Porque despreció su juramento al romper el pacto; y aunque le había dado la mano, hizo todas estas cosas; Él no se escapará a salvo.
\p
\v 19 Entonces el Señor dijo: Por mi vida, en verdad, por mi juramento que hizo a un lado, y mi acuerdo que se rompió, enviaré un castigo sobre su cabeza.
\p
\v 20 Mi red se extenderá sobre él, y él será llevado por mis cuerdas, y lo enviaré a Babilonia, y allí seré su juez por el mal que ha hecho en mi contra.
\p
\v 21 Todos sus mejores hombres de combate serán juzgados, y el resto serán esparcidos por los cuatro vientos; y sabrán que yo, el Señor, lo he dicho.
\p
\v 22 Esto es lo que el Señor ha dicho: Además, tomaré la punta más alta del cedro y la pondré en la tierra; cortando el más alto de sus retoños, la plantaré en una montaña alta y sublime.
\p
\v 23 Se plantará en la montaña alta de Israel; sacará ramas y tendrá frutos y será un cedro justo; debajo de él, todas las aves de todo tipo harán su lugar de vida, descansando a la sombra de sus ramas.
\p
\v 24 Y será claro para todos los árboles del campo que yo, el Señor, he humillado al árbol alto y elevado al árbol bajo, secando el árbol verde y haciendo que el árbol seco se llene de crecimiento; Yo, el Señor, lo he dicho y lo he hecho.
\c 18
\p
\v 1 Volvió a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 ¿Por qué haces uso de este dicho sobre la tierra de Israel, los padres han estado probando uvas amargas y pero los dientes de los hijos tienen la dentera?
\p
\v 3 Por mi vida, dice el Señor Dios, ya no tendrán este dicho en Israel.
\p
\v 4 Mira, todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía: la muerte será el destino del alma del pecador.
\p
\v 5 Pero si un hombre es recto, vive correctamente y hace justicia,
\p
\v 6 Y no come en los santuarios de los montes, ni ha adorado las imágenes de los hijos de Israel; no ha violado la esposa de su vecino, ni se ha acercado a una mujer en el momento de su menstruación;
\p
\v 7 Y no ha hecho ningún mal a nadie, sino que le ha devuelto al deudor lo que es suyo, y no ha robado a nadie, y le ha dado comida al hambriento, y ropa al desnudo;
\p
\v 8 Y no presta su dinero a intereses o tomado grandes ganancias, y, apartando su mano de la maldad, es Justo cuando juzga entre hombre y hombre.
\p
\v 9 Y ha sido guiado por mis reglas y ha guardado mis leyes y las ha cumplido; él es recto, la vida será ciertamente suya, dice el Señor.
\p
\v 10 Si tiene un hijo que es un ladrón y asesino, que hace cualquiera de estas cosas,
\p
\v 11 Que en los santuarios de los montes ha comido, y ha violado la esposa de su prójimo.
\p
\v 12 Ha hecho mal a los pobres y al que lo necesita, y ha tomado propiedades por la fuerza, y no ha devuelto a sus deudores lo que había recibido en prenda, y ha adorado imágenes y ha hecho cosas repugnantes.
\p
\v 13 Y ha prestado su dinero en intereses y ha obtenido grandes ganancias; ciertamente no seguirá viviendo: ha hecho todas estas cosas repugnantes, la muerte será su destino; Su sangre estará sobre él.
\p
\v 14 Ahora bien, si tiene un hijo que ve todos los pecados de su padre que ha cometido, y con miedo, no hace lo mismo:
\p
\v 15 Que no ha comido en los santuarios de los montes, ni ha adorado las imágenes de los hijos de Israel, y no ha violado la esposa de su vecino,
\p
\v 16 O hecho mal a cualquiera, o tomar algo en prenda cuando le pidan prestado, o tomar bienes por la fuerza, pero le ha dado comida a quien la necesitaba, y ropa a quien no la tenía;
\p
\v 17 Quien ha evitado hacer el mal y no preste dinero con usura o intereses, ha cumplido mis órdenes y ha sido guiado por mis reglas: ciertamente no será condenado a muerte por el mal hecho de su padre; ciertamente vivirá.
\p
\v 18 En cuanto a su padre, porque era cruel, tomó bienes por la fuerza e hizo lo que no es bueno entre su pueblo; en verdad, la muerte lo alcanzará en su maldad.
\p
\v 19 Pero tú dices: ¿Por qué el hijo no es castigado por la maldad del padre? Cuando el hijo haya hecho lo que está ordenado y correcto, y haya cumplido mis reglas y las haya hecho, la vida será ciertamente suya.
\p
\v 20 El alma que comete pecado será condenada a muerte; el hijo no será responsabilizado por las malas acciones del padre, o el padre por las malas acciones del hijo; la justicia de los rectos será sobre sí mismo, y la maldad del malvado sobre sí mismo.
\p
\v 21 Pero si el malvado, alejándose de todos los pecados que ha cometido, mantiene mis reglas y hace lo que está ordenado y correcto, la vida será ciertamente suya; La muerte no será su destino.
\p
\v 22 Ninguno de los pecados que ha cometido se guardará en memoria contra él: en la justicia que ha practicado, tendrá vida.
\p
\v 23 ¿Me complace la muerte del malvado? dice el Señor: ¿no estoy contento si se desvía de su camino para que pueda tener vida?
\p
\v 24 Pero cuando el hombre recto, apartándose de su justicia, haga el mal, como todas las cosas repugnantes que hace el hombre malo, ¿tendrá vida? Ninguno de sus actos rectos se guardará en la memoria; en el mal que hizo y en su pecado, la muerte lo alcanzará.
\p
\v 25 Pero tú dices: El camino del Señor no es recto. Escucha, oh hijos de Israel; no es mi camino recto? ¿No son tus caminos los que no son rectos?
\p
\v 26 Cuando el hombre recto, apartándose de su justicia, hace el mal, la muerte lo alcanzará; en el mal que él ha hecho la muerte lo alcanzará.
\p
\v 27 De nuevo, cuando el malhechor, apartándose del mal que ha hecho, haga lo que está ordenado y correcto, tendrá vida para su alma.
\p
\v 28 Debido a que tuvo miedo y se arrepintió por todo el mal que había hecho, la vida ciertamente será suya, la muerte no será su destino.
\p
\v 29 Pero aun así los hijos de Israel dicen: El camino del Señor no es recto. Oh hijos de Israel, ¿no son mis caminos rectos? ¿No son tus caminos los que no son rectos?
\p
\v 30 Por esta causa seré tu juez, oh hijos de Israel, juzgando a cada uno por sus caminos, dice el Señor. Vuélvanse de todos sus pecados; para que no sean la causa de que caigas en el mal.
\p
\v 31 Apártense de toda su maldad por la cual han cometido pecado; y háganse un corazón nuevo y un espíritu nuevo: ¿por qué desean la muerte, oh hijos de Israel?
\p
\v 32 Porque no tengo placer en la muerte de aquel que muere, dice el Señor Dios: apártense del mal entonces, y vivirán.
\c 19
\p
\v 1 Toma ahora un canto de dolor para el gobernante de Israel y di:
\p
\v 2 ¿Cuál era tu madre? Como una leona entre leones, tendida entre los cachorros, daba comida a sus pequeños.
\p
\v 3 Y uno de sus pequeños creció bajo su cuidado, y se convirtió en un león, aprendiendo a ir tras las bestias por su comida; Y tomó a los hombres por su carne.
\p
\v 4 Y las naciones tuvieron noticias de él; se lo llevaron al hoyo que habían hecho; y, tirándolo con ganchos, lo llevaron a la tierra de Egipto.
\p
\v 5 Cuando vio que su esperanza se había vuelto tonta y se había ido, tomó a otro de sus cachorros y lo ayudó a desarrollarse.
\p
\v 6 Subió y bajó entre los leones y se convirtió en un león, aprendiendo a ir tras las bestias por su alimento; Y devoraba a los hombres.
\p
\v 7 Y envió destrucción a sus viudas, e hizo desperdiciar sus ciudades; y la tierra y todo en ella se convirtió en un desperdicio debido al fuerte sonido de su voz.
\p
\v 8 Entonces las naciones vinieron contra él desde los reinos que estaban alrededor; su red estaba tendida sobre él y él fue tomado en el agujero que habían hecho.
\p
\v 9 Lo hicieron prisionero con anzuelos y lo llevaron al rey de Babilonia lo pusieron en un lugar fuerte para que su voz ya no se oyese en las montañas de Israel.
\p
\v 10 Tu madre era en comparación como una enredadera, plantada por las aguas: era fértil y estaba llena de ramas debido a las abundantes aguas.
\p
\v 11 Y tenía ramas tan fuertes que sirvieron para cetros de autoridad para los gobernantes, y se elevó entre las nubes y se vio levantada entre el número de sus ramas.
\p
\v 12 Pero ella fue arrancada en ira ardiente, y humillada en la tierra; Vino el viento del este, secándola, y sus ramas se rompieron; su ramas fuertes se secaron, el fuego la consumió.
\p
\v 13 Y ahora ella está plantada en los terrenos baldíos, en un país seco y sin agua.
\p
\v 14 Y de sus rama salió fuego, causando la destrucción de sus retoños y fruto, de modo que en ella no hay vara fuerte para ser cetros de autoridad del gobernante. Esta es una canción de pena, y será usado como una canción de pena.
\c 20
\p
\v 1 En el séptimo año, en el décimo día del mes, sucedió que algunos de los hombres responsables de Israel vinieron a recibir instrucciones del Señor y se sentaron frente a mí.
\p
\v 2 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 3 Hijo de hombre, di a los hombres responsables de Israel: Esto es lo que el Señor ha dicho: ¿Has venido a recibir instrucciones de mí? Por mi vida, dice el Señor, no recibirás instrucciones de mí.
\p
\v 4 ¿Los juzgarás, oh hijo de hombre, los juzgarás? Hazles saber las abominaciones de sus padres,
\p
\v 5 Y diles: Esto es lo que ha dicho el Señor su Dios: el día en que escogí a Israel para mí, cuando hice un juramento a la simiente de la familia de Jacob, y les di conocimiento de mí mismo en el tierra de Egipto, diciéndoles con juramento: Yo soy El Señor su Dios;
\p
\v 6 En ese día di mi juramento de sacarlos de la tierra de Egipto a una tierra que había estado buscando, una tierra que fluye leche y miel, la gloria de todas las tierras.
\p
\v 7 Y yo les dije: Que cada uno de ustedes tiren las cosas repugnantes a las que se dirigen sus ojos, y no se contaminen con las imágenes de Egipto; Yo soy el Señor su Dios supremo.
\p
\v 8 Pero ellos se rebelaron contra mí, y no me escucharon; no tiraron las cosas repugnantes a las que estaban dirigidos sus ojos, ni abandonaron las imágenes de Egipto; entonces dije que iba a derramar mi furor para darle pleno efecto a mi ira contra ellos en la tierra de Egipto.
\p
\v 9 Y estaba actuando por el honor de mi nombre, para que no quedara mal ante los ojos de las naciones entre las cuales estaban, y ante cuyos ojos les di mi conocimiento, sacándolos de la tierra de egipto.
\p
\v 10 Entonces los hice salir de la tierra de Egipto y los llevé a la tierra baldía.
\p
\v 11 Les di mis reglas y les dejé claras mis órdenes, que, si un hombre las cumple, serán para él vida.
\p
\v 12 Y además, les di mis sábados, para que fueran una señal entre ellos y yo, para que quede claro que yo, los santifico, soy el Señor.
\p
\v 13 Pero los hijos de Israel se rebelaron contra mí en la tierra en el desierto; no fueron guiados por mis reglas, y rechazaron mis órdenes, que, si un hombre las cumple, serán para él vida; y no tenían respeto por mis sábados; entonces dije derramaré mi ira contra ellos en el desierto y les pondré fin.
\p
\v 14 Y actuaba por el honor de mi nombre, para que no fuera profanado a los ojos de las naciones, que habían visto cómo los había sacado de Egipto.
\p
\v 15 Y además, les di mi juramento en el desierto, que no los llevaría a la tierra que yo les había dado, una tierra que fluye leche y miel, la gloria de todas las tierras;
\p
\v 16 Porque rechazaron mis órdenes y no se guiaron por mis reglas, y no respetaron mis sábados, porque sus corazones fueron tras sus imágenes.
\p
\v 17 Pero aun así, mi ojo tenía piedad de ellos, los evité de la destrucción y no los destruí por completo en el desierto.
\p
\v 18 Y les dije a sus hijos en el desierto: No se guíen por los estatutos de sus padres, no sigan sus órdenes ni se contaminen con sus imágenes.
\p
\v 19 Yo soy el Señor su Dios; Anden por mis estatutos y guarden mis estatutos.
\p
\v 20 Y santifiquen mis sábados; y serán una señal entre ustedes y yo para que les quede claro que yo soy el Señor, su Dios.
\p
\v 21 Pero los hijos de ellos se rebelaron contra mí; no se guiaban por mis reglas, y no las cumplían ni practicaban mis órdenes, que, si un hombre las cumple, serán para él vida; y no tenían ningún respeto por mis sábados, entonces dije descargaré mi ira contra ellos en el desierto para calmar mi furor.
\p
\v 22 Y contuve mi mano, por el honor de mi nombre, para que no se profanara a los ojos de las naciones, que habían visto cómo los había sacado.
\p
\v 23 Además, les di mi juramento en el desierto que los enviaría vagando entre las naciones, dispersándolos entre los países;
\p
\v 24 Porque no cumplieron mis mandamientos, sino que rechazaron mis reglas, y no habían respetado mis sábados, y sus ojos estaban dirigidos a las imágenes de sus padres.
\p
\v 25 Y además, les di reglas que no eran buenas y órdenes en las que no había vida para ellos;
\p
\v 26 Los hice impuros en las ofrendas que dieron, haciendo que cada primer niño pasara por el fuego, para dejarlos estupefactos; con él propósito de que supieran que yo soy él Señor.
\p
\v 27 Por esta causa, hijo de hombre, di a los hijos de Israel: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: En esto tus padres han blasfemado mi nombre al rebelarse contra mí.
\p
\v 28 Porque cuando los llevé a la tierra que juré darles, vieron cada colina alta y cada árbol frondoso e hicieron allí sus ofrendas, moviéndome a la ira por sus ofrendas; y allí el dulce olor de sus ofrendas se elevó y sus ofrendas líquidas derramaron.
\p
\v 29 Entonces les dije: ¿Cuál es este lugar alto donde no tienes ningún propósito? Y se llama Bama hasta nuestros días.
\p
\v 30 Por esta causa, di a los hijos de Israel: Esto es lo que el Señor ha dicho: ¿Porque quieren hacerse inmundos como lo hicieron sus padres? ¿Se prostituyeron tras sus ídolos asquerosos?
\p
\v 31 Y cuando das tus ofrendas, haciendo que tus hijos pasen por el fuego, se hacen impuros con todas tus imágenes hasta el día de hoy; ¿Y vendrás a mí por direcciones, oh hijos de Israel? Por mi vida, dice el Señor Dios, no obtendrás dirección de mí.
\p
\v 32 Y lo que viene a tu mente nunca tendrá lugar; cuando digas, seremos como las naciones, como las familias de los países, que adoran la madera y la piedra;
\p
\v 33 Por mi vida, dice el Señor, verdaderamente, con una mano fuerte y con el brazo extendido y derramaré ira ardiente, seré rey sobre ustedes:
\p
\v 34 Y te sacaré de los pueblos y te sacaré de los países en los que estás vagando, con una mano fuerte y con el brazo extendido y con la ira ardiente:
\p
\v 35 Y te llevaré a la tierra de los pueblos, y allí abordaré la causa contigo cara a cara.
\p
\v 36 Desde la misma manera que tomé la causa con sus padres en la tierra baldía de la tierra de Egipto, así lo haré con ustedes, dice el Señor.
\p
\v 37 Y te haré pasar por debajo de la vara y los haré pasar por el vínculo del pacto.
\p
\v 38 Limpiando entre ustedes a todos aquellos rebeldes y que están pecando contra mí; Los sacaré de la tierra donde viven, pero no entrarán en la tierra de Israel y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 39 En cuanto a ustedes, oh hijos de Israel, el Señor Dios ha dicho: vayan y adoren sus ídolos y después ciertamente me escucharan, y que mi santo nombre ya no sea profanado por sus ofrendas y sus imágenes.
\p
\v 40 Porque en mi santo monte, en el monte alto de Israel, dice el Señor Dios, allí todos los hijos de Israel, todos ellos, serán mis siervos en la tierra; allí los aceptaré, y allí seré adorado con sus ofrendas y los primeros frutos de las cosas que dan, y con todas tus cosas santas.
\p
\v 41 Me complaceré en ustedes como dulce olor, cuando los haya sacado de los pueblos y los reúna de los países de los que ahora están dispersos; y me santificaré en ustedes delante de los ojos de las naciones.
\p
\v 42 Y sabrán que yo soy el Señor, cuando los lleve a la tierra de Israel, al país que juré dar a sus padres.
\p
\v 43 Y allí, en la memoria de sus caminos y de todas las cosas que hicieron para hacerse impuros, tendrán un odio amargo por ustedes mismos a causa de todas las cosas malas que han hecho.
\p
\v 44 Y sabran de que yo soy el Señor, cuando actúe con ustedes por el honor de mi nombre, y no por sus malos caminos o sus obras inmundas, oh hijos de Israel, dice el Señor Dios.
\p
\v 45 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 46 Hijo de hombre, que tu rostro se vuelva hacia el sur, que tus palabras se caigan al sur, y sea un profeta contra el bosque del sur;
\p
\v 47 Y dile al bosque del sur, escucha las palabras del Señor: esto es lo que el Señor ha dicho: Mira, tendré un fuego encendido en ti, para la destrucción de cada árbol verde en ti y todo árbol seco; el fuego arderá y no se apagará, y todas la superficie del sur al norte serán quemadas.
\p
\v 48 Y toda carne verá que yo, el Señor, lo he encendido; no se apagará.
\p
\v 49 Entonces dije: ¡Ah, Señor Dios! Ellos dicen de mí: ¿No habla este más que parábolas?
\c 21
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, que tu rostro se vuelva hacia Jerusalén, que tus palabras se dirigían contra su lugar santo, y profetiza contra la tierra de Israel;
\p
\v 3 Y di a la tierra de Israel: Estas son las palabras del Señor: Mira, yo estoy contra ti, y sacaré mi espada de su vaina, cortando de ti a los rectos y los malvados.
\p
\v 4 Porque voy a cortar contigo la rectitud y el mal, por eso mi espada saldrá de su vaina contra toda carne de sur a norte.
\p
\v 5 Y toda carne verá que yo, el Señor, he sacado mi espada de su cubierta, y nunca volverá a su cubierta.
\p
\v 6 Gime sonidos de dolor, hijo de hombre; con el cuerpo doblado y un corazón amargo gime sonidos de dolor ante sus ojos.
\p
\v 7 Y cuando te digan: ¿Por qué gimes de dolor? luego responde: Debido a la noticia que viene; y todo corazón se quedará sin ánimo, y todas las manos serán débiles, y todo espíritu se consumirá, y todas las rodillas les temblarán. He aquí, viene y sucederá. Se hará, dice el Señor Dios.
\p
\v 8 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 9 Hijo de hombre, profetiza: Estas son las palabras del Señor: Di: Una espada, una espada afilada y pulida.
\p
\v 10 Se ha afilado para dar muerte; está pulido para que pueda ser como un trueno.
\p
\v 11 Y se lo di al pulidor para que lo tomara de la mano; él ha afilado la espada, la ha pulido, para ponerla en la mano del que da la muerte.
\p
\v 12 Da fuertes gritos y gime de tristeza, oh hijo de hombre, porque ha venido sobre mi pueblo, ha venido sobre todos los gobernantes de Israel; el temor de la espada ha venido sobre mi pueblo, por esta causa da signos de pena, golpéate la pierna.
\p
\v 13 Porque ha sido probado; y que, si la espada que rechaza el centro mismo, deja de existir. Dice él Señor Dios.
\p
\v 14 Entonces, hijo del hombre, profetiza y bate tus manos con un sonido fuerte, y da dos golpes con la espada, e incluso tres; es la espada de los heridos, la espada de la gran matanza; La gran espada que los rodea.
\p
\v 15 Para que los corazones se desalienten y el número de los que caen pueda aumentar, he enviado la muerte por la espada contra todas sus puertas, está hecha para echar rayos, está pulida para la muerte.
\p
\v 16 Apunte hacia la derecha, hacia la izquierda, dondequiera que esté ordenado para matar.
\p
\v 17 Y batiré mis manos, y dejaré que mi ira descanse: Yo, el Señor, lo he dicho.
\p
\v 18 Y vino de nuevo a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 19 Y tú, hijo de hombre, marca dos caminos, para que venga la espada del rey de Babilonia; dejen que los dos salgan de la misma tierra, y que haya una marca al principio que conduce a la ciudad.
\p
\v 20 Marca el camino por donde la espada vendrá a Raba en la tierra de los hijos de Amón, a Judá, que en Jerusalén tiene su fortaleza.
\p
\v 21 Porque el rey de Babilonia tomó su lugar en la separación de los caminos, en la parte superior de los dos caminos, para hacer uso de la adivinación; sacude las flechas, de esta manera, hizo preguntas a las imágenes de sus dioses, tomó nota y observó el hígado.
\p
\v 22 A su mano derecha estaba el destino de Jerusalén, dar órdenes de destrucción, lanzar el grito de guerra, poner motores de guerra contra las puertas, levantar las rampas y construir muros.
\p
\v 23 Y esta respuesta dada por la adivinación les parecerá falsa a aquellos que han prestado su juramento y han dejado que se rompa; pero él guardará el recuerdo de la maldad para que puedan ser apresados.
\p
\v 24 Por esta causa, el Señor Dios ha dicho: Porque han hecho que su maldad sea recordada al descubrir su maldad, haciendo que sus pecados se vean en todas tus malas acciones; por que han sido recordados, serán apresados por su mano.
\p
\v 25 Y tú, oh maligno y profano, oh gobernante de Israel, cuyo día ha llegado en el tiempo del último castigo de la consumación de la maldad;
\p
\v 26 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Quítate la tiara, quítate la corona; esto no volverá a ser; deja que se enaltece lo que está bajo y se humille lo que está arriba.
\p
\v 27 Dejaré que se vuelque, a ruina, será reducido: tampoco esto pasará hasta que venga, de quién es el derecho; y se lo daré a él.
\p
\v 28 Y tú, hijo de hombre, profetiza: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho acerca de los hijos de Amón y sobre su vergüenza: Di: Una espada, incluso una espada afilada, pulida para la muerte, para hacerla brillar en él exterminio.
\p
\v 29 Mientras ellos ven para ti visiones falsas, adivinan mentiras, para ponerla en el cuello de los malhechores malvados que están heridos de muerte, cuyo día ha llegado, en el momento del último castigo.
\p
\v 30 Vuelve a tu funda. En el lugar donde te hicieron, en la tierra de donde te sacaron, seré tu juez.
\p
\v 31 Y dejaré que mi ardiente furor se apodere de ti, soplando sobre ti el fuego de mi ira, y te entregaré en manos de hombres brutales, entrenados para la destrucción.
\p
\v 32 Serás alimento para el fuego; tu sangre será drenada en la tierra; No habrá más recuerdo de ti, porque yo, el Señor, lo he dicho.
\c 22
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Y tú, hijo de hombre, serás juez, ¿serás juez de la ciudad de sangre? Entonces déjale en claro todas sus formas repugnantes.
\p
\v 3 Y tienes que decir: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: ¡Un pueblo que hace que la sangre se derrame en sus calles para que llegue su momento, y que hace imágenes contra ella para contaminarse!
\p
\v 4 Eres responsable de la sangre derramada por ti, y eres impuro a través de las imágenes que has hecho; y has acercado tu día, y ha llegado la hora de tu juicio; Por esta causa te he hecho un nombre de vergüenza para las naciones y una causa de risa a todos los países.
\p
\v 5 Las que están cerca y las que están lejos de ti se burlarán de ti; ciudad inmunda, estás llena de confusión.
\p
\v 6 Mira, los gobernantes de Israel, de acuerdo con su poder, han estado causando la muerte en ti.
\p
\v 7 En ti no han tenido respeto por el padre y la madre; en ti han sido crueles con el hombre extranjero; en ti han hecho mal al huérfano y a la viuda.
\p
\v 8 Has menospreciado mi santuario, y has hecho mis sábados impuros.
\p
\v 9 En ti hay hombres que dicen mal de los demás, causando muerte; En ti han comido en los santuarios de los lugares altos. En tus calles han puesto en práctica perversidades.
\p
\v 10 En ti dejaron ver la desnudez de su padre; en ti han hecho mal a una mujer en el momento de su menstruación.
\p
\v 11 Y en ti, un hombre ha hecho lo que era repugnante con la esposa de su prójimo; y otro ha dejado a su nuera inmunda; y otro le ha hecho mal a su hermana, la hija de su padre.
\p
\v 12 En ti han tomado recompensas para derramar sangre; Ustedes han tomado interés y grandes ganancias, y han quitado los bienes de sus vecinos por la fuerza, y no me han tenido en cuenta, dice el Señor Dios.
\p
\v 13 Mira, entonces, herí mi mano en ira contra ti por tu avaricia y contra la sangre que ha estado fluyendo en ti.
\p
\v 14 ¿Será tu corazón alto o tus manos fuertes en los días en que te tome en la mano? Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré.
\p
\v 15 Y te enviaré en vuelo entre las naciones y vagando entre los países; y te quitaré por completo todo lo que es impuro.
\p
\v 16 Y serás humillado delante de los ojos de las naciones; y te será claro que yo soy el Señor.
\p
\v 17 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 18 Hijo de hombre, los hijos de Israel se han convertido para mí como el tipo de desecho de metal más pobre; plata, bronce, estaño, hierro y plomo mezclados con desperdicios.
\p
\v 19 Por esta causa, el Señor Dios ha dicho: Porque todos ustedes se han convertido en desechos de metal, vengan, los reuniré dentro de Jerusalén.
\p
\v 20 Mientras ponen plata, bronce, hierro y plomo y estaño juntos dentro del horno, calienta el fuego para fundirlos; así los juntaré en mi ira y en mi furor y los fundiré.
\p
\v 21 Sí, te llevaré, soplando sobre ustedes el fuego de mi ira, y te fundiré en medio de Jerusalén.
\p
\v 22 A medida que la plata se funde en el horno, así se fundirán en él; y sabrán que yo, el Señor, he desatado mi furor por ustedes.
\p
\v 23 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 24 Hijo de hombre, dile: Tú eres una tierra en la que no ha venido lluvia ni tormenta en el día de la ira.
\p
\v 25 Sus gobernantes en ella son como un león de voz alta que toma violentamente su comida; han hecho una comida de almas; se han apoderado de riquezas y bienes de valor; Han engrandecido el número de viudas en ella.
\p
\v 26 Sus sacerdotes han estado actuando violentamente contra mi ley; han hecho mis cosas sagradas inmundas: no han hecho ninguna división entre lo que es santo y lo que es común, y no han dejado en claro que lo impuro es diferente de lo limpio, y sus ojos han estado cerrados a mis sábados, y No soy honrado entre ellos.
\p
\v 27 Sus gobernantes en ella son como lobos que toman su comida violentamente; dan muerte a los hombres y causan la destrucción de las almas, para que puedan obtener ganancias injustas.
\p
\v 28 Y sus profetas han estado usando el blanqueo; viendo visiones tontas y haciendo un uso falso de las adivinaciones, diciendo: Esto es lo que el Señor ha dicho, cuando el Señor no ha dicho nada.
\p
\v 29 La gente de la tierra ha estado actuando cruelmente, tomando los bienes de los hombres por la fuerza; Han sido duros con los pobres y los necesitados, y han hecho mal a Los extranjeros.
\p
\v 30 Y estaba buscando a un hombre entre ellos que hiciera el muro y tomará su posición en la brecha en el lugar roto delante de mí por la tierra, para que no pudiera enviar destrucción sobre ella, pero no había nadie.
\p
\v 31 Por eso he derramado mi furor en ellos, y los acabé con el fuego de mi ira: he puesto el castigo de sus acciones sobre sus cabezas, dice el Señor Dios.
\c 23
\p
\v 1 La palabra del Señor vino de nuevo a mí, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, había dos mujeres, hijas de la misma madre:
\p
\v 3 Estaban actuando como mujeres prostitutas en Egipto; cuando eran jóvenes, se prostituyeron; allí sus pechos fueron estrujados, sus senos virginales fueron acariciados.
\p
\v 4 Sus nombres eran Ahola, la mayor, y Aholiba, su hermana; las cuales eran mías, y dieron a luz hijos e hijas. En cuanto a sus nombres, Samaria es Ahola, y Jerusalén, Aholiba.
\p
\v 5 Y Ahola me fue infiel; estaba llena de deseo por sus amantes, incluso por los asirios, sus vecinos,
\p
\v 6 Vestidos de azul, capitanes y gobernantes, todos ellos hombres jóvenes apuestos, jinetes sentados sobre caballos.
\p
\v 7 Y se enamoró con todos ellos los hombres más nobles de Asiria, y se hizo impura con las imágenes adorandolos.
\p
\v 8 Y no ha renunciado a sus prostituciones desde el tiempo en que estuvo en Egipto; porque cuando ella era joven, eran sus amantes, y por ellos sus pechos jóvenes fueron apretados, y dejaron caer sobre ella su deseo inmundo.
\p
\v 9 Por esta causa la entregué en manos de sus amantes, en manos de los asirios a quienes su deseo estaba fijado.
\p
\v 10 Por ellos se descubrió su vergüenza; tomaron a sus hijos e hijas y la mataron a espada: y se convirtió en una causa de asombro para las mujeres; porque le dieron el castigo que era correcto.
\p
\v 11 Y su hermana Aholiba vio esto, pero su deseo era aún más incuestionable, y su prostitución era peor que el de su hermana.
\p
\v 12 Estaba llena de deseo por los asirios, capitanes y gobernantes, sus vecinos, vestidos de azul, jinetes que iban a caballo, todos ellos hombres jóvenes apuestos.
\p
\v 13 Y vi que se había vuelto impura; las dos fueron de la misma manera.
\p
\v 14 Y su prostitución empeoró; porque vio a los hombres representados en una pared, fotos de los Caldeos pintados en rojo brillante,
\p
\v 15 Con cintos alrededor de sus cuerpos y con turbantes en sus cabezas, todos ellos luciendo como gobernantes, como los babilonios, la tierra de cuyo nacimiento es Caldea.
\p
\v 16 Y cuando los vio, se llenó de deseo por ellos, y les envió mensajeros a Caldea.
\p
\v 17 Y los babilonios se acercaron a ella, en el lecho de amor, y la hicieron inmunda con su prostitución, y ella se volvió inmunda con ellos, y su alma se hastío de ellos.
\p
\v 18 Entonces se vio claramente sus prostituciones se descubrió su desnudez; entonces mi alma se apartó de ella como me había apartado de su hermana.
\p
\v 19 Pero aún así siguió empeorando su prostitución, teniendo en cuenta los primeros días en que se había prostituido en la tierra de Egipto.
\p
\v 20 Y ella estaba llena de deseo por sus amantes, cuya carne es como la carne de asnos y cuyo flujo es como el flujo de los caballos.
\p
\v 21 Y recordó las prostituciones de sus primeros años, cuando sus pechos jóvenes fueron acariciados por los egipcios.
\p
\v 22 Por esta causa, oh Aholiba, esto es lo que el Señor ha dicho: Mira, haré que tus amantes se acerquen a ti, incluso aquellos de quienes tu alma se ha apartado con disgusto; y los haré subir contra ti por todos lados;
\p
\v 23 Los babilonios y todos los caldeos, Pecod y Soa y Coa, y todos los asirios con ellos; jóvenes codiciables, capitanes y gobernantes todos, y jefes, sus vecinos, todos a caballo.
\p
\v 24 Y vendrán contra ti desde el norte a caballo, con carruajes de guerra y una gran banda de pueblos; Se pondrán en orden contra ti con coraza, escudos y casco; les daré el derecho de juzgarte, y ellos tomarán su decisión en tu contra como les parezca correcto.
\p
\v 25 Y mi celo estará contra ti, y obraran con furor contigo; te quitarán la nariz y las orejas, y el resto de ustedes será llevado a la espada; se llevarán a tus hijos e hijas, y el resto de ti se quemará en el fuego.
\p
\v 26 Y te quitarán toda tu ropa y te quitarán los adornos.
\p
\v 27 Así que pondré fin a tus maldades y tus prostituciones que vino de la tierra de Egipto; y tus ojos nunca volverán a ser vistos por ellos, y no tendrás más memoria de Egipto.
\p
\v 28 Porque esto es lo que ha dicho el Señor: Mira, te entregaré en manos de aquellos que odiaste, en manos de aquellos de quienes tu alma se ha hastiado.
\p
\v 29 Y te llevarán con odio, y te quitarán todo el fruto de tu trabajo, y te dejarán sin ropa y desnuda; y la vergüenza de tu prostitución será descubierta, tus malvados planes y tus fornicaciones.
\p
\v 30 Te harán estas cosas porque te has prostituido, persiguiendo a las naciones y se han vuelto impuras con sus imágenes.
\p
\v 31 Te has metido en el camino de tu hermana; y yo daré su copa en tu mano.
\p
\v 32 Esto es lo que el Señor ha dicho: tomarás un trago de la copa de tu hermana, que es profunda y amplia; se reirán y te mirarán con desprecio, porque es de gran capacidad.
\p
\v 33 Borracha y llena de tristeza, con la copa de ruina y destrucción, de tu hermana Samaria.
\p
\v 34 Y después de beberlo y agotarlo, tomarás las últimas gotas hasta el final, arrancándote los senos; porque lo he dicho, dice el Señor Dios.
\p
\v 35 Así que esto es lo que ha dicho el Señor Dios: porque no me has guardado en tu memoria, y porque me has dado la espalda, incluso serás castigada por tus lujurias y por tus prostituciones.
\p
\v 36 Entonces el Señor me dijo: Hijo de hombre, ¿serás tú el juez de Ahola y Aholiba? Entonces déjales en claro las cosas repugnantes que han hecho.
\p
\v 37 Porque han sido infieles a mí, y la sangre está en sus manos, y con sus imágenes han cometido adulterio; y más que esto, hizo que sus hijos, que tuvieron conmigo, los atravesaran por el fuego para quemarlos.
\p
\v 38 Además, esto es lo que ella me ha hecho: en el mismo día ha contaminado mi lugar santo y ha profanado mis sábados.
\p
\v 39 Porque cuando ella hizo una ofrenda de sus hijos a sus imágenes, vino a mi Santuario el mismo día, para profanarlo; Mira, esto es lo que ella ha hecho dentro de mi casa.
\p
\v 40 Y hasta enviaron mensajeros para traer hombres de muy lejos, y vinieron; por quienes ellas se lavaron el cuerpo, se pintaron los ojos y se pusieron hermosas con los ornamentos.
\p
\v 41 Y se sentó en un diván lujoso, con una mesa puesta delante de ella, sobre la cual puso mi incienso mi aceite.
\p
\v 42 Y las voces de la multitud en holganza; eran hombres borrachos venidos del desierto con la gente común y le pusieron joyas en las manos y hermosas coronas en la cabeza de las mujeres.
\p
\v 43 Entonces dije: acerca de aquella que estaba desgastada en adulterios; ahora ella continuará con sus fornicaciones?
\p
\v 44 Y se llegaron a ella, como los hombres a una mujer prostituta, y entraron a Ahola y Aholiba, las mujeres depravadas.
\p
\v 45 Y los hombres rectos serán sus jueces, juzgándolas como adúlteras y como mujeres asesinas; porque ellas son adúlteras y la sangre está en sus manos.
\p
\v 46 Porque esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Haré que una gran multitud de gente se junte contra ella, y le enviaré espanto y les robaran todo.
\p
\v 47 Y la multitud, después de apedrearla, le pondrán fin con sus espadas; matarán a sus hijos e hijas y quemarán con fuego su casa.
\p
\v 48 Y pondré fin al mal en toda la tierra, enseñando a todas las mujeres a no hacer lo que ustedes han hecho.
\p
\v 49 Y ellos te recompensarán tus depravaciones, cargarán con el castigo del pecado de haber adorado a sus ídolos. Y sabrán que yo soy el Señor Dios.
\c 24
\p
\v 1 Y la palabra del Señor vino a mí en el noveno año, en el mes décimo, al décimo día del mes, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, escríbelo hoy mismo: el rey de Babilonia soltó el peso de su ataque contra Jerusalén en este mismo día.
\p
\v 3 Y diles una parábola a esta gente rebelde y diles: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Pon una olla, ponla en él fuego y pon agua en ella.
\p
\v 4 Reúne los pedazos, toda buena parte, la pierna, el lomo; llénala de los mejores huesos.
\p
\v 5 Junten lo mejor del rebaño, pon también los huesos debajo; vean que sus pedacitos están hirviendo bien; Deja que los huesos se cocinen en su interior.
\p
\v 6 Porque esto es lo que el Señor Dios ha dicho: ¡Hay de la ciudad sanguinaria, la olla de cocción que está sucia en el interior, que nunca se ha limpiado! saca sus trozos; Su destino aún está por venir.
\p
\v 7 Porque su sangre está en ella; la puso sobre la roca abierta y no la drenó sobre la tierra para que pudiera quedar cubierta de polvo;
\p
\v 8 Para que pueda surgir la ira y castigar, ella ha puesto su sangre en la roca abierta, para que no quede cubierta.
\p
\v 9 Por esta causa el Señor ha dicho: ¡Hay una maldición en el pueblo de sangre! y haré grande la hoguera ardiente.
\p
\v 10 Pon mucha madera, calienta el fuego, hierve bien la carne, espesa la sopa y deja que los huesos se quemen.
\p
\v 11 Y la pondré sobre las brasas para que pueda calentarse y quemar su bronce, para que lo que es impuro en ella se ablande y su basura se elimine por completo.
\p
\v 12 Se ha cansado con sus fraudes; todavía no ha salido todo el desperdicio que hay en ella, consumase todo desperdicio en él fuego.
\p
\v 13 Porque en tu depravación hay inmundicia; porque he intentado limpiarte, pero no te han quitado nada, no te limpiarán hasta que te haya dejado reposar mi furor sobre ti en toda medida.
\p
\v 14 Yo, el Señor, he dicho la palabra y la haré; No volveré ni tendré piedad, y mi propósito no cambiará; en la medida de tus acciones y de tus obras, te juzgaré, dice el Señor Dios.
\p
\v 15 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 16 Hijo de hombre, mira, estoy quitando el deseo de tus ojos por la muerte; pero no dejes que el dolor o el llanto o las lágrimas de tus ojos.
\p
\v 17 Que no haya sonido de tristeza; no llores por tus muertos, ponte el tocado y los zapatos sobre tus pies, no dejes que se cubran tus labios y no tomes la comida de los que están en duelo.
\p
\v 18 Por la mañana estaba enseñando a la gente y por la tarde la muerte se llevó a mi esposa; Y por la mañana hice lo que me habían ordenado hacer.
\p
\v 19 Y el pueblo me dijo: ¿No nos explicarás en claro el sentido de estas cosas? ¿Es por nosotros que los haces?
\p
\v 20 Entonces les dije: La palabra del Señor vino a mí, diciendo:
\p
\v 21 Di a la gente de Israel: El Señor Dios ha dicho: Mira, haré impuro mi lugar santo, el orgullo de tu fortaleza, el placer de tus ojos y el deseo de tu alma; y tus hijos e hijas, que no vinieron contigo aquí, caerán por la espada.
\p
\v 22 Y harás lo que yo he hecho, sin taparte los labios ni tomar la comida de los que están en duelo.
\p
\v 23 Y tus turbantes estarán sobre sus cabezas y tus zapatos sobre sus pies: no habrá tristeza ni llanto; pero estarán consumidos en el castigo de su maldad, y gemirán entre ustedes con asombro.
\p
\v 24 Ezequiel será una señal para ustedes, todo lo que él ha hecho, ustedes harán; cuando esto suceda, sabrán de que yo soy el Señor Dios.
\p
\v 25 Y en cuanto a ti, hijo de hombre, tu boca se cerrará en el día en que les quite su poder, el gozo de su gloria, el deseo de sus ojos y aquello en lo que se fijan sus corazones y sus hijos e hijas.
\p
\v 26 En ese día, alguien que se haya escapado a salvo vendrá a darte una noticia al respecto.
\p
\v 27 En ese día tu boca se abrirá para él que ha escapado, y hablaras y dejarás de ser mudo; entonces será una señal para ellos y estarán seguros de que Yo soy el Señor.
\c 25
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, que tu rostro se vuelva hacia los hijos de Amón y profetiza contra ellos.
\p
\v 3 Y dile a los hijos de Amón: Escuchen la palabra del Señor Dios; esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Porque tú dijiste: ¡Ajá! contra mi Santuario cuando lo profanaron, y contra la tierra de Israel cuando fue destruida, y contra el pueblo de Judá cuando fueron llevados como prisioneros;
\p
\v 4 Por esta causa los entregaré a los pueblos del este por su herencia, y ellos pondrán sus campamentos y pondrán sus tiendas adentro; Ellos tomarán tu fruta por su comida y tu leche por su bebida.
\p
\v 5 Y haré de Raba un lugar para albergar camellos, y los hijos de Amón un lugar de descanso para los rebaños; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 6 Porque el Señor Dios ha dicho: Porque has hecho sonidos de alegría con tus manos, pisoteando los pies y contento, despreciando con toda tu alma la tierra de Israel;
\p
\v 7 Por esta causa se extendió mi mano contra ti, y daré tus bienes para que sean tomados por las naciones; Haré que te separen de los pueblos y te pondremos fin entre los países; te entregaré a la destrucción; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 8 Esto es lo que el Señor ha dicho: Porque Moab y Seir están diciendo: Mira, el pueblo de Judá es como todas las naciones;
\p
\v 9 Por esta causa, dejaré que se descubra un costado de Moab, y sus pueblos por todos lados, la gloria de la tierra, Bet-Jesimot, Baal-meón y hasta Quiriataim.
\p
\v 10 A los hijos del este, la he dado por herencia, así como a los hijos de Amón, para que no haya memoria de ella entre las naciones:
\p
\v 11 Y seré el juez de Moab; y verán que yo soy el Señor.
\p
\v 12 Esto es lo que el Señor ha dicho: Porque Edom ha ha vengado de la gente de Judá y ha cometido un gran error al vengarse de ellos;
\p
\v 13 El Señor ha dicho: Mi mano se extenderá contra Edom, cortando de ella el hombre y la bestia; y lo voy a dejar en ruinas, desde Temán hasta Dedán, hasta que sean llevados a la espada.
\p
\v 14 Pondré mi venganza contra Edom por mi pueblo Israel; y tomaré a Edom de la mano en mi ira y en mi furor: y conocerán mi venganza, dice el Señor Dios.
\p
\v 15 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: porque los filisteos han tomado venganza, con el propósito de causar vergüenza y destrucción con un odio interminable;
\p
\v 16 El Señor Dios ha dicho: Mira, mi mano se extenderá contra los filisteos, cortando a los cereteos y enviando destrucción al resto de la costa.
\p
\v 17 Y ejecutare una gran venganza, y los reprenderé con grandes actos de ira; y sabrán que yo soy el Señor cuando les envíe mi venganza.
\c 26
\p
\v 1 En el año undécimo, el primer día del mes, vino a mí la palabra del Señor, que decía:
\p
\v 2 Hijo de hombre, porque Tiro ha dicho contra Jerusalén: Ajá, la que era la puerta de los pueblos se abrió, ahora yo me supliré; ella es entregada a ellos; la que estaba llena, ahora está asolada.
\p
\v 3 Por esto ha dicho el Señor: Mira, estoy contra ti, oh Tiro, y enviaré una serie de naciones contra ti como cuando el mar envía sus olas.
\p
\v 4 Y destruirán los muros de Tiro y destruirán sus torres, y quitaré de ella su polvo, y la convertiré en una roca descubierta.
\p
\v 5 Ella será un lugar para el estiramiento de las redes en medio del mar; porque lo dije, dice el Señor, y sus bienes serán saqueados por las naciones.
\p
\v 6 Y a sus hijas en el campo le serán puestas a la espada, y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 7 Porque esto es lo que ha dicho el Señor: Mira, enviaré desde el norte a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, contra Tiro, con caballos y carros de guerra, con un ejército y un gran número de personas.
\p
\v 8 Pondrá a la espada a tus hijas en campo abierto; él hará muros fuertes contra ti y levantará rampas contra ti, armándose para la guerra contra ti.
\p
\v 9 Pondrá sus arietes contra tus muros, y tus torres serán derribadas por sus hachas.
\p
\v 10 Debido al número de sus caballos, estarás cubierta con su polvo; tus paredes temblarán ante el ruido de los jinetes y de las ruedas y de los carros de guerra, cuando él atraviese tus puertas, como en un pueblo que se hace una brecha.
\p
\v 11 Tus calles serán selladas por los pies de sus caballos; él pondrá a tu gente a la espada y enviará las columnas de tu fortaleza a la tierra.
\p
\v 12 Tomarán por la fuerza todas sus riquezas y se marcharán con los bienes con los que ustedes comerciaban; destruirán sus muros y todas las casas de lujo serán entregadas a la destrucción. Pondrán sus piedras y tu madera y escombros en lo profundo del mar.
\p
\v 13 Pondré fin al ruido de tus canciones, y el sonido de tus instrumentos de música desaparecerá para siempre.
\p
\v 14 Te haré una roca descubierta, serás un tendedero de las redes; no volverás a edificarte; porque yo, el Señor Dios, lo he dicho, dice el Señor.
\p
\v 15 Esto es lo que el Señor Dios le ha dicho a Tiro: ¿No se estremecerán las costas al oír tu caída, cuando los heridos den gritos de dolor, cuando los hombres sean atacados por la espada?
\p
\v 16 Entonces todos los gobernantes del mar bajarán de sus altos asientos, y se quitarán sus ropas y se quitarán la ropa de costura. Se pondrán ropa de dolor y se sentarán en la tierra. temblando de miedo cada minuto y venciéndote espantados.
\p
\v 17 Y te dedicarán una canción de luto, y te dirán: “¿Qué destrucción ha venido contigo? ¿Cómo desapareciste del mar, la ciudad conocida, que era fuerte en el mar, ella y sus habitantes?” ¡Su gente, haciendo que el miedo de ellos venga sobre todo los vecinos!
\p
\v 18 Ahora las costas temblarán en el día de tu caída; y todas las islas en el mar serán vencidas con miedo a tu partida.
\p
\v 19 Porque esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Te haré un pueblo desolado, como los pueblos que están sin habitantes; Cuando te haga llegar a lo profundo, cubriéndote con grandes aguas.
\p
\v 20 Entonces te haré descender con los que descienden al inframundo, a la gente del pasado, haciendo que tu lugar de vida esté en las partes más profundas de la tierra, en lugares sin vida, con aquellos que desciende a lo profundo, para que no haya nadie viviendo en ti; y no tendrás gloria en la tierra de los vivos.
\p
\v 21 Te haré una calamidad, y terminarás, aunque seas buscada, no te encontrarán, dice el Señor Dios.
\c 27
\p
\v 1 Volvió a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Y tú, hijo de hombre, canta canto de luto por Tiro;
\p
\v 3 Y di a Tiro, oh tú que estás sentado a la puerta del mar, negociando con los pueblos por las grandes costas, estas son las palabras del Señor: Tú, oh Tiro, has dicho: Yo soy Un barco completamente hermoso.
\p
\v 4 Tus límites están en el corazón de los mares, tus constructores te han hecho completamente hermoso.
\p
\v 5 Han hecho todo tu armazón de cipreses de Senir; han tomado cedros del Líbano para hacer los mástiles para tus velas.
\p
\v 6 De los robles de Basán han hecho tus remos; han hecho tus bancos de marfil y tu cubierta de las costas de Kittim.
\p
\v 7 El mejor lino con costura de Egipto fue tu vela, estirada para ser una bandera para ti. El azul y el púrpura de las costas de Elisa era tu pabellón.
\p
\v 8 La gente de Sidón y Arvad eran tus remeros; tus sabios, estaban en ti; eran los pilotos de tus barcos;
\p
\v 9 Los hombres responsables de Gebal y sus sabios estaban en ti, haciendo tus tablas impermeables: todos los barcos del mar con sus marineros estaban en ti intercambiando tus bienes.
\p
\v 10 De Persia, Lidia y Libia estaban en tu ejército, tus hombres de guerra, colgando en ti los abrigos y los atuendos de guerra; te dieron tu gloria.
\p
\v 11 Los hombres de Arvad en tu ejército estaban en tus muros, y eran vigilantes en tus torres, colgando sus escudos en tus muros alrededor; te hicieron completamente hermosa.
\p
\v 12 Tarsis hizo negocios contigo debido a la gran cantidad de tu riqueza; Dieron plata, hierro, estaño y plomo a cambio de sus bienes.
\p
\v 13 Javan, Tubal y Mesec fueron tus comerciantes; Dieron hombres vivos y vasijas de bronce para sus pagos.
\p
\v 14 La gente de Togarma dio caballos y caballos de guerra y animales de transporte por pagos.
\p
\v 15 Los hombres de Rodan eran sus comerciantes; una gran cantidad de tierras marinas hicieron negocios con ustedes; les dieron como pago cuernos de marfil y ébano.
\p
\v 16 Edom hizo negocios contigo por la gran cantidad de cosas que hiciste; dieron a cambio esmeraldas, púrpura y costura, y el mejor lino y coral y rubíes para sus bienes.
\p
\v 17 Judá y la tierra de Israel fueron tus mercaderes; Te dieron a cambio grano de Minit y pasteles dulces y miel, aceite y perfume para sus productos.
\p
\v 18 Damasco hizo negocios contigo debido a la gran cantidad de tu riqueza, con vino de Helbón y lana blanca.
\p
\v 19 Vedan y Javan, por sus bienes: dieron hierro pulido y especias a cambio de tus mercancías.
\p
\v 20 Dedan hacía comercio con telas para las espaldas de los caballos.
\p
\v 21 Arabia y todos los gobernantes de Cedar hicieron negocios contigo; Te pagaban con corderos, ovejas y cabras.
\p
\v 22 Los mercaderes de Sabá y Raama hicieron negocios contigo; Dieron a tus ferias con lo mejor de todo tipo de especias y todo tipo de piedras de gran precio y oro para sus productos.
\p
\v 23 Haran, Cane y Eden, los comerciantes de Asiría y toda Media:
\p
\v 24 Estos eran tus comerciantes con hermosas túnicas, en rollos de azul y costura, y en cofres de tela de colores, atados con cuerdas y hechos de madera de cedro, en ellos se comerciaban contigo.
\p
\v 25 Las naves Tarsis eran los portadores, hicieron negocios de tus bienes; y fueron repletos, y grande fue su gloria en el corazón de los mares.
\p
\v 26 Tus barqueros te han llevado a grandes aguas; pero fueron destrozados por el viento en él este, en el corazón de los mares.
\p
\v 27 Tu riqueza y tus bienes, las cosas con las que comercian, tus marineros y los que guían tus barcos, los que hacen que sus tablas sean impermeables, y los que hacen negocios con sus productos, y todos tus hombres de guerra que son en ti, con todos los que se han reunido en ti, descenderá al corazón de los mares en el día de tu caída.
\p
\v 28 Al oír el grito de los guías de sus barcos, las tablas del barco temblarán.
\p
\v 29 Y todos los barqueros, los marineros y los expertos en guiar un barco a través del mar, bajarán de sus barcos y ocuparán sus lugares en la tierra;
\p
\v 30 Y sus voces sonarán sobre ti, y llorando amargamente, pondrán polvo en sus cabezas, rodando en el polvo:
\p
\v 31 Y se raparan la cabeza por causa de ti, y se vestirán de cilicio, llorando por ti con un dolor amargo en sus corazones, incluso con un amargo duelo.
\p
\v 32 Y en su llanto te harán una canción de dolor, te lamentarán y te dirán: ¿Quién es como Tiro, quién ha llegado a su fin en las profundidades del mar?
\p
\v 33 Cuando tus bienes salieron sobre los mares, hiciste muchos pueblos llenos; La riqueza de los reyes de la tierra se incrementó con tu gran riqueza y todos tus bienes.
\p
\v 34 Ahora que estás destrozado por los mares en las aguas profundas, tus bienes y toda tu gente descenderán contigo.
\p
\v 35 Todas las personas de las costas se sorprenden ante ti, y sus reyes están llenos de miedo, sus caras están preocupadas.
\p
\v 36 Aquellos que hacen negocios entre la gente te silban sorprendidos; Te has convertido en una cosa de miedo, has llegado a un fin para siempre.
\c 28
\p
\v 1 Volvió a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo del hombre, dile al gobernante de Tiro: Esto es lo que el Señor ha dicho: Porque tu corazón de ha enorgullecido, y has dicho: Soy un dios, estoy sentado en el asiento de Dios en el corazón de los mares; pero tú eres hombre y no Dios, aunque hayas igualado tu corazón como el corazón del Dios Supremo.
\p
\v 3 Mira, eres más sabio que Daniel; No hay secreto que te sea oculto.
\p
\v 4 Por tu sabiduría y profundo conocimiento, tienes poder para ti mismo, y pones plata y oro en tus almacenes:
\p
\v 5 Por tu gran sabiduría y por tu comercio, tu poder aumenta y tu corazón se enorgullece debido a tu poder:
\p
\v 6 Por esto ha dicho el Señor Dios: Porque has igualado tu corazón como el corazón del Dios supremo,
\p
\v 7 Mira, estoy enviando contra ti hombres extranjeros, temidos entre las naciones; sacarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría y profanaran tu esplendor.
\p
\v 8 Te enviarán al inframundo, y tu muerte será la muerte de los que son llevados a la espada en el corazón de los mares.
\p
\v 9 ¿Dirás, ante los que te quitan la vida, yo soy un Dios? pero tú eres hombre y no Dios en manos de los que te hieren.
\p
\v 10 Tu muerte será la muerte de los que están sin circuncisión, a manos de hombres de extranjeros; porque lo he dicho, dice el Señor Dios.
\p
\v 11 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 12 Hijo del hombre, canta un canto de luto al rey de Tiro, y dile: Esto es lo que el Señor ha dicho: Tú eres sabio y completamente hermoso;
\p
\v 13 Estuviste en el Edén, el jardín de Dios; Cada piedra de gran precio era tu vestimenta, el sardio, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, la esmeralda y el carbunclo, y el oro; la obra de tus tamboriles fueron preparados para ti en él día que fuiste creado.
\p
\v 14 Te di tu lugar de querubín protector; Te puse en el monte de Dios; Ivas y venías entre las piedras de fuego.
\p
\v 15 No hubo maldad en tus caminos desde el día en que fuiste hecho, hasta que el pecado fue visto en ti.
\p
\v 16 Por la abundancia de todos tus comercios te has llenado de violencia, y has hecho el mal; así te expulsé avergonzado de la montaña de Dios; querubín protector, de en medio de las piedras de fuego.
\p
\v 17 Tu corazón se enalteció a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría con tu resplandor; te he enviado hasta la tierra; Te he rebajado ante los reyes, para que te vean.
\p
\v 18 Por todos tus pecados, aun por tu malvado comercio, has contaminado tus lugares sagrados; así que haré que salga fuego de ti, que te devorará, y te haré polvo en la tierra ante los ojos de todos los que te vean.
\p
\v 19 Todos los que tienen conocimiento de ti entre los pueblos se asombrarán de ti; te has convertido en una cosa de espanto, y nunca volverás a ser visto.
\p
\v 20 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 21 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Sidón, y profetiza contra ella, y di:
\p
\v 22 Estas son las palabras del Señor: Mira, estoy contra ti, oh Sidón; y seré glorificado en medio de ti, y sabrán que yo soy el Señor Dios, cuando le envíe mis castigos, y seré santificado en ella.
\p
\v 23 Y enviaré su enfermedad y sangre a sus calles; y los heridos caerán en medio de ella, y la espada estará contra ella por todos lados; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 24 Ya no habrá espinas que hieran a los hijos de Israel, ni espino que le de dolor entre los que están alrededor de ellos, que los avergüenzan; y sabrán de que yo soy el Señor Dios.
\p
\v 25 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Reuniré a los hijos de Israel de los pueblos entre los cuales están esparcidos, y seré santificado en ellos ante los ojos de las naciones, entonces tendrán descanso en la tierra de ellos, que le di a mi siervo Jacob.
\p
\v 26 Y ellos estarán seguros allí, construyendo casas y plantando vides y viviendo sin miedo; cuando haya enviado mis castigos a todos los que los desprecian alrededor de ellos; y estarán seguros de que yo soy el Señor, su Dios supremo.
\c 29
\p
\v 1 En el décimo año, en el décimo mes, a los doce días del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro contra Faraón, rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto.
\p
\v 3 Diles: Estas son las palabras del Señor: Mira, yo estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, la gran bestia del río que se extiende entre sus arroyos del Nilo, quien dijo: El Nilo es mío. y lo he hecho para mi.
\p
\v 4 Y pondré ganchos en tu quijada, y los peces de tus arroyos colgarán de tus escamas; y te haré subir de tus arroyos, con todos los peces de tus arroyos colgando de tus escamas.
\p
\v 5 Y te arrojaré en el desierto, tú y todos los peces de tus arroyos; te dejaré al campo abierto; no serás levantado ni recogido; Te he dado de por alimento a las bestias del campo y a las aves del cielo.
\p
\v 6 Y todo el pueblo de Egipto sabrán que yo soy el Señor, porque ustedes solo han sido un bordón de caña para los hijos de Israel.
\p
\v 7 Cuando te tomaron con la mano, te quebraste, y desgarraste todas sus manos; y cuando se apoyaron sobre ti, se rompieron todos sus lomos enteramente.
\p
\v 8 Por esto ha dicho el Señor Dios: Mira, te estoy enviando una espada, cortaré de ti, hombre y bestia.
\p
\v 9 Y la tierra de Egipto será desolación y ruinas en el desierto; y sabrán que yo soy el Señor; porque él ha dicho: El Nilo es mío, yo lo hice.
\p
\v 10 Mira, entonces, estoy contra ti y contra tus arroyos, y haré de la tierra de Egipto un desierto totalmente seco, desde Migdol hasta Syene, incluso hasta el borde de Etiopía.
\p
\v 11 Ningún pie de hombre lo atravesará y ningún pie de bestia, ni será habitada por cuarenta años.
\p
\v 12 Haré de la tierra de Egipto un país desolado entre los países que se convierten en ruinas, y sus pueblos quedarán despoblados entre los pueblos que han sido destruidos durante cuarenta años; y dispersaré a los egipcios entre las Naciones y los demás países.
\v 13 Porque esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Al cabo de cuarenta años reuniré a los egipcios de los pueblos a donde han sido esparcidos.
\p
\v 14 Dejaré que el destino de Egipto cambie, y los haré volver a la tierra de Patros, a la tierra de la que vinieron; y allí habrá un reino sin importancia.
\p
\v 15 Será el más bajo de los reinos, y nunca más se levantará sobre las naciones; los haré pequeños, para que no tengan dominio sobre las naciones.
\p
\v 16 Y Egipto ya no será la esperanza de los hijos de Israel, al recordar la iniquidad de haber vuelto a Egipto; y sabrán que yo soy el Señor Dios.
\p
\v 17 En el año vigésimo séptimo, en el primer mes, el primer día del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo.
\p
\v 18 El hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo que su ejército hiciera un gran trabajo contra Tiro, y el cabello se desprendió de cada cabeza y cada brazo fue desgarrado, pero él y su ejército no obtuvieron ningún pago de Tiro por el duro trabajo que había hecho contra él.
\p
\v 19 Por esta causa, el Señor Dios ha dicho: Mira, le doy la tierra de Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia; él se llevará sus riquezas; y tomará sus bienes por la fuerza y todo lo que esté allí; Y este será el pago para su ejército.
\p
\v 20 Le he dado la tierra de Egipto como recompensa por su arduo trabajo, porque estaban trabajando para mí, dice el Señor Dios.
\p
\v 21 En ese día haré brotar el poderío para los hijos de Israel, y abriré tu boca en medio de ellos, y sabrán que yo soy el Señor.
\c 30
\p
\v 1 La palabra del Señor vino de nuevo a mí, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, profetiza y di: Estas son las palabras del Señor: ¡Da un grito, Ajá, por el día!
\p
\v 3 Porque el día está cerca, el día del Señor está cerca, el día de nubarrones; será la hora de las naciones.
\p
\v 4 Y vendrá una espada sobre Egipto, y habrá un dolor cruel en Etiopía, cuando caigan a espada en Egipto; y le quitarán sus riquezas, y sus bases serán destruidas.
\p
\v 5 Etiopía, Put, Lud, Libia, Arabia y los pueblos aliados de la tierra de Lidia serán asesinados con ellos por la espada.
\p
\v 6 Esto es lo que ha dicho el Señor: Los partidarios de Egipto sufrirán una caída, y el orgullo de su poder; de Migdol a Sevene, serán llevados a la espada, dice el Señor Dios.
\p
\v 7 Y será destruida entre los países que han sido destruidos, y sus ciudades estarán entre las ciudades que no están habitadas.
\p
\v 8 Y sabrán que yo soy Dios, cuando haya puesto un fuego en Egipto y todos sus ayudantes Sean destruidos.
\p
\v 9 En ese día los hombres saldrán rápidamente en barcos para dar la noticia, causando temor a la confiada Etiopía; y un dolor amargo vendrá sobre ellos como en el día de Egipto; vean, que ya viene.
\p
\v 10 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Acabaré con gran número del pueblo de Egipto de la mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
\p
\v 11 El y el pueblo con él, la más violenta entre las naciones, serán enviados para la destrucción de la tierra; se sacarán sus espadas contra Egipto y la tierra estará llena de muertos.
\p
\v 12 Y secaré los arroyos del Nilo, y entregaré la tierra en manos de hombres malvados, haciendo que la tierra y todo lo que hay en ella sean desperdiciados por manos de hombres de un país extranjero; Yo, el Señor, he dicho eso.
\p
\v 13 Esto es lo que el Señor ha dicho: Además de esto, entregaré las imágenes a la destrucción y pondré fin a los dioses falsos en Noph; nunca más habrá un gobernante en la tierra de Egipto, y pondré temor en la tierra de Egipto.
\p
\v 14 Y haré de Pathros ruinas, y pondré fuego en Zoán, y enviaré mis castigos a Tebas.
\p
\v 15 Voy a soltar mi ira sobre Sin, la fortaleza de Egipto, destruiré la multitud de Tebas.
\p
\v 16 Y pondré fuego en Egipto; Sin se torcerá de dolor, y No será destruida, Menfis tendrá angustia continúa.
\p
\v 17 Los jóvenes de On y Pi-beset serán juzgados; y estos pueblos serán llevados prisioneros.
\p
\v 18 Y en Tafnes el día se tornará oscuro, cuando se rompa el yugo de Egipto, y el orgullo de su poder llegue a su fin; en cuanto a ella, será cubierta con una nube, y sus hijas serán llevadas cautivas.
\p
\v 19 Y enviaré mis castigos a Egipto, y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 20 Ahora en el año undécimo, en el primer mes, en el séptimo día del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 21 Hijo de hombre, el brazo de Faraón, rey de Egipto, ha sido roto por mí, y no ha sido vendado para curarlo, ni ligado con vendas para hacerlo fuerte para empuñar la espada.
\p
\v 22 Por esto ha dicho el Señor Dios: Mira, yo estoy contra Faraón, rey de Egipto, y por mí se romperá su brazo fuerte y la fracturada; y haré que la espada salga de su mano.
\p
\v 23 Y esparciré a los egipcios entre las naciones y serán esparcidos entre los países.
\p
\v 24 Y haré fuertes las armas del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano; pero los brazos de Faraón se romperán, y él dará gritos de dolor ante él como los gritos de un hombre herido de muerte.
\p
\v 25 Y haré fuertes las armas del rey de Babilonia, y las armas de Faraón serán colgadas; y sabrán que yo soy el Señor, cuando ponga mi espada en manos del rey de Babilonia y la extienda contra la tierra de Egipto.
\p
\v 26 Y esparciré a los egipcios entre las naciones y serán esparcidos entre los países; y sabrán que yo soy el Señor.
\c 31
\p
\v 1 En el año undécimo, en el tercer mes, el primer día del mes, vino a mí la palabra del Señor, que decía:
\p
\v 2 Hijo de hombre, di a Faraón, rey de Egipto, y a su pueblo; ¿A Quién te pareces en tu gran poder?
\p
\v 3 He aquí Asiria era un árbol de cedro con hermosas ramas y frondosas, dando sombra y muy alto que su cima estaba entre las nubes.
\p
\v 4 Obtuvo fuerza de las aguas y la profundidad la hizo alta; sus arroyos rodearon su tierra plantada y enviaron sus cursos de agua a todos los árboles del campo.
\p
\v 5 De esta manera se volvió más alto que todos los árboles del campo; y sus ramas aumentaron y sus brazos se alargaron a causa de tantas aguas.
\p
\v 6 En sus ramas todas las aves del cielo se posaron, y bajo sus brazos todas las bestias del campo dieron a luz a sus crías, y grandes naciones vivían en su sombra.
\p
\v 7 Así que era hermoso, siendo tan alto y sus ramas tan largas, porque su raíz estaba cerca de aguas abundantes.
\p
\v 8 No hay cedros iguales en el jardín de Dios; Los abetos no eran como sus ramas, y los plátanos no eran nada en comparación con sus brazos; Ningún árbol en el jardín de Dios era tan hermoso.
\p
\v 9 Lo hice hermoso con sus ramas frondosas: para que todos los árboles en el jardín de Dios estuvieran llenos de envidia.
\p
\v 10 Por esta causa, el Señor ha dicho: Porque él es alto y ha puesto su cima entre las nubes, y su corazón está lleno de orgullo porque él es tan alto.
\p
\v 11 Lo he entregado en manos de un poderoso de las naciones; ciertamente le dará la recompensa de su pecado, lo he repudiado.
\p
\v 12 Y los hombres extranjeros, los más temidos entre las naciones, después de cortarlo, lo han dejado en las montañas, y en todos los valles han descendido sus ramas; sus ramas están rotas por todos los cursos de agua de la tierra; todos los pueblos de la tierra han salido de su sombra, y lo abandonado.
\p
\v 13 Todas las aves del cielo han venido a descansar sobre sus ruinas, y todas las bestias del campo estarán en sus ramas.
\p
\v 14 Para que ningún árbol cerca de las aguas se exalte a sí mismo en su crecimiento, poniendo sus cumbres entre las nubes; ni en su ramas se paren por su altura todos los que beben agua; todos ellos son entregados a la muerte, a las partes más bajas de la tierra entre los hijos de los hombres, con los que descienden al inframundo.
\p
\v 15 Esto es lo que el Señor ha dicho: el día en que descienda al inframundo, le haré una profunda angustia; Retendré sus arroyos y las aguas profundas se detendrán. Haré que el Líbano se cubra de luto por él, y todos los árboles del campo se desmayaron a causa de él.
\p
\v 16 Enviaré un temblor a las naciones al oír su caída, cuando lo envíe al inframundo con los que descienden a la fosa: y en la tierra se consolarán a sí mismos, todos los árboles del Edén. Lo mejor del Líbano, incluso todos los regados.
\p
\v 17 Y ellos descenderán con él al inframundo, a los que han sido juzgados; incluso aquellos que fueron sus ayudantes, que vivían bajo su sombra entre las naciones.
\p
\v 18 ¿Quién entonces, eres comparado en gloria y grandeza entre los árboles del Edén? porque serás derribado con los árboles del Edén a las partes más bajas de la tierra; allí serás tendido entre los que no tienen circuncisión, y los que fueron puestos a la espada. Este es Faraón y todo su pueblo, dice el Señor Dios.
\c 32
\p
\v 1 Y aconteció en el año duodécimo, en el mes duodécimo, el primer día del mes, que la palabra del Señor vino a mí, diciendo:
\p
\v 2 Hijo del hombre, canta un canto de tristeza para el faraón, rey de Egipto, y dile: Joven león de las naciones, ha llegado la destrucción sobre ti; y tú eras como una bestia marina en el mar, enviando ráfagas de agua, enturbiando las aguas con tus pies, enturbiando sus arroyos.
\p
\v 3 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Mi red se extenderá sobre ti en compañía de mucha gente, y ellos te subirán en mi red.
\p
\v 4 Y dejaré que te extiendas sobre la tierra; Te echaré violentamente al campo abierto; Dejaré que todas las aves del cielo descansen sobre ti y haré que las bestias de toda la tierra se llenen de ti.
\p
\v 5 Y pondré tu carne sobre los montes, y llenaré los valles de tu altura.
\p
\v 6 Y la tierra será regada con tu sangre, y los cursos de agua estarán llenos de ti.
\p
\v 7 Y cuando yo extinga tu vida, el cielo se cubrirá y sus estrellas se oscurecerán; Dejaré que el sol se cubra con una nube y la luna no le dará luz.
\p
\v 8 Todas las luces brillantes del cielo oscurecerán sobre ti, y pondré noche oscura en tu tierra, dice el Señor Dios.
\p
\v 9 Y los corazones de los pueblos se turbarán cuando yo envíe destrucción entre las naciones, hasta países que no has conocido.
\p
\v 10 Y haré que muchos pueblos se queden atónitos ante ti, y sus reyes se llenarán de temor por ti, cuando mi espada se agite ante ellos: estarán temblando cada minuto, cada hombre temiendo por su vida, en el día de tu caída.
\p
\v 11 Porque esto es lo que ha dicho el Señor Dios: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.
\p
\v 12 Dejaré que las espadas de los fuertes sean la causa de la caída de tu pueblo; todos ellos hombres crueles entre las naciones, y destruirán el orgullo de Egipto, y toda su gente será destruida.
\p
\v 13 Y pondré fin a todas sus bestias que están junto a las muchas aguas, y nunca más serán molestadas por el pie del hombre o por las pezuñas de las bestias.
\p
\v 14 Entonces aclararé sus aguas y sus ríos fluirán como aceite, dice el Señor Dios.
\p
\v 15 Cuando yo haga de Egipto una ruina, despojándolo de la tierra de todas las cosas que contiene; cuando envíe castigo a todos los que viven en ella, les quedará claro que yo soy Dios.
\p
\v 16 Es un canto de dolor, y la gente lo cantará, las hijas de las naciones lo cantarán, incluso por Egipto y todo su pueblo, dice el Señor Dios.
\p
\v 17 Y en el año duodécimo, a los quince días del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 18 Hijo de hombre, que tu voz sea fuerte en el dolor por la multitud de Egipto y hazlos descender, a ella y las hijas de las naciones poderosas; Los enviaré a las partes más bajas de la tierra, con los que descienden al inframundo.
\p
\v 19 ¿Eres más bella que ninguna? desciende y descansa entre los que no tienen circuncisión,
\p
\v 20 Entre los que han sido puestos a la espada ellos caerán; a la espada es entregada, la sacaron con toda la multitud.
\p
\v 21 Los fuertes entre los poderosos le dirán desde él medio del Seol; desciende, tú y tus ayudantes, y descansa entre los que no tienen circuncisión.
\p
\v 22 Allí está Asiria y todo su ejército, alrededor de su tumba; todos ellos muertos por la espada.
\p
\v 23 Cuyos tumbas se encuentran en los partes más profundas de la fosa, y está rodeada de toda su multitud, todos ellos muertos a espada, que fueron causa de temor en la tierra de los vivos.
\p
\v 24 Están Elam y toda su gente, alrededor de su tumba; todos ellos muertos por la espada, que han descendido sin circuncisión a las partes más bajas de la tierra, que fueron causa de temor en la tierra de los vivos, y llevarán su vergüenza con los que descienden al pozo.
\p
\v 25 Le han hecho una cama entre los muertos, y toda su gente está alrededor de su tumba; todos ellos sin la circuncisión, muertos con la espada; porque fueron causa de temor en la tierra de los vivos, y llevan su vergüenza con los que descienden al inframundo; se les ha dado un lugar entre los muertos.
\p
\v 26 Allí están Mesec, Tubal y toda su gente alrededor de su tumba; todos ellos sin circuncisión, muertos por la espada; porque eran causa de temor en la tierra de los vivos.
\p
\v 27 Pero no yacen junto a los valientes caídos, de entre los incircuncisos que llegaron a su fin, que bajaron al inframundo con sus instrumentos de guerra, colocando sus espadas debajo de sus cabezas, pero sus iniquidades estarán sobre sus huesos; porque fueron causa de temor en los valientes en la tierra de los vivos.
\p
\v 28 Pero serás quebrantado entre los que no tienen circuncisión, y tendrás tu tumba con los que han muerto con la espada.
\p
\v 29 Está Edom, sus reyes y todos sus príncipes, quienes son sepultados con los que fueron sometidos a la espada; descansan entre los que no han sido circuncidados, con los que descienden al inframundo.
\p
\v 30 Hay todos los jefes del norte, todos ellos, y todos los sidonios, que a pesar del terror causado por su poderío, han caído con los que han sido muertos a la espada; son avergonzados por todo el miedo causado por su fuerza; descansan allí sin circuncisión, entre los que han sido sometidos a la espada, y son avergonzados con los que descienden a la fosa.
\p
\v 31 Faraón los verá y lamentará a causa de todo su pueblo; incluso el Faraón y todo su ejército, muerto por la espada, dice el Señor Dios.
\p
\v 32 Porque yo infundí el terror de Faraón en la tierra de los vivos, y yacerá entre los que no tienen circuncisión, y los que han sido muertos con la espada, incluso el Faraón y todo su pueblo, dice el Señor Dios.
\c 33
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, di una palabra a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando haga que la espada venga sobre la tierra, y si la gente de la tierra toma a un hombre de entre ellos, y lo pone de guardia.
\p
\v 3 Si, cuando ve venir la espada en la tierra, al tocar el cuerno, le da a la gente noticias de su peligro;
\p
\v 4 Entonces cualquiera que, al escuchar el sonido del cuerno, no lo tome en cuenta, será responsable de su muerte, si la espada viene y se lo lleva.
\p
\v 5 Al oír el sonido de la trompeta, no tomó nota; Su sangre estará sobre él; porque si hubiera tomado nota, su vida habría sido salvada.
\p
\v 6 Pero si el vigilante ve venir la espada, y no da una nota sobre el cuerno, y la gente no tiene noticias del peligro, y la espada viene y toma a cualquier persona de entre ellos; él será quitado en su pecado, pero haré al vigilante responsable de su sangre.
\p
\v 7 Así que, hijo de hombre, te he hecho vigilante de los hijos de Israel; y tú debes escuchar la palabra de mi boca y darles noticias de mi peligro.
\p
\v 8 Cuando le digo al malvado, la Muerte ciertamente te alcanzará; y no dices nada para aclarar al malvado el peligro de su camino; la muerte alcanzará al hombre malvado en su maldad, pero te haré responsable de su sangre.
\p
\v 9 Pero si le dejas claro al malvado el peligro de su camino con el propósito de apartarlo de él, y él no se aleja de su camino, la muerte lo alcanzará en su maldad, sino tú salvarás tu vida.
\p
\v 10 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de Israel: Tú dices: Nuestra maldad y nuestros pecados están sobre nosotros y nos estamos consumido en ellos; ¿Cómo entonces podemos tener vida?
\p
\v 11 Diles: Vivo yo, dice el Señor Dios, no tengo placer en la muerte del malvado; es más grato para mí si se desvía de su camino y tiene vida; se convierte, se desvía de sus malos caminos; ¿Por qué buscas la muerte, oh hijos de Israel?
\p
\v 12 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del hombre recto no lo salvará en el día en que haga lo malo; y la maldad del malvado no será la causa de su caída en el día en que se haya apartado de su maldad; y el hombre recto no tendrá vida a causa de su justicia en el día en que haga el mal.
\p
\v 13 Cuando digo a los rectos que la vida será ciertamente suya; si él pone su fe en su justicia y hace el mal, ninguno de sus actos rectos se recordará guardará; pero en el mal que hizo, la muerte lo alcanzará.
\p
\v 14 Y cuando le diga al malvado, la muerte será ciertamente tu destino; si él es apartado de su pecado y hace lo que es ordenado y correcto;
\p
\v 15 Si el malvado le permite a uno que está en deuda con él, recuperar lo que es suyo, y devolverle lo que había tomado por la fuerza, y se guía por las reglas de la vida, sin hacer el mal; La vida será ciertamente suya, la muerte no lo alcanzará.
\p
\v 16 Ninguno de los pecados que ha cometido se tendrá en cuenta contra él; ha hecho lo que está ordenado y correcto, la vida será ciertamente suya.
\p
\v 17 Pero los hijos de tu pueblo dicen: El camino del Señor no es justo; cuando son ellos cuyo camino no es justo.
\p
\v 18 Cuando el hombre recto, apartándose de su justicia, hace el mal, la muerte lo alcanzará en él.
\p
\v 19 Y cuando el hombre malo, apartándose de su maldad, haga lo que está ordenado y correcto, obtendrá vida por ello.
\p
\v 20 Y aun así dices: El camino del Señor no es justo. Oh hijos de Israel, seré su juez, y daré a todos la recompensa de sus acciones.
\p
\v 21 Ahora, en el décimo segundo año después de que nos sacaron prisioneros, en el décimo mes, el quinto día del mes, uno que se había escapado en vuelo desde Jerusalén vino a mí, diciendo: “La ciudad ha sido tomada”.
\p
\v 22 Y la mano del Señor había estado sobre mí por la tarde, antes de que el hombre que se había escapado viniera a mí; y él hizo que mi boca se abriera, lista para que viniera a mí por la mañana; y mi boca estaba abierta y deje de estar mudo.
\p
\v 23 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 24 Hijo del hombre, los que viven en estos lugares desolados en la tierra de Israel dicen: Abraham era solo uno, y tenía tierra para su herencia: pero somos un gran número; con mayor razón la tierra nos es dada por nuestra herencia.
\p
\v 25 Por esto, diles: “Esto es lo que el Señor ha dicho: comen carne con la sangre, tus ojos se alzan a tus imágenes y eres un asesino: ¿poseerán la tierra por su herencia?
\p
\v 26 Ponen su fe en sus espadas, hacen cosas asquerosas, todos se llevan a la esposa de su vecino: ¿poseerán la tierra por herencia?
\p
\v 27 Esto es lo que debes decirles: El Señor ha dicho: “Por mi vida, verdaderamente, los que están en los lugares desolados serán echados a la espada, y al que está en el campo abierto le daré a las bestias por su alimento, y aquellos que están en fortalezas y en agujeros en las rocas llegarán a su muerte por la enfermedad.
\p
\v 28 Y haré de la tierra un desierto y en ruinas una causa de asombro, y el orgullo de su fortaleza llegará a su fin; y los montes de Israel serán destruidos para que nadie pase.
\p
\v 29 Entonces sabrán de que yo soy el Señor, cuando haya hecho de la tierra un desierto y una causa de asombro, debido a todas las cosas repugnantes que han hecho,
\p
\v 30 Y en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti, por las paredes y en las puertas de las casas; diciendo unos a otros: Vengan, escuchen la palabra que viene de El Señor.
\p
\v 31 Y vienen a ti como viene mi gente, y están sentados delante de ti como mi gente, escuchando tus palabras pero no haciéndolas; porque el engaño está en su boca y su corazón persigue beneficios para sí mismos.
\p
\v 32 Y realmente eres para ellos como una canción de amor de alguien que tiene una voz muy agradable y es un experto cuando toca un instrumento; porque escuchan tus palabras, pero no las hacen.
\p
\v 33 Y cuando esto suceda verán; viene, entonces les quedará claro que un profeta ha estado entre ellos.
\c 34
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores del rebaño de Israel, y diles: ¡Oh pastores de las ovejas! Esta es la palabra del Señor Dios: ¡Hay una maldición sobre los pastores del rebaño de Israel que toman la comida para sí mismos! ¿No es correcto que los pastores den la comida a las ovejas?
\p
\v 3 Toman la leche y se visten con la lana, matas a las bestias gordas, pero no le das comida al rebaño.
\p
\v 4 No has restaurado al débil, ni curado al que estaba enfermo; no has vendado al que tenía una pata rota; o recuperado al que se había extraviado; ni buscado al que se ha perdido; pero te has enseñoreado con dureza y crueldad.
\p
\v 5 Y vagaban en todas direcciones porque no había pastor, y se convirtieron en alimento para todas las bestias del campo.
\p
\v 6 Y salieron de mi camino mis ovejas, vagando por todas las montañas y en todo collado alto; mis ovejas iban de aquí para allá sobre toda la faz de la tierra; y nadie se preocupó por ellos ni fue en busca de ellos.
\p
\v 7 Por esta causa, oh pastores del rebaño, escuchen la palabra del Señor:
\p
\v 8 Por mi vida, dice el Señor Dios, en verdad, porque mis ovejas han sido presa, y mis ovejas se convirtieron en alimento para todas las bestias del campo, porque no había un pastor, y mis pastores no fueron en busca de las ovejas, pero los pastores tomaron comida para sí mismos y no dieron comida a mis ovejas;
\p
\v 9 Por esta razón, oh pastores, escuchen la palabra del Señor;
\p
\v 10 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: mira que estoy en contra de los pastores del rebaño, y haré una búsqueda y veré lo que han hecho con mis ovejas, y no los dejaré que apacienten mis ovejas; y los pastores ya no tendrán comida para ellos mismos; Sacaré mis ovejas de sus bocas para que no sean alimento para ellos.
\p
\v 11 Porque esto es lo que ha dicho el Señor Dios: En verdad, yo, incluso yo, iré en busca de mis ovejas y las cuidaré.
\p
\v 12 Como el guardián reconoce su rebaño cuando está entre sus ovejas errantes, yo iré a buscar a mis ovejas y las sacaré de todos los lugares a donde fueron esparcidas en el día de la nube tormentosa.
\p
\v 13 Y los sacaré de entre los pueblos, los juntaré de los países y los llevaré a su tierra; y les daré comida en las montañas de Israel junto a los arroyos de agua y donde los hombres vivan en el país.
\p
\v 14 Les daré buena tierra de pasto para su alimento, y su lugar seguro serán las montañas del lugar alto de Israel; allí descansarán en un buen pastizal, y apacentaran en los buenos pastos en las montañas de Israel.
\p
\v 15 Yo mismo daré alimento a mi rebaño, y les daré descanso, dice el Señor Dios.
\p
\v 16 Iré en busca de las que se había perdido, recuperaré las que se había desviado, vendaré las que estaban fracturadas, y daré fuerza a las que estaba enfermas; más a la gorda y fuerte las destruiré; Les daré por su comida el castigo que es suyo por derecho.
\p
\v 17 Y en cuanto a ti, oh mi rebaño, dice el Señor, en verdad, seré juez entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.
\p
\v 18 ¿Te parece poco que hayas tomado tu comida en una buena tierra de pastos mientras que el resto de tu pasto lo pisoteas debajo de tus pies? ¿Y que después de beber de aguas cristalinas ensucias el resto de las aguas con tus pies?
\p
\v 19 Y en cuanto a mis ovejas, su alimento es la hierba que ha sido pisoteada por sus pies, y su bebida el agua que ha sido ensuciada por sus pies.
\p
\v 20 Por esta razón, el Señor Dios les ha dicho: En verdad, yo, yo, seré juez entre la oveja gorda y la oveja delgada.
\p
\v 21 Porque has estado empujando con el costado y los cuernos, empujando al enfermo, y con tus cuernos hasta que fueron expulsados en todas direcciones;
\p
\v 22 Salvaré a mi rebaño, y ya no serán presa, y juzgaré entre ovejas y ovejas.
\p
\v 23 Y pondré sobre ellos un pastor, y él les dará comida, mi siervo David; Él les dará comida y las cuidará. Él será su pastor.
\p
\v 24 Y yo, el Señor, seré su Dios y mi siervo David su gobernante; Yo, el Señor, lo he dicho.
\p
\v 25 Y haré con ellos un pacto de paz, y pondré fin a las bestias malvadas en toda la tierra; y vivirán a salvo en los pastizales y durmiendo en el bosque.
\p
\v 26 Y haré de ellos, alrededor de mi monte una bendición, y daré la lluvia en el momento adecuado, y haré que la lluvia baje en el momento adecuado; Habrá lluvias de bendición.
\p
\v 27 Y el árbol del campo dará su fruto y la tierra dará su crecimiento, y estarán a salvo en su tierra; y sabrán que yo soy el Señor, cuando les haya roto el yugo y les haya dado la salvación de las manos de quienes los hicieron siervos.
\p
\v 28 Y sus bienes ya no serán tomados por las naciones, y no volverán a ser alimento para las bestias de la tierra; pero vivirán a salvo y nadie les causará temor.
\p
\v 29 Y les daré lugares de plantación famosos, y ya no pasarán hambrunas, ni serán insultados por las naciones.
\p
\v 30 Y sabrán que yo, el Señor, su Dios, estoy con ellos, y que ellos, los hijos de Israel, son mi pueblo, dice el Señor.
\p
\v 31 Y ustedes son mis ovejas, las ovejas de mis pastizales, y yo soy su Dios, declara el Señor Dios.
\c 35
\p
\v 1 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, que tu rostro se vuelva hacia el monte Seir, y profetiza contra él.
\p
\v 3 Y dile: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Mira, estoy contra ti, oh Seir, y mi mano se extenderá contra ti, y te convertiré en un asolamiento y en una causa de asombro.
\p
\v 4 Haré que tus ciudades queden en ruinas y serás una desolación; y sabrás que yo soy el Señor.
\p
\v 5 Porque el tuyo ha sido un odio sin fin, y has entregado a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo que su iniquidad tuvo fin:
\p
\v 6 Por esta causa, por mi vida, dice el Señor Dios, porque has estado pecando a través de la sangre, ya que no has odiado él derramamiento de sangre, la sangre vendrá después de ti.
\p
\v 7 Y haré del monte Seir una causa de asombro y desolación, cortando de ello todas las entradas y salidas.
\p
\v 8 Pondré tus montañas llenas de los que han sido muertos; en tus valles y en todos tus arroyos de agua caerán hombres a espada.
\p
\v 9 Te haré una desolación para siempre, y tus ciudades no serán habitadas; y sabrán que yo soy el Señor.
\p
\v 10 Porque has dicho: las dos naciones y los dos países serán míos, y los tomaremos por nuestra herencia; aunque Dios estaba allí.
\p
\v 11 Por esta causa, por mi vida, dice el Señor Dios, te haré lo que has hecho en tu ira y en tu envidia, lo que has dejado claro en tu odio por ellos; y sabrás quién soy cuando seas juzgado por mí.
\p
\v 12 Y verás que yo, el Señor, he tenido conocimiento de todas las cosas amargas que has dicho contra las montañas de Israel, diciendo: “Han sido hechos una desolación, nos han sido dados para que los tomemos por nuestra herencia”.
\p
\v 13 Te engrandeciste contra mi con tu boca, multiplicaste tus palabras contra mí. Yo lo he oído.
\p
\v 14 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: para alegría de toda la tierra, te haré una desolación.
\p
\v 15 Porque te alegraste por la desolación de la heredad de la casa de Israel; Te convertirás en una desolación, oh Monte Seir, y todo Edom, incluso todo eso, y sabrán que yo soy el Señor.
\c 36
\p
\v 1 Y tú, hijo de hombre, profetiza acerca de los montes de Israel, y di: Montes de Israel, escuchen la palabra del Señor.
\p
\v 2 Esto es lo que el Señor ha dicho: Porque tu enemigo ha dicho contra ti, ¡Ajá! y, Las montañas perpetuas son nuestro patrimonio, las hemos tomado.
\p
\v 3 Por esta causa, profetiza y di: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Porque incluso porque los han asolado y los han avergonzado por todos lados, porque se han convertido en una herencia para otras naciones, y eres el blanco de la habladuría, y ser él desprecio del pueblo.
\p
\v 4 Por esta razón, montes de Israel, presten atención a la palabra del Señor Dios; esto es lo que el Señor Dios ha dicho a las montañas y a los montes, a los arroyos y a los valles, a las ruinas despobladas y a las ciudades donde no vive nadie, de los cuales se han sacado los bienes y se han puesto a disposición de las naciones que los hicieron presa y escarnio que están alrededor.
\p
\v 5 Por esto ha dicho el Señor Dios: En verdad, en el fuego de mi celo he dicho cosas contra el resto de las naciones y contra todos los Edom, que han tomado mi tierra como una herencia para ellos mismos con el gozo de todo su corazón, y con desprecio del alma, para dejarla como presa.
\p
\v 6 Por esta causa, profetiza acerca de la tierra de Israel, y di a los montes, a las colinas, a los arroyos y a los valles. Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: En verdad, en mi celo y en Mi ira he dicho estas cosas, porque has sufrido los insultos de las naciones.
\p
\v 7 Por esto ha dicho el Señor Dios: Mira, he jurado que las naciones que te rodean deben sufrir la vergüenza que te han impuesto.
\p
\v 8 Mas tú, oh montes de Israel, sacarás tus ramas y darás tu fruto a mi pueblo Israel; porque están listos para venir.
\p
\v 9 Porque verdaderamente estoy con ustedes, y volveré a ustedes, y serán arados y sembrados.
\p
\v 10 Los multiplicaré, a todos los hijos de Israel, incluso a todos; y los pueblos se poblarán y las ruinas serán reedificada;
\p
\v 11 El hombre y la bestia se multiplicarán, y tendrán descendencia y serán fértiles; los haré poblado denso como antes, y los haré mejor que al principio; y sabrán que Yo soy Dios.
\p
\v 12 Sí, haré caminar a los hombres sobre ustedes, mi pueblo Israel; te tendrán como herencia y serás de ellos, y nunca más les matarás a sus hijos.
\p
\v 13 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Porque te dicen: Tú, oh tierra, eres la destrucción de los hombres, que causa la pérdida de niños para tu nación;
\p
\v 14 Por esta razón ya no volverás a quitar la vida a los hombres y nunca volverás a ser la causa de la pérdida de hijos para tu nación, dice el Señor Dios.
\p
\v 15 Y no permitiré que los insultos de las naciones llegue a tus oídos, y ya no serás despreciado por los pueblos, dice el Señor Dios.
\p
\v 16 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 17 Hijo de hombre, cuando los hijos de Israel vivían en su tierra, la hicieron impura por sus caminos y sus actos: su camino delante de mí fue como cuando una mujer es impura en el momento de su menstruación.
\p
\v 18 Así que desaté mi ira contra ellos a causa de aquellos a quienes mataron violentamente en la tierra, y porque la contaminaron con sus imágenes.
\p
\v 19 Y los esparcí entre las naciones y los disperse por los países; Yo los juzgue de acuerdo con sus camino y sus actos.
\p
\v 20 Y cuando iban entre las naciones, dondequiera que iban, profanaron mi santo nombre, cuando se dijo de ellos: Estas son las personas del Señor que han salido de su tierra.
\p
\v 21 Pero tuve lástima por mi santo nombre que los hijos de Israel habían profanado dejado dondequiera que iban.
\p
\v 22 Por esto, di a los hijos de Israel: Esto es lo que ha dicho el Señor: Estoy haciendo esto, no por ustedes, hijos de Israel, sino por mi santo nombre, el cual ustedes lo profanaron en las naciones dondequiera que iban.
\p
\v 23 Y santificaré mi gran nombre que ha sido profanado entre las naciones, y tú lo has profanado entre ellas; y será claro para las naciones que yo soy el Señor, dice el Señor Dios, cuando sea consagrado entre ustedes ante sus ojos.
\p
\v 24 Porque te sacaré de entre las naciones, y te reuniré de todos los países, y te llevaré a tu tierra.
\p
\v 25 Y los rociaré con agua limpia para que esté limpios de todas sus impurezas y de todas sus imágenes, te limpiaré.
\p
\v 26 Y te daré un nuevo corazón y pondré un nuevo espíritu en ti; quitaré de tu carne el corazón de piedra y te daré un corazón de carne.
\p
\v 27 Y pondré mi espíritu en ti, haciendo que se guíen por mis reglas, y guardarás mis órdenes y las cumplirás.
\p
\v 28 Para que sigas viviendo en la tierra que yo di a tus padres; y tú serás para mí un pueblo, y yo seré para ustedes su Dios.
\p
\v 29 Y los liberaré de todos sus caminos inmundos; y ante mi voz el grano aumentará, y no dejaré que les falten alimentos.
\p
\v 30 Y haré que el árbol dé más frutos y que el campo sea más abundante, y ya no serán avergonzados entre las naciones por necesidad de alimento.
\p
\v 31 Y al recordar sus malos caminos y sus malas acciones, tendrás un odio amargo por ustedes mismos debido a sus malas acciones y sus asquerosos caminos, oh hijos de Israel.
\p
\v 32 No por ustedes lo estoy haciendo, dice el Señor Dios; sea claro para ti, y averguencense y humíllense por sus caminos, oh hijos de Israel.
\p
\v 33 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: en el día en que los limpie de todas sus malas acciones, dejaré que los pueblos se habiten y se construirá en los lugares desolados.
\p
\v 34 Y la tierra que era un desperdicio será cultivada, en lugar de ser un desperdicio en los ojos de todos los que pasan.
\p
\v 35 Y dirán: Esta tierra que fue desierta se ha vuelto como el jardín del Edén y las ciudades que estaban despobladas y desperdiciadas y derribadas están amuralladas y pobladas.
\p
\v 36 Entonces el resto de las naciones a tu alrededor sabrán que yo, Dios, soy el constructor de los lugares que fueron derribados y el sembrador de lo que fue un desperdicio. Yo, él Dios, lo he dicho y lo haré.
\p
\v 37 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Los hijos de Israel me harán una nueva oración por esto, para que yo pueda hacerlo por ellos; Los multiplicaré con hombres como un rebaño.
\p
\v 38 Como ovejas para las ofrendas, como las ovejas de Jerusalén en sus fiestas solemnes, así los pueblos despoblados se llenarán de hombres, y sabrán que yo soy Dios.
\c 37
\p
\v 1 La mano del Señor había estado sobre mí, y él me sacó en el espíritu del Señor y me puso en medio del valle; y estaba lleno de huesos;
\p
\v 2 Y me hizo pasar por allí, y vi que había un gran número de ellos que cubrían el valle, y estaban muy secos.
\p
\v 3 Y él me dijo: Hijo de hombre, ¿es posible que estos huesos cobren vida? Y respondí, y dije: Tú sabes, Señor Dios.
\p
\v 4 Y otra vez me dijo: profetiza a estos huesos, y diles: Oh huesos secos, escuchen la palabra del Señor.
\p
\v 5 Esto es lo que el Señor ha dicho a estos huesos: Mira, te haré respirar para que vengas a la vida;
\p
\v 6 Y pondré músculos sobre ti y haré que la carne te toque, y pondré piel sobre ti, y soplaré en ti, para que puedas tener vida; y sabrás que yo soy el Señor.
\p
\v 7 Así que di la palabra como se me ordenó; y ante mis palabras hubo un temblor de la tierra, y los huesos se unieron, hueso con hueso.
\p
\v 8 Y mirando, vi que había músculos en ellos y que surgió carne, y que estaban cubiertos de piel; pero no había aliento de vida en ellos.
\p
\v 9 Y él me dijo: Profetiza al viento, profetiza, hijo de hombre, y di al viento: El Señor ha dicho: Ven, de los cuatro vientos, oh viento, respira sobre estos muertos para que vengan a la vida.
\p
\v 10 Y di la palabra a sus órdenes, y entré aliento, y ellos cobraron vida y se levantaron, un ejército muy grande.
\p
\v 11 Entonces me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son todos los hijos de Israel; y mira, están diciendo: nuestros huesos se han secado, nuestra esperanza se ha ido, estamos completamente destruidos.
\p
\v 12 Por esta causa profetiza a ellos, y di: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Mira, estoy abriendo las tumbas de tus muertos, y los haré salir de su tumba, oh mi pueblo; y te llevaré a la tierra de Israel.
\p
\v 13 Y sabrán que yo soy el Señor abriendo los lugares de descanso de tus muertos y haciéndote salir de tus tumbas, pueblo mío.
\p
\v 14 Y pondré mi espíritu en ti para que vengas a la vida, y te dé un descanso en tu tierra; y sabrán que yo, el Señor, lo he dicho y lo he hecho, dice El Señor.
\p
\v 15 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 16 Y tú, hijo de hombre, toma un palo, escribiendo sobre él, por Judá y por los hijos de Israel que están en su compañía; luego toma otro palo, escribiendo en él, por José, el palo de Efraín, y todos los hijos de Israel que están en su compañía.
\p
\v 17 Luego, juntándolos unos a otros, hazlos un palo, para que sean uno en tu mano.
\p
\v 18 Y cuando los hijos de tu pueblo te digan: ¿No nos dejarás en claro qué tienen que ver estas cosas con nosotros?
\p
\v 19 Entonces diles: Esto es lo que ha dicho el Señor: Mira, estoy tomando el palo de José, que está en la mano de Efraín, y las tribus de Israel que están en su compañía; y lo pondré en el palo de Judá y los haré un palo, y serán uno en mi mano.
\p
\v 20 Y los palos con tu escritura en ellos estarán en tu mano delante de sus ojos.
\p
\v 21 Y diles: Estas son las palabras del Señor: Mira, estoy llevando a los hijos de Israel de entre las naciones a las que han ido, y los reuniremos por todos lados, y los llevaré a su tierra.
\p
\v 22 Y los haré una nación en la tierra, en las montañas de Israel; y un rey será rey sobre todos ellos, y ya no serán dos naciones, y ya no serán divididos en dos reinos.
\p
\v 23 Y ya no se volverán inmundos con sus imágenes o con sus cosas odiadas o con ninguno de sus pecados; pero les daré la salvación de todo lo que hayan rechazado, en el cual hayan hecho el mal, y los limpiaré; y ellos serán para mí un pueblo, y yo seré para ellos un Dios.
\p
\v 24 Y mi siervo David será rey sobre ellos; y todos tendrán un pastor y serán guiados por mis órdenes y mantendrán mis reglas y las cumplirán.
\p
\v 25 Y vivirán en la tierra que di a Jacob, mi siervo, en la cual vivían tus padres; y seguirán viviendo allí, ellos y sus hijos y los hijos de sus hijos, para siempre; y David, mi siervo, será su gobernante para siempre.
\p
\v 26 Y haré un pacto de paz con ellos; será un pacto eterno con ellos; y tendré misericordia de ellos, y los multiplicaré, y pondré mi lugar santo entre ellos para siempre.
\p
\v 27 Y mi casa estará sobre ellos; y yo seré para ellos Dios Supremo, y ellos serán para mí un pueblo.
\p
\v 28 Y las naciones sabrán que yo, que hago a Israel santo, soy el Señor, cuando mi santuarios esté entre ellos para siempre.
\c 38
\p
\v 1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
\p
\v 2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro contra Gog, de la tierra de Magog, el gobernante de Rosh, Mesec y Tubal, y profetiza contra él.
\p
\v 3 Y di: Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Mira, yo estoy contra ti, oh Gog, gobernante de Rosh, Mesec y Tubal.
\p
\v 4 Y dándote la vuelta, te pondré ganchos en tu quijada y te haré salir con todo tu ejército, caballos y jinetes, todos vestidos con trajes de guerra, con escudos, todos ellos armados con espadas.
\p
\v 5 Persia, Etiopía, y Libia con ellos; todos con gran armadura; ellos con paves y cascos de metal:
\p
\v 6 Gomer y todas sus fuerzas; La gente de Bet Togarma en las partes más internas del norte, con todas sus fuerzas; un gran número de personas contigo.
\p
\v 7 Prepárate, prepárate, tú y todas las fuerzas que están contigo, y prepárate para ser tu guarda.
\p
\v 8 Después de un largo tiempo recibirás tus órdenes; en los últimos años llegarás a la tierra que ha sido salvada de la espada, que se ha reunido un gran número de personas, en las montañas de Israel, que siempre ha sido un desierto; pero han sido sacado de las naciones donde vivían y habitan todos, sin temor al peligro.
\p
\v 9 Y subirás, vendrás como una tormenta, serás como una nube que cubre la tierra, tú y todas tus fuerzas, y un gran número de personas contigo.
\p
\v 10 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: En ese día sucederá que las cosas vendrán a tu mente, y tendrás pensamientos de un mal designio.
\p
\v 11 Y dirás: Subiré a la tierra de pueblos pequeños y aislados; Iré a aquellos que están tranquilos, vivos, todos ellos, sin miedo al peligro, sin paredes, cerraduras o puertas:
\p
\v 12 Tomaré sus bienes por la fuerza y marcharse con sus bienes; volviendo la mano contra los lugares desolados que ahora están poblados, y contra las personas que se han reunido fuera de las naciones, que tienen ganado y bienes para sí mismos, que viven en la mitad de la tierra.
\p
\v 13 Sabá, y Dedán y sus comerciantes, Tarsis con todos sus comerciantes, te dirán: ¿Has venido a tomar nuestros productos? ¿Tienes tus ejércitos juntos para quitar nuestra propiedad por la fuerza? ¿Para quitar plata y oro, ganado y bienes, para irse con gran riqueza?
\p
\v 14 Por esta causa, hijo de hombre, profetiza y di a Gog: Estas son las palabras del Señor Dios: En ese día, cuando mi pueblo Israel esté viviendo sin temor al peligro, ¿no serás movido contra ellos?
\p
\v 15 Y vendrás de tu lugar en las partes más alejadas del norte, tú y un gran número de personas contigo, todos ellos a caballo, una gran fuerza y un ejército fuerte.
\p
\v 16 Y subirás contra mi pueblo Israel, como una nube que cubre la tierra; y sucederá, en los últimos días, que te haré venir contra mi tierra, para que las naciones puedan conocerme cuando me santificado por medio de ti, oh Gog, ante sus ojos de ellos.
\p
\v 17 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Tú eres de quien les he dicho palabra en tiempos anteriores por parte de mis siervos, los profetas de Israel, que en esos días profetizaron, año tras año, que te traería contra ellos.
\p
\v 18 Y sucederá en ese día, cuando Gog se levante contra la tierra de Israel, dice el Señor Dios, que mi ira subirá, mi furor y mi celo.
\p
\v 19 Porque en el fuego de mi ira dije: En verdad, en aquel día habrá un gran terremoto en la tierra de Israel;
\p
\v 20 Para que los peces del mar y las aves del cielo y las bestias del campo y todo lo que se mueve en la tierra, y todos los hombres que están sobre la faz de la tierra, tiemblen ante mí, y Las montañas serán derribadas y los lugares altos bajarán, y todas las murallas caerán a la tierra.
\p
\v 21 Y en todas mis montañas llamaré una espada contra él, dice el Señor Dios: la espada de cada uno estará contra su hermano.
\p
\v 22 Y tomaré mi causa contra él con enfermedad y con sangre; y lo enviaré sobre él, sobre sus fuerzas y sobre los pueblos que están con él, una lluvia desbordante y grandes gotas de hielo, fuego y azufre.
\p
\v 23 Y seré engrandecido y santificado, y me mostraré a varias naciones; y sabrán que yo soy Dios.
\c 39
\p
\v 1 Y tú, hijo de hombre, profetiza contra Gog, y di: Estas son las palabras del Señor: Mira, yo estoy contra ti, oh Gog, regente de Ros, Mesec y Tubal.
\p
\v 2 Y te haré volver, y dejaré de ti solo la sexta parte seré tu guía y te haré subir desde lo más profundo del norte; Te haré venir a los montes de Israel.
\p
\v 3 Y con un golpe enviaré tu arco de tu mano izquierda y tus flechas cayendo de tu mano derecha.
\p
\v 4 En las montañas de Israel caerás, tú y todas tus fuerzas y los pueblos que están contigo; te daré a las aves crueles de todo tipo y a las bestias del campo para que seas su alimento.
\p
\v 5 Descenderás al campo abierto: porque lo he dicho, dice el Señor Dios.
\p
\v 6 Y enviaré fuego a Magog y a los que viven en las costas confiadamente: y sabrán que yo soy Dios.
\p
\v 7 Y haré notorio mi santo nombre entre mi pueblo Israel; Ya no dejaré que mi santo nombre sea profanado; y las naciones sabrán que yo soy Dios, el Santo en Israel.
\p
\v 8 Mira, viene y se hará, dice el Señor Dios; Este es el día del cual he dado palabra.
\p
\v 9 Y los que viven en las ciudades de Israel saldrán y encenderán los instrumentos de guerra, quemando los paveses y las corazas, los arcos y las flechas y los palos y las lanzas, y durante siete años harán fuego con ellos.
\p
\v 10 Y no sacarán madera del campo ni la cortarán en el bosque; porque harán su fuego de los instrumentos de guerra, y tomarán por la fuerza los bienes de los que tomaron sus bienes, y se marcharán con los bienes de los que tomaron sus bienes, dice el Señor.
\p
\v 11 Y sucederá en aquellos días, que le daré a Gog una sepultura allí en Israel, en el valle al este del mar; ese lugar impedirá el paso a los viajeros, y allí enterrarán a Gog y a toda su ejército, y se nombrará el lugar, El valle de Hamón-Gog.
\p
\v 12 Y los hijos de Israel los estará enterrando, por siete meses, para limpiar la tierra.
\p
\v 13 Y toda la gente estarán ocupados enterrándolos; y será para ellos memorable ese día en que permita que mi gloria sea vista, dice el Señor Dios.
\p
\v 14 Y pondrán a un grupo de hombres para que no hagan otro trabajo que ir a recorrer la tierra y enterrar al resto de los que aún están en la faz de la tierra, para limpiarla; después de siete meses, se hará un reconocimiento.
\p
\v 15 Y mientras recorren la tierra, si alguien ve el hueso de un hombre, debe colocar una señal junto al lugar hasta que los que están haciendo el trabajo lo hayan enterrado en el valle de Hamón Gog.
\p
\v 16 Y allí pondrán todo el ejército de Gog, será llamada Hamona y limpiarán la ciudad.
\p
\v 17 Y tú, hijo de hombre, esto es lo que el Señor ha dicho: di a las aves de todo tipo y a todas las bestias del campo, reúnanse y vengan; únanse por todas partes a la ofrenda que estoy haciendo morir por ustedes, una gran ofrenda en las montañas de Israel, para que puedan tener carne para su comida y sangre para su bebida.
\p
\v 18 La carne de los hombres de guerra será su alimento, y beberán la sangre de los príncipes de la tierra, de ovejas y corderos, de cabras, de bueyes, todos ellos bestias gordas de Basán.
\p
\v 19 Continuarán festejando con la grasa hasta que estén satisfechos, y beberán la sangre hasta que se embriaguen, de mi ofrenda que he sacrificado para ustedes.
\p
\v 20 En mi mesa tendrán comida en toda su medida, caballos y carruajes de guerra, grandes hombres y todos los hombres de guerra, dice el Señor Dios.
\p
\v 21 Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mis castigos que he puesto en práctica, y mi mano que he puesto sobre ellos.
\p
\v 22 Entonces los hijos de Israel sabrán que yo soy Dios, su Dios Supremo, desde ese día y para el futuro.
\p
\v 23 Y quedará claro para las naciones que los hijos de Israel fueron llevados prisioneros por su maldad; porque hicieron mal contra mí, y mi rostro se escondió de ellos; así que los entregué en manos de sus atacantes, y todos llegaron a su fin por la espada.
\p
\v 24 En la medida de sus caminos inmundos y sus pecados, así lo hice con ellos; y mantuve mi rostro escondido de ellos.
\p
\v 25 Por esto ha dicho el Señor: Ahora dejaré que se cambie el destino de Jacob, y tendré misericordia de todos los hijos de Israel, y me encargaré del honor de mi santo nombre.
\p
\v 26 Y serán conscientes de su vergüenza y de todos los males que han hecho contra mí, cuando vivan en su tierra sin ningún sentido de peligro y sin nadie que sea motivo de temor para ellos;
\p
\v 27 Cuando los he recuperado de entre los pueblos y los he reunido de las tierras de sus enemigos, y me he santificado en ellos ante los ojos de un gran número de naciones.
\p
\v 28 Y sabrán que yo soy Dios, su Dios supremo, porque los envié como prisioneros entre las naciones, y los he llevado juntos de regreso a su tierra; y no he dejado que uno de ellos esté allí por más tiempo.
\p
\v 29 Y mi rostro ya no esconderé de ellos; porque he derramado mi espíritu sobre los hijos de Israel, dice el Señor Dios.
\c 40
\p
\v 1 En el vigésimo quinto año después de haber sido llevados prisioneros, en el primer mes del año, en el décimo día del mes, en el decimocuarto año después de que la ciudad fuera tomada, el mismo día, La mano del Señor estaba sobre mí, y él me llevó allí.
\p
\v 2 En las visiones de Dios, él me llevó a la tierra de Israel y me puso en una montaña muy alta, en la que había, al sur, una estructura como un pueblo frente a mí.
\p
\v 3 Me llevó allí, y vi a un hombre, con la apariencia de bronce, con un cordón de lino en la mano y una vara de medir; y estaba parado en la puerta.
\p
\v 4 Y el hombre me dijo: Hijo de hombre, mira con tus ojos y escucha con tus oídos, y toma en serio todo lo que te voy a dejar ver; porque para que yo te permita verlos, has venido aquí; y rinde cuentas de todo lo que ves a los hijos de Israel.
\p
\v 5 Y había una pared alrededor en el exterior de la casa, y en la mano del hombre había una vara de medir de seis codos de largo por un codo y la medida de una mano; así tomó la medida del edificio de lado a lado, una vara; y desde la base hasta la parte superior, una vara.
\p
\v 6 Luego se acercó a la puerta mirando hacia el este, y subió por sus escalones y tomó la medida de la puerta, una vara de ancho.
\p
\v 7 Y las habitaciones de los vigilantes tenían una vara larga y una vara ancha; y el espacio entre las habitaciones era de cinco codos; El umbral de la puerta, por el camino cubierto de la puerta interior, era una vara.
\p
\v 8 Y tomó la medida del vestíbulo de la puerta interior,
\p
\v 9 Ocho codos; y sus montantes, dos codos; él vestíbulo de la puerta estaba dentro.
\p
\v 10 Y las habitaciones de la puerta en el este eran tres en este lado y tres en el otro lado; las tres eran del mismo tamaño; y los pilares de este lado y del otro eran del mismo tamaño.
\p
\v 11 Y tomó la medida de la abertura de la puerta, de diez codos de ancho; y el camino por la puerta era de trece codos;
\p
\v 12 Y el espacio delante de las habitaciones, un codo de cada lado; y las habitaciones seis codos de este lado y seis codos del otro lado.
\p
\v 13 Tomó la medida de la puerta desde el techo de una habitación al techo de la otra, veinticinco codos de ancho, de puerta en puerta.
\p
\v 14 Y tomó la medida del vestíbulo, sesenta codos; y abriéndose desde el vestíbulo de la puerta estaba la plaza abierta alrededor.
\p
\v 15 Y desde el frente de la apertura de la puerta hasta el interior del vestíbulo cubierto de la puerta había cincuenta codos.
\p
\v 16 Y las habitaciones y sus pilares tenían ventanas estrechas, y de la misma manera el vestíbulo tenía ventanas alrededor en el interior y en cada pilar tenía palmeras grabadas.
\p
\v 17 Luego me llevó a la plaza exterior, y había habitaciones y un piso de piedra para la plaza alrededor; había treinta habitaciones en el piso de piedra.
\p
\v 18 Y el piso de piedra estaba al lado de las puertas, y era tan ancho como las puertas eran largas, incluso el piso más bajo.
\p
\v 19 Luego tomó la medida de la plaza, desde el frente de la puerta inferior, por dentro, hasta el interior de la puerta de afuera, cien codos. Y me llevó en dirección al norte,
\p
\v 20 Y había una entrada a la plaza exterior, mirando hacia el norte; y él tomó la medida de ello para ver qué tan ancho y largo era.
\p
\v 21 Y tenía tres habitaciones a cada lado; Sus pilares y sus pórticos eran del mismo tamaño que los de la primera puerta, tenía cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho.
\p
\v 22 Y sus ventanas, y sus pórticos, y sus palmeras, eran la misma medida que las de la puerta que miraba hacia el este; y había siete escalones para ello; y su pórtico estaba al frente de ellas.
\p
\v 23 Y había una entrada a la plaza interior opuesta a la entrada en el norte, como la entrada en el este; y tomó la medida de puerta en puerta, cien codos.
\p
\v 24 Y me llevó al sur, y vi una puerta mirando hacia el sur, y tomó la medida de sus habitaciones y sus pilares y sus pórticos conforme a estas mismas medidas.
\p
\v 25 Y había ventanas en él y en el pórtico, todo alrededor, como las otras ventanas; tenía cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho.
\p
\v 26 Había siete escalones, y su pórtico estaba adentro, y los pilares tenía palmeras, una de cada lado.
\p
\v 27 Y había una entrada al patio interior mirando hacia el sur; tomó la medida de puerta a puerta hacia el sur, cien codos.
\p
\v 28 Luego me llevó al patio interior por la puerta sur y tomó la medida de la puerta sur con estas medidas;
\p
\v 29 Y las habitaciones en él y los pilares y los pórticos, eran conforme a estas medidas:
\p
\v 30 Y había ventanas en él y en él pórtico y todo alrededor tenía cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho.
\p
\v 31 El pórtico estaba en el lado más cercano al cuadrado exterior; y había palmeras grabadas en los pilares y había ocho escalones para subir.
\p
\v 32 Y me llevó al patio interior que daba al este, y tomó la medida de la puerta y era lo mismo que las otras;
\p
\v 33 Y de las habitaciones en él y sus pilares y sus pórticos, eran conforme a estas medidas; y había ventanas en él y en el pórtico alrededor tenía cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho.
\p
\v 34 Y el pórtico estaba en el lado más cercano al cuadrado exterior; había palmeras en los pilares, a cada lado, y había ocho escalones para subir.
\p
\v 35 Y me llevó a la puerta del norte; y tomó la medida, lo cual medía lo mismo que las otras;
\p
\v 36 Sus habitaciones, sus pilares y su pórtico tenían las mismas medidas, y su pórtico tenía ventanas todo alrededor; tenía cincuenta codos de largo y veinticinco codos de ancho.
\p
\v 37 Sus pilares estaban en el lado más cercano al cuadrado exterior; Había palmeras grabadas en los pilares a cada lado; y había ocho escalones para subir.
\p
\v 38 Y había una habitación con una puerta junto a los pilares de la puerta, donde se lavaba la ofrenda quemada.
\p
\v 39 Y en el pórtico de la puerta había dos mesas de cada lado, en las que se sacrificaban la ofrenda quemada, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por error.
\p
\v 40 En el lado exterior, hacia el norte, a medida que uno sube hasta la abertura de la puerta, había dos mesas de cada lado.
\p
\v 41 Había cuatro mesas en un lado y cuatro mesas en el otro, al lado de la puerta; Ocho mesas, sobre las cuales dan muerte a las bestias para las ofrendas.
\p
\v 42 Y había cuatro mesas para la ofrenda quemada, hechas de piedra cortada, de un codo y medio de largo, un codo y medio de ancho y un codo de alto, donde se colocaron los instrumentos que se usaron para matar las bestias para él holocausto y él sacrificio.
\p
\v 43 Y tenían bordes redondeados tan anchos como la mano de un hombre; y en las mesas estaba la carne de las ofrendas.
\p
\v 44 Y me llevó al patio interior, y había dos habitaciones en el patio interior, una al lado de la puerta norte, que daba al sur; y una al lado de la puerta sur, mirando hacia el norte.
\p
\v 45 Y me dijo: Esta habitación, orientada al sur, es para los sacerdotes que cuidan la casa.
\p
\v 46 Y la sala orientada al norte es para los sacerdotes que cuidan el altar; estos son los hijos de Sadoc, quienes, de entre los hijos de Leví, se acercan al Señor para hacer el trabajo de su casa.
\p
\v 47 Y tomó la medida del cuadrado abierto, de cien codos de largo y cien codos de ancho, siendo cuadrado; y el altar estaba delante de la casa.
\p
\v 48 Luego me llevó al pórtico de la casa, y tomó la medida de sus pilares, cinco codos de un lado y cinco codos del otro; y la entrada tenía catorce codos de ancho; y las paredes laterales de la puerta eran tres codos en un lado y tres codos en el otro.
\p
\v 49 El pórtico tenía veinte codos de largo y doce codos de ancho, y subían por diez escalones; y había columnas junto a los pilares a cada lado.
\c 41
\p
\v 1 Y me llevó al templo y tomó la medida de los pilares, seis codos de ancho a un lado y seis codos de ancho al otro.
\p
\v 2 Y la puerta se abrió de diez codos de ancho; y las paredes laterales de la puerta de apertura eran cinco codos en un lado y cinco codos en el otro: y tenía cuarenta codos de largo y veinte codos de ancho.
\p
\v 3 Y entró y tomó la medida de las molduras de la abertura de la puerta, dos codos; y la apertura de la puerta, seis codos; y las paredes laterales de la puerta de apertura eran siete codos en un lado y siete codos en el otro.
\p
\v 4 Y de acuerdo a su medida, tenía veinte codos de largo y veinte codos de ancho frente al Templo; y él me dijo: Este es el lugar más sagrado.
\p
\v 5 Luego tomó la medida de la pared de la casa, que era de seis codos; y de las habitaciones laterales que rodeaban la casa, que tenían cuatro codos de ancho.
\p
\v 6 Y las habitaciones laterales, habitación sobre habitación, eran tres pisos, treinta habitaciones en cada piso; había entradas en la pared de la casa para las habitaciones laterales alrededor, para apoyos, sin que fueran aseguradas en la pared del templo.
\p
\v 7 Las habitaciones laterales se hicieron más anchas a medida que subían por la casa, por la cantidad de espacio que se dejaba en la pared alrededor de la casa, debido a las entradas de la casa; y uno subió desde el piso más bajo por escaleras hacia el medio, y desde el medio hasta el piso superior.
\p
\v 8 Y vi que la casa tenía una base elevada de piedra todo alrededor; las bases de las habitaciones laterales eran una vara llena de seis grandes codos de altura.
\p
\v 9 El muro que sostenía las habitaciones laterales en el exterior tenía cinco codos de espesor y había un espacio libre de cinco codos entre las habitaciones laterales de la casa.
\p
\v 10 Y entre las habitaciones había un espacio de veinte codos de ancho por toda la casa.
\p
\v 11 Y el espacio libre tenía puertas que se abrían desde los cuartos laterales, una puerta en el norte y una puerta en el sur; y el espacio libre tenía cinco codos de ancho todo alrededor.
\p
\v 12 Y el edificio que estaba frente al lugar separado al costado al oeste tenía setenta codos de ancho; la pared del edificio tenía cinco codos de grosor en todo y noventa codos de largo.
\p
\v 13 Y tomó la medida del templo; tenía cien codos de largo; y el lugar separado y el edificio con sus paredes tenían cien codos de largo;
\p
\v 14 Y el frente este de la casa y del lugar separado tenía cien codos de ancho.
\p
\v 15 Y tomó la medida del edificio frente al lugar separado que estaba detrás del templo, con una habitación de cada lado; Eran cien codos de largo; y el Templo y la parte interior y los pórticos del patio;
\p
\v 16 Y los umbrales las ventanas estrechas y los pórticos alrededor de los tres pisos eran de madera de desde el nivel de la tierra hasta las ventanas;
\p
\v 17 Y había un techo sobre la puerta y hasta el interior de la casa, y hacia el exterior y en la pared todo alrededor, dentro y fuera.
\p
\v 18 Y había esculpidos de querubines y palmeras; una palmera entre dos querubines, y cada querubín con dos caras;
\p
\v 19 De modo que allí estaba la cara de un hombre que giraba hacia la palmera de un lado, y la cara de un joven león al otro lado; así se hizo alrededor del templo.
\p
\v 20 Desde el nivel de la tierra hasta las ventanas, había querubines y palmeras por toda la pared del templo.
\p
\v 21 El marco del templo era cuadrado, al igual que él frente del santuario, como él otro frente.
\p
\v 22 El altar era de madera, y tenía tres codos de alto y dos codos de largo; tenía ángulos, y su base y lados eran de madera; Y él me dijo: Esta es la mesa que está delante del Señor.
\p
\v 23 El templo tenía dos puertas.
\p
\v 24 Y el lugar santo tenía dos puertas, y las puertas tenían dos hojas giratorias, dos para uno y dos para el otro.
\p
\v 25 Y en ellos estaban representados los querubines y las palmeras, como en las paredes; y unas vigas de madera estaba en el frente del pórtico afuera.
\p
\v 26 Había ventanas enrejadas y palmeras en un lado y en el otro, en los lados del pórtico, sobre las habitaciones laterales del templo y por las vigas.
\c 42
\p
\v 1 Y me llevó al patio interior en dirección al norte, y me llevó a las habitaciones que estaban frente al lugar separado y frente al edificio al norte.
\p
\v 2 En el lado norte tenía cien codos de largo y cincuenta codos de ancho.
\p
\v 3 Opuesto al espacio de veinte codos que formaba parte del patio interior, y opuesto al piso de piedra del patio exterior. Había habitaciones una frente al otra en el tercer piso.
\p
\v 4 Y delante de las habitaciones había un camino de diez codos de ancho y cien codos de largo; y sus puertas estaban orientadas al norte.
\p
\v 5 Y las habitaciones superiores eran más cortas; porque las galerías ocupaban más espacio que las habitaciones inferiores y medias.
\p
\v 6 Porque estaban en tres pisos, y no tenían pilares como los pilares del patio exterior; por lo tanto, el más alto era más estrecho que los pisos más bajos y medios desde el nivel de la tierra.
\p
\v 7 Y el muro que salía al lado de las habitaciones, en dirección al patio exterior frente a las habitaciones, tenía cincuenta codos de largo.
\p
\v 8 Porque las habitaciones en el patio exterior tenían cincuenta codos de largo: y frente al Templo había un espacio de cien codos.
\p
\v 9 Y debajo de estas habitaciones estaba el camino de entrada desde el lado este, a medida que uno entra en ellas desde el patio exterior.
\p
\v 10 Y él me llevó hacia el sur, y frente al lugar separado y frente al edificio había habitaciones.
\p
\v 11 Y había un pasillo delante de ellos así por las habitaciones en el norte; eran igualmente largos y anchos; y las salidas de ellos eran iguales en diseño y tenían el mismo tipo de puertas.
\p
\v 12 Y debajo de las habitaciones en el sur había una puerta al comienzo del pasillo exterior en dirección al este cuando uno entra.
\p
\v 13 Y me dijo: Las habitaciones del norte y las habitaciones del sur, frente al lugar separado, son las habitaciones sagradas, donde los sacerdotes que se acercan al Señor toman las cosas más santas para su alimento; allí están las cosas santísimas, se colocan, con la ofrenda de cereal y la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa; porque el lugar es santo.
\p
\v 14 Cuando los sacerdotes entran, no pueden salir del lugar santo a la plaza exterior, y allí deben poner las túnicas en las que hacen la obra de la casa del Señor, porque son santos; y Hay que ponerse otra ropa antes de que se acerque a lo que tiene que ver con la gente.
\p
\v 15 Y cuando llegó al final de la medición de la casa interior, me llevó a la puerta que miraba hacia el este y tomó todas las medidas necesarias.
\p
\v 16 Dio la vuelta y tomó la medida en el lado este con la vara de medir, quinientos, medida con la vara en todo su contorno.
\p
\v 17 Luego dio la vuelta y tomó la medida en el lado norte con la vara de medir, quinientos, medida con la vara por todas partes.
\p
\v 18 Luego, dio la vuelta y tomó la medida en el lado sur con la vara de medir, quinientos, medida con la vara por todas partes.
\p
\v 19 Luego dio la vuelta y tomó la medida en el lado oeste con la vara de medir, quinientos, medida con la vara por todas partes.
\p
\v 20 Tomó su medida en los cuatro lados; y tenía un muro alrededor, quinientos de largo y quinientos de ancho, que separaba lo que era santo de lo que era común.
\c 43
\p
\v 1 Y me llevó a la puerta mirando hacia el este:
\p
\v 2 Y vino la gloria del Dios de Israel desde el camino del este; y su voz era como el sonido de las grandes aguas, y la tierra brillaba con su gloria.
\p
\v 3 Y la visión que vi fue como la visión que había visto cuando vino para la destrucción de la ciudad; y como la visión que vi en el río Quebar; y caí sobre mi cara.
\p
\v 4 Y la gloria del Señor entró en la casa por el camino que miraba hacia el este.
\p
\v 5 Y el espíritu, alzándome, me llevó a la plaza interior; y vi que la casa estaba llena de la gloria del Señor.
\p
\v 6 Y la voz de uno que me hablaba llegó a mis oídos desde el interior de la casa; y el hombre estaba a mi lado.
\p
\v 7 Y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar donde está mi poder y el lugar de descanso de mis pies, dónde estaré entre los hijos de Israel para siempre; y nunca más profanará el pueblo de Israel mi santo nombre, ellos o sus reyes, por sus fornicaciones y por los cuerpos muertos de sus reyes en sus lugares altos;
\p
\v 8 Al poner su puerta junto a mi puerta, y el pilar de su puerta junto al pilar de mi puerta, con solo una pared entre ellos y yo; y han hecho mi santo nombre inmundo por las cosas repugnantes que hicieron; así que en mi ira envié destrucción sobre ellos.
\p
\v 9 Ahora, pongan sus fornicaciones y los cuerpos de sus reyes lejos de mí, y yo estaré entre ellos para siempre.
\p
\v 10 Tú, hijo de hombre, cuéntales a los hijos de Israel lo que viste del Templo, para que puedan ser avergonzados por su maldad, y que tomen medida del plano.
\p
\v 11 Y si se avergüenzan de todo lo que han hecho; enséñales el diseño del Templo y su estructura, sus entrada y salidas, y todas sus leyes y sus reglas, escribe esto ante sus ojos; para que puedan guardar todas sus leyes y cumplirlas.
\p
\v 12 Esta es la ley del Templo: en la cima de la montaña, todo el espacio a su alrededor será santísimo. He aquí, esta es la ley de la casa.
\p
\v 13 Y estas son las medidas del altar en codos: el codo es un codo y la medida de una mano; su base hueca es un codo alto y un codo ancho, y tiene un borde sobresaliente tan ancho como una mano, esto será la altura del altar.
\p
\v 14 Y desde la base en el nivel de la tierra hasta el estante inferior, el altar tiene dos codos de alto y un codo de ancho; y desde el estante más pequeño hasta el estante más grande, tiene cuatro codos de alto y un codo de ancho.
\p
\v 15 Y el altar tiene cuatro codos de altura; y sobre el altar, cuatro cuernos.
\p
\v 16 Y habitación del altar tiene doce codos de largo y doce codos de ancho, cuadrada en sus cuatro lados.
\p
\v 17 Y el patio tiene catorce codos de largo y catorce codos de ancho, en sus cuatro lados; el borde redondo es medio codo; Su base es un codo en su totalidad, y sus escalones están orientados hacia el este.
\p
\v 18 Y me dijo: Hijo de hombre, el Señor Dios dijo: Estas son las reglas para el altar, cuando sea hecha la ofrenda de ofrendas quemadas y rocíen la sangre.
\p
\v 19 Debes darles a los sacerdotes, los levitas de la simiente de Sadoc, que se acercan a mí, dice el Señor Dios, que haga mi trabajo, un becerro para una ofrenda por el pecado.
\p
\v 20 Tienes que tomar un poco de su sangre y ponerla en los cuatro cuernos y en los cuatro ángulos del estante y en el borde todo alrededor; y debes limpiarlo y liberarlo del pecado.
\p
\v 21 Y debes tomar el buey de la ofrenda por el pecado, y quemarlo en el lugar especial ordenado para él en la casa, fuera del lugar santo.
\p
\v 22 Y el segundo día, tendrás un macho cabrío sin ninguna marca en él para una ofrenda por el pecado; y deben limpiar el altar como lo hicieron con él becerro.
\p
\v 23 Y después de que lo hayas limpiado, que se ofrezca un becerro sin marca, y un carnero oveja del rebaño sin defecto.
\p
\v 24 Y los llevarás delante de Dios, y los sacerdotes les echarán sal, ofreciéndolos en holocausto a Dios.
\p
\v 25 Todos los días, durante siete días, darás una cabra para una ofrenda por el pecado; y que también sacrificarán un becerro y un carnero del rebaño sin defecto.
\p
\v 26 Por siete días harán ofrendas para quitar el pecado del altar y limpiarlo; así lo consagraran.
\p
\v 27 Y cuando estos días hayan terminado, entonces, al octavo día y después, los sacerdotes harán tus ofrendas quemadas sobre el altar y tus ofrendas de paz; y me complaceré en ustedes, dice el Señor Dios.
\c 44
\p
\v 1 Y me llevó de vuelta a la puerta exterior del lugar santo, mirando hacia el este; y estaba cerrado.
\p
\v 2 Y el Señor me dijo: Esta puerta debe cerrarse, no debe abrirse, y ningún hombre debe entrar por ella, porque el Señor, el Dios Supremo de Israel, ha entrado por ella; y por eso será cerrada.
\p
\v 3 Pero el gobernante se sentará allí para llevar su comida delante del Señor; Él entrará por la puerta del pórtico, y saldrá por el mismo camino.
\p
\v 4 Y me llevó a la puerta norte frente a la casa; y mirando, vi que la casa del Señor estaba llena de la gloria del Señor; y me postré sobre mi cara.
\p
\v 5 Y el Señor me dijo: Hijo de hombre, pon atención y deja que tus ojos vean y tus oídos estén abiertos a todo lo que te digo sobre todas las reglas de la casa del Señor y todas sus leyes; y tome nota de las entradas al templo y las salidas del santuario.
\p
\v 6 Y dile a los hijos rebeldes de Israel: Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Oh, hijos de Israel, son muchas las cosas repugnantes que han hecho,
\p
\v 7 Haber dejado entrar en mi lugar santo a hombres extranjeros, sin circuncisión de corazón o de carne, haciendo mi casa inmunda; y haber hecho la ofrenda de mi grano, la grasa y la sangre; y además de todas tus formas repugnantes, has dejado que se rompa mi pacto.
\p
\v 8 Y no han cuidado de las funciones mis cosas santas; Pero los has puesto como guardianes para cuidar mi lugar santo.
\p
\v 9 Por esto ha dicho el Señor Dios: Ningún hombre de una tierra extranjera, sin circuncisión de corazón y carne, de todos los que viven entre los hijos de Israel, debe entrar a mi lugar santo.
\p
\v 10 Pero en cuanto a los levitas, que se alejaron de mí, cuando Israel se descarriaba, se apartaron de mí para ir tras sus imágenes; Su castigo vendrá sobre ellos.
\p
\v 11 Pero pueden ser cuidadores en mi lugar santo, y supervisores en las puertas del Templo, haciendo el trabajo del templo: matarán la ofrenda quemada y las bestias ofrecidas por el pueblo, y tomarán su lugar delante de ellos como sus siervos.
\p
\v 12 Porque hicieron este trabajo por ellos ante sus imágenes, y se convirtieron en una causa de pecado para los hijos de Israel; Por esta causa mi mano se levantó contra ellos, dice el Señor Dios, y su castigo estará sobre ellos.
\p
\v 13 Y no se acercarán a mí para hacer el servicio de los sacerdotes, ni se acercarán a ninguna de mis cosas santas, ni a las cosas santísimas; pero su vergüenza será para ellos, y ellos cargarán con el castigo por las Cosas repugnantes que han hecho.
\p
\v 14 Pero los haré responsables del cuidado del templo, todo su trabajo y todo lo que se hace en el.
\p
\v 15 Pero en cuanto a los sacerdotes, los hijos de Sadoc, que cuidaron de mi lugar santo cuando los hijos de Israel se alejaron de mí, deben acercarse a mí para ministrarme, tomarán su lugar ante mí, ofreciéndome la grasa y la sangre, dice el Señor Dios;
\p
\v 16 Deben venir a mi lugar santo y deben acercarse a mi mesa, y ministrarme y cuidar de mi templo.
\p
\v 17 Y cuando entren por las puertas del atrio interior, serán vestidos con ropas de lino; no debe haber lana sobre ellos mientras ministran en la entrada del atrio interior y dentro del templo.
\p
\v 18 Llevaran un turbante de lino en la cabeza y pantalones de lino en las piernas, y no deben tener nada alrededor de ellos que les haga sudar.
\p
\v 19 Y cuando salen al patio exterior a la gente, deben quitarse las túnicas con las que hacen el trabajo de los sacerdotes, y guardarlos en las salas sagradas, y ponerse otra ropa, para que El pueblo no sea santificado con sus ropas.
\p
\v 20 No deben cortarse todo el cabello de la cabeza, y no deben dejar que el cabello se le haga largo, sino que se les corten las puntas de los cabellos.
\p
\v 21 Los sacerdotes no deben tomar vino cuando entran en el atrio interior.
\p
\v 22 Y no deben tomar como esposas a ninguna viuda o mujer cuyo marido la haya dejado de lado, sino que pueden tomar vírgenes de la simiente de Israel, o una viuda que es la viuda de un sacerdote.
\p
\v 23 Y deben aclarar a mi pueblo la diferencia entre lo que es santo y lo que es profano, y darles el conocimiento de lo que es limpio y lo que es impuro.
\p
\v 24 En cualquier causa, deben estar en la posición de jueces, juzgando en armonía con mis decisiones; deben guardar mis leyes y mis reglas en todas mis reuniones solemnes; y han de santificar mis sábados.
\p
\v 25 No deben acercarse a ninguna persona muerta para no volverse impuros; pero por un padre, o madre, o hijo, o hija, o hermano, o por una hermana que no tiene marido, pueden ser impuros.
\p
\v 26 Y después de ser limpiado, esperar aún siete días.
\p
\v 27 Y el día en que entre en el atrio interior, para hacer ministrar en el lugar santo, debe hacer su ofrenda por el pecado, dice el Señor Dios.
\p
\v 28 Y no tendrán herencia; Yo soy su herencia: no les debes dar ninguna propiedad en Israel; Yo soy su propiedad.
\p
\v 29 Su alimento es la ofrenda de cereales y la ofrenda por el pecado y la ofrenda por culpa; y todo lo dado especialmente al Señor en Israel será de ellos.
\p
\v 30 Y el mejor de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda que se levante de todas tus ofrendas, será para los sacerdotes; y tú debes dar al sacerdote lo primero de tu masa, causando una bendición sobre sus casas.
\p
\v 31 Los sacerdotes no pueden tomar por comida ninguna ave o bestia que haya llegado a una muerte natural o cuya muerte haya sido causada por otro animal.
\c 45
\p
\v 1 Y cuando repartan por suerte las tierras en heredad, por la decisión del Señor, por tu herencia, debes hacer una ofrenda al Señor de una parte de la tierra como santa; será veinticinco mil de largo; diez mil codos de ancho toda la tierra dentro de estos límites debe ser santa.
\p
\v 2 De esto, un cuadrado de quinientos de largo y quinientos de ancho será para el lugar santo, con un espacio de cincuenta codos para sus ejidos.
\p
\v 3 Y de esta medida, medir un espacio, veinticinco mil de largo y diez mil de ancho; en él estará el santuario, el lugar santísimo.
\p
\v 4 Esta parte santa de la tierra debe ser para los sacerdotes, los ministros del lugar santo, que se acercan a Dios para ministrar; es un lugar para sus casas y un lugar sagrado para él Santuario.
\p
\v 5 Un espacio de tierra de veinticinco mil de largo y diez mil de ancho debe ser para los levitas, los ministros del templo, una propiedad de veinte habitaciones para ellos mismos.
\p
\v 6 Y como propiedad del pueblo, deben tener una parte de cinco mil de ancho y veinticinco mil de largo, al lado de la ofrenda de la parte santa de la tierra: esto es para todos los hijos de Israel.
\p
\v 7 Y para el gobernante hay una parte a un lado y al otro lado de la ofrenda santa y de la propiedad de la ciudad, frente a la ofrenda santa y frente a la propiedad de la ciudad en el oeste hacia el oeste; y por él este hacia el este; medido en la misma línea que una de las partes de la tierra, desde su límite en el oeste hasta su límite en el este de la tierra.
\p
\v 8 Y esta será su herencia en Israel; y mis gobernantes ya no oprimirán a mi pueblo; pero darán la tierra como herencia a los hijos de Israel según sus tribus.
\p
\v 9 Esto es lo que ha dicho el Señor Dios: Son demasiadas sus abominaciones, oh gobernantes de Israel; que haya un final del comportamiento violento y de destrucción; haz lo que es correcto, juzgando rectamente; que se acaben las imposiciones que hacen a mi pueblo, dice el Señor Dios.
\p
\v 10 Tengan pesas y medidas justas y tendrán una medida justa.
\p
\v 11 El efa y el bato deben ser de la misma medida, de modo que el bato sea igual a una décima parte de un homer, y el efa a una décima de un homer; la unidad de medida debe ser según él homer.
\p
\v 12 Y el siclo será veinte geras; veinte siclos con veinticinco siclos, y quince siclos será una mina para ustedes.
\p
\v 13 Esta es la ofrenda que debes dar: una sexta parte de un efa por cada homer de trigo, y una sexta de un efa de un homer de cebada;
\p
\v 14 Y la medida fija de aceite debe ser una décima parte de un bato por un coro, porque diez batos forman un coro o un homer;
\p
\v 15 Y un cordero del rebaño de cada doscientas, de todas las familias de Israel, para una ofrenda de cereal y una ofrenda quemada y para ofrendas de paz, para quitar su pecado, dice el Señor Dios.
\p
\v 16 Todas las personas deben dar esta ofrenda al gobernante.
\p
\v 17 Y el gobernante será responsable de la ofrenda quemada y la ofrenda de cereal y la ofrenda de bebida, en las fiestas y las nuevas lunas y los sábados, en todas las fiestas solemnes de los hijos de Israel. Él dará la ofrenda por el pecado; y ofrenda de cereal y ofrenda quemada y las ofrendas de paz, para quitar el pecado de los hijos de Israel.
\p
\v 18 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: En el primer mes, el primer día del mes, debes tomar un becerro sin ninguna marca en él, y debes purificar el lugar santo.
\p
\v 19 Y el sacerdote debe tomar algo de la sangre de la ofrenda por el pecado y ponerla en los umbrales a los lados de las puertas de la casa, y en los cuatro ángulos de la estantería del altar, y en los lados de la puerta del patio interior.
\p
\v 20 Allí mismo se hará el séptimo día del mes para todos los que pecaron involuntariamente y por ignorancia. Así expiarás el templo.
\p
\v 21 En el primer mes, el día catorce del mes, debes tener la Pascua, una fiesta de siete días; El pan sin levadura es tu comida.
\p
\v 22 Y en ese día el gobernante debe dar por sí mismo y por todas las personas de la tierra un becerro por una ofrenda por el pecado.
\p
\v 23 Y en los siete días de la fiesta, hará una ofrenda quemada al Señor, siete becerros y siete carneros sin defecto, todos los días durante siete días; y un chivo cada día para una ofrenda por el pecado.
\p
\v 24 Y él dará una ofrenda de cereales, un efa por cada becerro y un efa por cada carnero un hin de aceite para cada efa.
\p
\v 25 En el séptimo mes, en el decimoquinto día del mes, en la fiesta, debe dar lo mismo durante siete días; la ofrenda por el pecado, la ofrenda quemada, la ofrenda de la comida, y el aceite como antes.
\c 46
\p
\v 1 Esto es lo que el Señor ha dicho: la puerta del atrio interior que mira hacia el este debe cerrarse los seis días hábiles; pero el sábado debe estar abierto, y en el momento de la luna nueva, debe estar abierto.
\p
\v 2 Y el gobernante debe entrar por el pórtico de la puerta exterior, y tomar su lugar junto al umbral de la puerta, y los sacerdotes harán su ofrenda quemada y sus ofrendas de paz, y él rendirá culto en el umbral de la puerta; luego saldrá y la puerta no se cerrará hasta la tarde.
\p
\v 3 Y la gente de la tierra debe adorar en la puerta de esa puerta delante del Señor en los sábados y en las lunas nuevas.
\p
\v 4 Y la ofrenda quemada ofrecida al Señor por el gobernante en el día de reposo debe ser de seis corderos sin defecto en ellos y un carnero sin defecto;
\p
\v 5 Y la ofrenda de cereales debe ser un efa para las ovejas, y para los corderos lo que sea capaz de dar, y un hin de aceite por un efa.
\p
\v 6 Y en el momento de la luna nueva, será un becerro de la manada sin defecto en él, y seis corderos y un carnero, todos sin defecto:
\p
\v 7 Y él debe dar una ofrenda de comida, un efa por el becerro y un efa por las ovejas, y para los corderos todo lo que pueda dar, y un hin de aceite por un efa.
\p
\v 8 Y cuando el gobernante entra, debe entrar por el pórtico de la puerta, y debe salir por el mismo camino.
\p
\v 9 Pero cuando la gente de la tierra se presenta ante el Señor en las fiestas fijas, el que entra por la puerta norte para adorar debe salir por la puerta sur; y el que entra por la puerta sur debe salir por la puerta norte; no debe volver por la puerta por la que entró, sino que debe ir directamente delante de él.
\p
\v 10 Y el gobernante, cuando entran, debe entrar con ellos, y debe salir con ellos cuando salen.
\p
\v 11 En las fiestas y las reuniones fijas, las ofrendas de cereales deben ser un efa por un becerro, y un efa para un carnero, y para los corderos lo que sea capaz de dar, y un hin de aceite para un efa.
\p
\v 12 Y cuando el gobernante hace una ofrenda gratuita, una ofrenda quemada o una ofrenda de paz dada gratuitamente al Señor, la puerta que mira al este debe abrirse para él, y él debe hacer su ofrenda quemada y sus ofrendas de paz como lo hace en el día de reposo, luego saldrá; y la puerta se cerrará después de que salga.
\p
\v 13 Y debes dar un cordero de un año de edad sin defecto para una ofrenda quemada al Señor todos los días; de mañana a mañana, debes darlo.
\p
\v 14 Y cada mañana, debes dar una ofrenda de cereal con ella, una sexta parte de un efa y una tercera parte de un hin de aceite para humedecer la flor de harina; Una ofrenda de cereal ofrecida al Señor en todo momento por un orden eterno.
\p
\v 15 Y deben dar el cordero y la ofrenda de cereal y el aceite, siempre por la mañana, por una ofrenda quemada continuamente.
\p
\v 16 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: si el gobernante le da una propiedad a cualquiera de sus hijos, es su herencia y será propiedad de sus hijos; Es de ellos por su herencia.
\p
\v 17 Y si él da una parte de su herencia a uno de sus siervos, será suyo hasta el año de la liberación, y luego regresará al gobernante; porque es herencia de sus hijos, y será de ellos.
\p
\v 18 Y el gobernante no debe tomar la herencia de ninguna de las personas, expulsándolas de sus propiedades; él debe dar una herencia a sus hijos de la propiedad que es suya, para que mi pueblo no pueda ser expulsado de su propiedad.
\p
\v 19 Y me llevó por el camino al lado de la puerta hacia las habitaciones consagradas a los sacerdotes, mirando hacia el norte; y vi un lugar al lado de ellas hacia el oeste.
\p
\v 20 Y él me dijo: Este es el lugar donde los sacerdotes deben cocinar la ofrenda por la culpa y la ofrenda por el pecado, y donde la ofrenda de cereales debe cocinarse en el horno para que no puedan ser sacados a la plaza exterior para santificar a la gente.
\p
\v 21 Y me sacó a la patio exterior y me hizo pasar por los cuatro ángulos del patio; y vi que en cada ángulo del patio había un patio cerrado.
\p
\v 22 En los cuatro ángulos había espacios amurallados, de cuarenta codos de largo y treinta de ancho; Los cuatro eran del mismo tamaño.
\p
\v 23 Y había una línea de muro alrededor de ellos, alrededor de los cuatro, y se hicieron chimeneas debajo de las paredes todo alrededor.
\p
\v 24 Y me dijo: Estos son los cuartos de ebullición, donde los ministros hervirán la ofrenda del pueblo.
\c 47
\p
\v 1 Y me llevó de vuelta a la puerta del templo; y vi que salían aguas de debajo de la puerta de la casa en el este, porque la casa estaba orientada hacia el este; y las aguas bajaron desde abajo, desde el lado derecho de la casa, en el lado sur del altar.
\p
\v 2 Y me sacó por la puerta norte y me hizo dar la vuelta hacia el exterior de la puerta mirando hacia el este; y vi aguas corriendo lentamente en el lado sur.
\p
\v 3 Y el hombre salió al oriente con la línea en la mano, y después de medir mil codos, me hizo atravesar las aguas, las aguas estaban hasta los tobillos.
\p
\v 4 Y de nuevo, midiendo mil codos, me hizo atravesar las aguas que llegaban a mis rodillas. Una vez más, al medir mil, me hizo atravesar las aguas hasta la mitad de mi cuerpo.
\p
\v 5 Nuevamente, después de medir mil, se convirtió en un río por el que no era posible atravesar; porque las aguas se habían vuelto lo suficientemente profundas para nadar, no se podía atravesar él río solo a nado.
\p
\v 6 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto esto? Luego me llevó al borde del río.
\p
\v 7 Y me llevó de vuelta, y vi a la orilla del río una gran cantidad de árboles en este lado y en el otro.
\p
\v 8 Y él me dijo: Estas aguas fluyen hacia el este de la tierra y hacia el desierto; y se irán al mar, entonces las aguas del mar serán sanadas.
\p
\v 9 Y sucederá que toda cosa viva, dondequiera que vengan sus corrientes, tendrá vida; y habrá muchos peces porque estas aguas han llegado hasta allí y se han sanado; y todo donde quiera que llegue el río tendrá vida.
\p
\v 10 Y los pescadores tomarán sus lugares junto a él; desde En-gadi hasta donde En-eglaim será un lugar para secar las redes; los peces serán de todo tipo, como los peces Del Mar mediterráneo, en abundancia.
\p
\v 11 Los pantanos y los estanques no se harán dulces; serán entregados a la sal.
\p
\v 12 Y al borde del río, de este lado y del otro lado, crecerá todo árbol que se use como alimento, cuyas hojas están siempre verdes y su fruto no llegará a su fin; cada mes tendrá nuevos frutos, porque sus aguas salen del lugar santo; el fruto será para comer y la hoja para sanidad.
\p
\v 13 Esto es lo que el Señor Dios ha dicho: Estos son los límites por los cuales retomarán su herencia en la tierra entre las doce tribus de Israel; José tendrá dos partes.
\p
\v 14 Y tú debes hacer una división igual de eso; como di mi juramento a tus padres para darte a ti, porque esta tierra es tu herencia.
\p
\v 15 Y este es el límite de la tierra: en el lado norte, desde el Mar mediterráneo, en dirección a Hetlon, hasta el camino de Sedad;
\p
\v 16 A Berota, Sibraim, que se encuentra entre el límite de Damasco y el límite de Hamat, Hazar-aticon que está en el límite de Hauran.
\p
\v 17 Y este es el límite del mar en dirección a Hazar-enon; y el límite de Damasco está al norte, y en el norte está el límite de Hamat. Este es el lado norte.
\p
\v 18 Y el lado este será de Hazar-enon, que está entre Hauran y Damasco; y entre Galaad y la tierra de Israel, el Jordán será el límite, hacia el este del mar, hasta Tamar. Este es el lado este.
\p
\v 19 Y el lado sur, será desde Tamar hasta las aguas de Meriba-cades, hasta el arroyo de Egipto, hasta el Mar Mediterráneo. Este es el lado sur, en el sur.
\p
\v 20 Y el lado oeste será el Mar Mediterráneo, desde el límite en el sur hasta un punto opuesto al camino hacia Hamat. Este es el lado oeste.
\p
\v 21 Harás una división de la tierra entre ustedes, tribu por tribu.
\p
\v 22 Y ustedes debe hacer una distribución de la misma, por decisión del Señor, como herencia para ustedes y para los hombres de otras tierras que viven entre ustedes y que tienen hijos en su tierra; serán iguales para ustedes como si fueran israelitas de nacimiento, tendrán su herencia con ustedes entre las tribus de Israel.
\p
\v 23 En cualquier tribu que resida el extranjero, allí tienen que darle su herencia, dice el Señor Dios.
\c 48
\p
\v 1 Estos son los nombres de las tribus: desde el extremo norte, desde el oeste en el camino de Hetlon hasta el camino en Hamat, en dirección a Hazar-enan, con el límite de Damasco al norte, por Hamath; y en el límite del lado este al lado oeste: Dan, una parte.
\p
\v 2 Y en el límite de Dan, desde el lado este hasta el lado oeste: Asher, una parte.
\p
\v 3 Y en el límite de Asher, desde el lado este hasta el lado oeste: Neftalí, una parte.
\p
\v 4 Y en el límite de Neftalí, desde el lado este hasta el lado oeste: Manasés, una parte.
\p
\v 5 Y en el límite de Manasés, desde el lado este hasta el lado oeste: Efraín, una parte.
\p
\v 6 Y en el límite de Efraín, desde el lado este hasta el lado oeste: Rubén, una parte.
\p
\v 7 Y en el límite de Rubén, desde el lado este hasta el lado oeste: Judá, una parte.
\p
\v 8 Y en el límite de Judá, desde el lado este hasta el lado oeste, estará la ofrenda que harás, veinticinco mil de ancho, y tan larga como una de las partes, desde el lado este hasta El lado oeste: y el Templo estará en medio de él.
\p
\v 9 La ofrenda que darás al Señor será de veinticinco mil de largo y veinticinco de ancho.
\p
\v 10 Y para estos, que son los sacerdotes, la ofrenda santa debe ser de veinticinco mil de largo al norte, diez mil de ancho al oeste, diez mil de ancho al este y veinticinco mil de largo al sur; y el lugar santo del Señor estará en medio de él.
\p
\v 11 Para los sacerdotes que han sido santificados, los de los hijos de Sadoc que guardaron las órdenes que les di, que no se desviaron cuando los hijos de Israel se apartaron del camino, como lo hicieron los levitas,
\p
\v 12 Incluso para ellos será la ofrenda de la ofrenda de la tierra, una porción más sagrada, en el límite de la tierra dada a los levitas.
\p
\v 13 Y los levitas deben tener una parte de la tierra igual al límite de los sacerdotes, veinticinco mil de largo y diez mil de ancho, todos juntos para ser de veinticinco mil de largo y veinte mil de ancho.
\p
\v 14 Y no deben dejar que se venda o cambiar ni pasar a otra persona, porque es santa para Dios.
\p
\v 15 Y los otros cinco mil, medidos de lado a lado, frente a los veinticinco mil, deben ser de uso común, para la ciudad, para vivir en y para ejidos; y la ciudad estará en el medio de eso.
\p
\v 16 Y estas serán sus medidas: el lado norte, cuatro mil quinientos, y el lado sur, cuatro mil quinientos, y en el lado este, cuatro mil quinientos, y en el lado oeste, cuatro mil quinientos codos.
\p
\v 17 Y la ciudad tendrá un espacio libre al norte de doscientos cincuenta, al sur de doscientos cincuenta, al este de doscientos cincuenta y al oeste de doscientos cincuenta codos.
\p
\v 18 Y el resto, en la medida que queda junto a la porción santa, será diez mil al este y diez mil al oeste; y su producto será para alimento de los obreros del pueblo.
\p
\v 19 Será cultivado por trabajadores de la ciudad de todas las tribus de Israel.
\p
\v 20 El tamaño de la ofrenda total es de veinticinco mil por veinticinco mil; formará la ofrenda sagrada de un cuadrado, junto con la propiedad del pueblo.
\p
\v 21 Y el resto será para él gobernante, de este lado y del lado de la porción santa y de la propiedad de la ciudad, frente a los veinticinco mil al este, hasta el este límite, y al oeste, frente a los veinticinco mil, hasta el límite oeste, y de la misma medida que esas partes; será propiedad del gobernante, y la porción sagrada y el Santuario de la casa estarán en medio de ella.
\p
\v 22 Y la propiedad de los levitas y la propiedad de la ciudad estarán en medio de la propiedad del príncipe; entre el límite de la parte de Judá y el límite de la parte de Benjamín será para el príncipe.
\p
\v 23 Y en cuanto al resto de las tribus; desde el lado este al lado oeste: Benjamín, una parte.
\p
\v 24 Y en el límite de Benjamín, desde el lado este hasta el lado oeste: Simeón, una parte.
\p
\v 25 Y en el límite de Simeón, desde el lado este hasta el lado oeste: Isacar, una parte.
\p
\v 26 Y en el límite de Isacar, desde el lado este hasta el lado oeste: Zabulon, una parte.
\p
\v 27 Y en el límite de Zabulón, desde el lado este al lado oeste: Gad una parte.
\p
\v 28 Y en el límite de Gad, en el lado sur y al sur, el límite será desde Tamar hasta las aguas de Meriba-cades, hasta el arroyo de Egipto, hasta el Mar mediterráneo.
\p
\v 29 Esta es la tierra cuya distribución debe hacerse por decisión del Señor, entre las tribus de Israel por su herencia, y estas son sus herencias, dice el Señor Dios.
\p
\v 30 Y estas son las afueras de la ciudad: en el lado norte, cuatro mil quinientos por medida;
\p
\v 31 Y las puertas de la ciudad deben ser nombradas por los nombres de las tribus de Israel; tres puertas: en el norte, una para Rubén, una para Judá, una para Leví;
\p
\v 32 Y en el lado este, cuatro mil quinientos metros por medida, y tres puertas: una para José, una para Benjamín y otra para Dan.
\p
\v 33 Y en el lado sur, cuatro mil quinientos por medida, y tres puertas: una para Simeón, una para Isacar, una para Zabulón;
\p
\v 34 En el lado oeste, cuatro mil quinientos por medida, con sus tres puertas: una para Gad, una para Aser y otra para Neftalí.
\p
\v 35 Tiene que ser dieciocho mil en total: y el nombre de la ciudad a partir de ese día será: Dios está allí.